Mostrando entradas con la etiqueta Mitos eroticos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mitos eroticos. Mostrar todas las entradas

23 de septiembre de 2009

Mis mitos eróticos (IX): El de "Ajuste de Cuentas"

Como estamos oiga. Que parece que se han acabao mis mitos bidimensionales. Pero nooooo. Que ya que estamos con los héroes de carne y hueso, sigo con la racha, antes de que se hagan viejos.
Uno de mis ídolos más incomprensibles, como si lo viera, es mi afición por el ínclito Vicens Castellano, alias "el gay de Ajuste de Cuentas" (lo de gay es una sospecha del Maromo, pero lo que creo que tiene son celos).
Aparte de que me parece que tiene buenos huesos, buena piel, buen vestir (aunque un poco chupi-rancio) y es lo suficientemente macho como para gustarme pero no lo suficiente como para no oler bien, me gusta su voz. Después del Punsi, es el catalán con acento más mono de la tele. Mirad además ese peacho currículum. Le generaba yo las posibilidades que le hicieran falta.

Bueno, el caso es que aparte de las hechuras, lo que más me gusta de este hombre es su paciencia para con los gilipollas y los petardos, y la calma y templanza con la que imparte los consejos.
¿Que se encuentra con una pareja de desequilibrados que sólo saben comprarse ropa y se gastan al mes en peluquería más de lo que yo me gasto en un año con bodas? Él mantiene la calma.
¿Pijos de mierda que viven a todo tren sin darse cuenta de que si vienen mal dadas, la cagan con todo el equipo? Ante todo, no perder la compostura.
¿Familias imbéciles que teniendo un piso vacío están al borde de la quiebra porque se resisten a alquilarlo? No perdamos los estribos.
¿Gente gastando burradas en chucherías, lotería y tabaco? No paaaaaaasa nada.
¿Adolescentes que viendo que la familia se hunde siguen sin ponerse a currar? Asertividad forever.
¿Que estás a dos velas y te pones a pagar una boda y un bautizo? No se dice ningún taco.
¿Empanaos que no encontrarían un mejor empleo ni aunque se tropezaran con él por la calle? Paciencia, que es la madre de la ciencia.
No os penseis que me río de las desgracias ajenas; soy una reciente hipotecada condenada a una vida espartana (si Leónidas se cansa de Gorgo, yo me ofrezco a contarle las pastillas de la tableta de chocolate). El Euríbor me produce sudor y temblores, pero al menos nadie puede decirme que gasto por encima de mis posibilidades.

Vicentito lo mismo te pone un candado en la nevera que te confisca las tarjetas que te abronca por las facturas, y también te pone el hombro si discutes con la pareja; cualquier cosa, pero no levanta una ceja más que la otra. Es un samurai de la economía familiar.
Le admiro. Quiero que me enseñe a que no me suba la tensión cuando tengo que hacerle saber lo obvio a un paleto. Habría que meterlo en el Congreso para haber si aguantaba el ambiente.
Sé que es difícil que me comprendais porque encima seguro que teneis prejuicios acerca de lo aburrido e inútil del programa (la inmensa mayoría de casos son demasiado extremados y "fáciles" de solucionar), pero sabéis lo que me gusta el rollo "mira dentro de tí y descubre tu fuerza", "luchando conseguirás lo que quieres", y todo ese rollo MANOWAAAAAR!!!!!

27 de agosto de 2009

Mis mitos eróticos (VIII): Bear Grylls

Un fornido inglés ha venido a rescatarme de los fantasmas de mi vida: Bear Grylls, ese cuerpo, esa mente.
Un hombre de los que se visten por los pies que NUNCA, NUNCA, NUNCA se cansará de explicarnos que, cuando te caes en un lago helado, las opciones de sobrevivir son mayores estando desnudo que vestido con la ropa mojada. Así que se pasa el día cruzando ríos gélidos sin necesidad y teniendo accidentes absurdos en glaciares para demostrarlo. Lo adoro por eso.

Tras ese cuerpo blanquito con ojillos de Juanito Valderrama se esconde un tiarrón gracias al cual he aprendido que si se me descose un botón en el desierto puedo utilizar una aguja sacada de las hojas de aloe, que el agua clara y cristalina puede contener bacterias si no fluye y que si tengo que cruzar un lago helado debo caminar por el centro, no por el borde (y si hace falta, desnudarme después). Un chico apañao, que si pierde la llave allen montando un mueble del Ikea te busca un sustituto rápidamente.

A Bear Grylls se le ve que es un chico de buen comer. No creo que su suegra esté descontenta, porque no es problable que sea de los que se quejan de que se le ha quemado el asado de Navidad, o que los guisantes están sosos. Tampoco creo que se queje a su mujer de que la nevera está vacía, porque una capa de cebolla mohosa con mostaza caducada le debe de parecer un banquete. Y no creo que sea de los que les dicen a sus hijos: "Niños, comeos toda la larva de tronco africano". "Jooo papá, es que las vísceras me dan asco". "Niño, ¿no te da vergüenza dejarte los intestinos de larva en el plato, con la que cantidad de niños que se mueren de hambre en el mundo?".

Cuando la familia Grylls se va de vacaciones (la pareja, sus tres hijos y seguro que tienen al menos un perro) no les hace falta un coche grande con mucho maletero, porque Bear, con un cuchillo del ejército y unas cuerdas de paracaídas, tiene suficiente para pasarse 15 días en la Patagonia, no es de los de "voy a llevarme también esto, por si acaso..." Bueno, a no ser que de camino se encuentren un conejo espachurrado en la cuneta, que seguro que Bear le saca buen uso.
Que digo yo que cuando esa gente tenga que irse de vacaciones a dónde irá, si ya lo tiene conocido todo. Los viajes de aventura le deben descojonar de risa, así que yo intuyo que se decantará por cosas realmente arriesgadas, como encerrarse en una casa rural con los cuñados o algo por el estilo.

Lo que yo no dejo de preguntarme es cómo cojones le dura tanto el filo del cuchillo, con la mala vida que le da: no para el tío de sacarle chispas y cortar troncos, y los demás estamos haciendo fuerza como imbéciles para cortar el filete empanao del menú del curro.

Vivir con Bear Grylls debe resultar muy económico, con lo que puedes llegar a ahorrar en calefacción y agua corriente. Tampoco hace falta tener en reserva un Camping Gaz por si se va la luz una noche. En el ejército le adiestraron para hacerte una hoguera con unas hojas de periódico y unas ramas secas de poto.

Bear Grylls tiene todo lo que una mujer busca: buenos genes y un sistema inmunitario privilegiado que ha tenido que lidiar con todos los parásitos abyectos que en el mundo existen, aparte de un sistema digestivo que resistiría la onda expansiva de una bomba H. Su capacidad de abstracción mental es digna de un yogui indio porque para meterse en la boca los bichos crudos que él se mete su nivel de autocontrol está más allá del común de los humanos, y desde luego es muy superior al mío, que no puedo aguantar un comentario pedorro de mis compañeras sin ponerme hecha un basilisco.

Los que sigais el programa de este hombre sabréis que hay una cosa en su carácter que no cuadra mucho con el mío, y es que, como ocurre a menudo con la gente que ha tenido que lidiar con mucho sufrimiento físico y psicológico, es un fervoroso creyente.
Pero como comprenderéis me da igual porque no le puede pedir una entereza de ánimo más allá de la religión a una persona que sobrevive royendo raíces y comiendo escarabajos crudos a 35 grados bajo cero.

Así es como veo yo a Bear Grylls: el hombre-objeto que yo me llevaría a una isla desierta para que me solucionara la vida. Seguramente la mayoría de mujeres no le eligirían a él (su tendencia gratuíta a zamparse porquerías y correr riesgos innecesarios hace sospechar un desequilibrio
mental) si no a ese trasunto español rubiales con hechura de surfero guasón que es Jesús Calleja, que pretende hacernos creer que estar a remojo esperando que llegue un tiburón que finalmente no aparece es un desafío extremo. A Bear Grylls me lo imagino sobreviviendo sin problemas en el Ártico; a Calleja le veo más cómodo zampándose unos montaditos de chorizo y unas cañas en León. Por eso no cuela.
Lo siento mucho pero aunque algunos lo consideren un flipao, tiene más mérito (o unas hostias mejor dadas) lo de Grylls y ojo, sus cámaras, que están todos para darles de comer (culebras crudas) aparte y con un palito.

Acerca del desequilibrio mental de la gente que como a Grylls le gusta el riesgo y el peligro, os comentaré una curiosidad que tiene relación con mi trabajo. Resumiendo mucho y mal, la catecol-O-metil transferasa (COMT) es una enzima que degrada la dopamina en el cerebro. Dicha enzima es polimórfica en la población, pudiendo ser Valina158Metionina, 158Metionina o 158Valina (vamos, heterocigoto, u homozigoto para valina o metionina). La forma valina (ValVal) es más estable y activa que la forma metionina (MetMet), con los efectos que ellos conlleva en cuanto a niveles de dopamina en el cerebro, considerándose la forma ValMet la que tiene los niveles de actividad "óptimos". En europeos el 54% de la peña es portadora del alelo Val.
El genotipo respecto la COMT se ha relacionado con diferencias en el riesgo de padecer distintos tipos de cáncer, esquizofrenia, trastorno bipolar y otras cuestiones psiquiátricas, aparte de estar relacionado con diferencias cognitivas y de carácter, como percepción del dolor o asunción de peligros.
Hay diferencias de género y de procedencia pero parece ser que los individuos ValVal serían mas "echaos pa'lante" que los individuos MetMet.
Simplemente apostaría mi caspa a que Bear Grylls es ValVal, eso es todo.

9 de abril de 2008

Mis mitos eróticos (VII): El Charlie

Debido al triste y reciente acontecimiento, debo interrumpir mi lista de mitos eróticos bidimensionales y recordar a uno de mis mitos eróticos de carne y hueso, que precisamente ahora está en eso...sólo en carne y hueso: Charlton Heston que en paz descanse. Supongo que alguien ya habrá hecho el chiste de "ahora ya le pueden arrancar el rifle de las manos" así que no lo hago yo.

No es que me mole la tanatofilia, a mí quien me molaba era el Charlie de joven, cuando sólo actuaba en superproducciones protagonizadas por un machote y tenía la boca cerrada.
Pelis de cuando los musculitos eran musculitos porque sus madres los habían parido así fornidos y habían pasado un poco por el gimnasio nada más, pero tampoco tenían mucha bola ni marcaban músculos que los anatomistas a duras penas reconocen, no como pasa ahora, que queda como el culo que los culturistas que se han puesto hasta el culo de batidos de proteínas y repeticiones se paseen por Troya, cuando todavía no se habían inventado las mancuernas.

Al Charlie te lo creías. Ni iba depilado siquiera. Porque era actor, pero lo mismo podía estar a pie de obra o cargando bombonas.

Al Charlie siempre le recordaré junto a Yul Brinner vestidos de egipcios en Los Diez Mandamientos. Lo que pasa es que en la peli Moisés envejecía muy mal y se pasaba tres cuartas partes de la peli con barba en vez de ir enseñando las rodillas siguiendo el ejemplo del faraón, como debería haber hecho. Un fallo de guión, sin duda.

La putada es bíblica porque la cosa llega a tal punto que no he podido encontrar fotos del susodicho con faldita en el gúguel, sólo de viejales. Qué lástima. Pero vamos, si sois aficionados a las pelis de Semana Santa os acordaréis.

En Ben-Hur tampoco estaba mal el muchacho, pero como en todas las pelis donde salen cristianos, se le ve un poco empanao. Aprovecho para comentar la anécdota (por si algún despistado poco cinéfilo no se la sabe) de que el director de la peli, William Wyler, quería que se percibiera tensión sexual entre los personajes de Ben-Hur y Mesala. Es decir, quería insinuar que ambos amigos habían sido en realidad amigos con derecho a roce, y así torear la censura de Hollywood. Todo muy sutil, que se leyera entre líneas. Pero como sabía que si el Charlie se enteraba de que había tensión homosexual entre los protagonistas se negaría a hacer la película (ya apuntaba maneras), sólo le comunicó sus intenciones al actor que hacía de Mesala, el muy romano Stephen Boyd, para que las tuviera en cuenta para la interpretación.
Y si no me creeis que lo hizo, ved la escena del reencuentro entre los amigos y decidme si el brillo en los ojos y la expresión de Mesala no va más allá de la felicidad de encontrarse con un colega de la infancia. En cambio el Charlie está más contenido y empanao. Asín es.

Una cosa mala de esa peli es el poco glamur de la protagonista femenina, Haya Harareet, la típica
mosca muerta pavisosa de todas las pelis donde salen cristianos, si os dais cuenta; desluce la película y no consiguió el Óscar, cawen la puta, así no habría empatado Titanic.
Mejor pareja era la que le apretaba las tuercas al Charlie en Cuando ruge la Marabunta, Eleanor Barker: un personaje femenino fuerte y sexual con picores más importantes que los de las hormigas que vendrían después, y que hace estrecharse el esfínter anal al machote del Charlie, que de tanto luchar contra la selva no había tenido tiempo de desvirgarse.
Y es que pese que algunos critican que sus personajes en las superproducciones eran algo machistas, en el fondo siempre hacía de fornido hombretón con debilidades, que las pasa putas pero al final acaba repartiendo estopa o venciendo las dificultades.

También fue de buen gusto juntarle con Sofía Loren como Doña Jimena, que es que a cualquiera que tenga al Charlie haciendo del Cid al lao se le olvida que ha matado a su padre.

Así que mejor detenerse en el Charlie con túnica, faldita, pantalones caquis, armadura y en general, traje de machote salvamundos y olvidarse del Heston que vino después, que todos tenemos derecho a que se nos vaya la pinza.

29 de septiembre de 2007

Mis mitos eróticos (VI): Numaios

Recapitulemos. Ya he mostrado mi interés por fornidos gentilhombres con corazón de oro, como Ikki o Henki, así como por caballeros de honor escuchimizaos, como el Capità Harlock, aunque tenga poco de donde agarrar. Y también por guaperas más o menos buenecitos y de poco hablar como Orson y el payo de los pelos largos de RG Veda.

Pero seguro que no estábais preparados para encajar que en el apartado de personajes humanoides, me fuera a gustar un payo azul que se pasa toooooda la santa y mítica serie Ulises 31 colgado en el aire como un jamón. Es Numaios, esa especie de híbrido entre elfo y pitufo que era el hermano de Thais, la chica protagonista de la serie y que, en el apartado de mitos eróticos infantiles masculinos seguro que también ocupaba espacio en el rinconcito más pederasta de vuestro corazón. Porque a la pobre le faltaba crecer y aumentar de todo, pero esos ojitos amarillos y rasgados no dejaban indiferente a nadie...¿A que no?

Y es que en una serie bastante lenta, aunque buena en cuanto a guión, donde abundaban tantos monstruos y criaturas extrañas, lo más potable era este muchacho, un zotriano bastante tirillas con aspecto andrógino que ejercía de hermano mayor papanatas que se queda flotando todos los santos capítulos mientras su hermana pequeña tiene que buscarse la vida para salvarle. Y es que si hubiera sido al revés no habría quedado nada original, a falta de un personaje femenino con cara y ojos en la serie (porque Penélope estaba en la Tierra viendo el programa de Patricia 31, para variar).

Así que, qué más da: unas orejas puntiagudas y un toque exótico no desagradan a nadie. Atención al parecido con cierto piloto de Fórmula 1 en la siguiente imagen (incluyendo el mohín de "no merezco que me pasen estas cosas, yo soy bueno"):Porque...¿qué otros varones había en la serie? Telémaco era un niñato repelente y le habían dibujado la cara aprovechando la plantilla de Candy Candy (investigad, investigad), y luego estaba ese trasunto de Bee Gee pelirrojo venido a menos que era el propio Ulises, pero que merece un accésit erótico por tener el honor de ser uno de los pocos personajes realmente adultos y con pelo en la cara que gustaban a los niños (y a las niñas). Y es que entre tanto tiñalpa con cara de niña y tanto jovenzuelo se agradecía ver a alguien de pelo en pecho, un padre responsable, un esposo fiel, alguien que ya no esté en edad de hacer la mili, y toda la pesca. Sí, también llevaba capa. Y marcaba paquete, a su manera.

9 de septiembre de 2007

Mis mitos eróticos (V): El Capità Harlock

Se me va el santo al cielo navegando gilipollescamente por internet y casi ni me acordaba de mis mitos eróticos. Hay que darles salida porque son unos cuantos...
El que toca ahora es el Capità Harlock (sí, el de la serie en catalán, que es como lo conocí yo), esa salida de olla de Leiji Matsumoto, un precursor de la moda anoréxica y de los personajes con patillas que hacen pasar a Victoria Beckham como lozana muslona.

Es la clara demostración de que no hace falta estar entero ni musculado para ser atractivo. El Capità Harlock está tuerto, tiene un costurón en plena cara, parece una anchoa con pelos y pese a todo tiene un morbo de tres pares de narices. ¿Será su mirada de miope? ¿Su idealismo rebelde? ¿Que va de negro y con capa? ¿Que tiene una calavera en el pecho? Ah, quién sabe. La erótica de las capas es todo un mundo.
De profesión era un pirata free-lance, de muy poco hablar, y tenía una voz de doblaje que derretía las piedras (el yayo Pep Torrents, gracias Accésan!!). Cuánta masculinidad, cuánta testosterona contenida. Por eso a mí sólo me resulta 100% erótico en catalán.
Caña con el sable, sessímbol:

A mi la historia futurista de planeta Tierra manga por hombro me la traía al pairo. Las naves espaciales, el idealismo político, los personajes raritos y esas amazonas poco amistosas también. En general la serie me parecía un poco tostón, avanzaba muy lenta. La sintonía de entrada era un himno libertario que escandalizaba a mi madre y que no hubiera desentonado en labios de Nino Bravo. Lo que a mí me gustaba era oir la voz del Capità Harlock sentando cátedra, porque era muy sessi.
Esta imagen es de un flashback del día que perdió el ojo. Quedó como Joey deMaio pero con la cabeza bien amueblada y mejor vestido.

E
l Capità Harlock tenía ademanes contenidos como un gentleman y de tanto en tanto salía sentado en su sillón de capitán de nave espacial meneando la copa de un vinillo, rollo bon vivant intelectual, controlando el percal. Y es que eso de que tu tripulación la compongan un fideo monstruoso que toca el arpa, un par de niñatos, un gordo gafotas y algunos frikis más no significa que tú tengas que renunciar a los homenajes alcohólicos.
Y si hay que repartir hostias se reparten, porque no todo es darle a la reflexión y al vinillo, hay que demostrar que se es un héroe de acción, aunque luego te pases la mitad de la serie sentao o con los brazos cruzados.

Si le quieres dar más morbo a un héroe, sólo tienes que ponerle junto a un crío, o mejor, una cría, porque ya le da al machote el aura de ternura que toda mujer quiere ver en un personaje al que está barruntando como futurible padre de sus hijos animados. Y es que nada se escapa al imperio de la biología. Con un poco de habilidad del guionista ni siquiera hay sospechas pederásticas, oyes.
Y ahora veeeenga, un abracito salvador de nenas, que siempre pone mucho. Eso, y leer poesía o llevarse una rosa al hocico. No falla en todas las escenas íntimas de héroe atormentado.Aunque mucho abracito y mucho estar rodeado de pibitas con el pelo largo pero el tío hacía como que no estaba por la labor; le entretenía más fruncir el ceño y no escuchar los suspiros a su espalda.
Y es que este Harlock en el fondo era un poeta intelectual muy sensible, muy sumido en sus pensamientos siempre. Un idealista pesimista pero luchador. Un rebelde con causa. Un claro ejemplo de madurito con conocimientos de mundo. Pero es que tenía unas patillas que no era normal. Por el amor de Dio, que este no desfila en la pasarela Cibeles, que alguien haga algo... Aquí, en plan remedios Amaya, manejando su barca:Y este primer plano que es genial, no digais que no.
Lo dicho, que si adelgazáis, os dejais flequillo largo, ponéis cara de estreñidos y practicáis una voz ronca podeís tener éxito con niñas y mayores casi imperceptiblemente.

12 de agosto de 2007

Mis mitos eróticos (IV): Orson

Bien, pues hoy me he tomado un descanso en mi curenta lucha por el dominio de los encabezados de página y los cambios de secciones en el WORD y he decidido ir tirando adelante mi lista de mitos eróticos, porque la repaso mentalmente...¡¡¡y son incontables!!!
El cuarto de la lista es otro de esos personajes que te gustan porque están bien dibujados, pero que no tienen ni la personalidad ni la fuerza dramática que me gustan en otros "seres bidimensionales". Quizás porque les falta protagonismo, a los pobres. En este caso es Orson, personaje secundario de la Guerra de Lodoss (Guerra de Barros, para los iniciados), que es uno de los pocos mangas que me han llegado a interesar (también por su argumento, pesaos, aunque se tiraban más de diez minutos con los resúmenes de los capítulos anteriores, los cabrones). La serie estaba protagonizada por un empanao simpático al estilo Seiya, una elfa ano
réxica y rubia un poco histérica y algunos personajes secundarios más. Los personajes malos eran muy notables, incluyendo a una guerrera macizorra (luego os pongo una foto pajillera, vaaaaaaaaa), un narizotas oscuro y una sacerdotisa muy elegante. Esto es pa veeeeeeeeerlo. Pero a mí de los personajes masculinos me ponía Orson. Atención a esta pedazo de mirada:Lo más destacable del payo este es que iba vestido a la manera romana, con falditas. ¡¡¡Falditas!!! Con lo que me gustan a mí. De hecho yo por esa época dibujaba muchas paranoias y me inspiré en este personaje para pintar un personaje de una novela paranoica en la que aparecía un lobo romano (y una gata egipcia, y un toro-lince íbero, y muchas paranoias más):Era (Orson) un guerrero mercenario, de poco hablar, que estaba poseídopor el espíritu de la Furia, y cada vez que luchaba se le iba la olla y podía llegar a atacar a sus amigos. Entonces venía una pelirroja que le acompaba y que era la única que le podía calmar: Así que este payo estará todo lo macizo que queráis pero en realidad es un petardo. ¡Anda y que le aguante su madre! Sólo sirve para alegrarse la vista. Mucha Furia mucha Furia, pero la cosa se quedaba en nada y luego venía una escena pastelosa. ¡Pues a cagar! Y ahora, la foto pajillera que os prometí. Pirotess, una elfa tetona y morenaza que si vierais la serie seguro que es la que más os iba a gustar.

2 de agosto de 2007

Mis mitos eroticos (III): Yasha-oh (AKA: el payo de los pelos largos de RG Veda)


Observad la siguiente imagen atentamente:
En ella podemos observar:
a) El payo de los pelos largos al que me refiero en esta entrada, que aunque se le ve poco y de perfil ya se puede observar que tiene pinta de estar buenorro y que gasta mucho en Pantene.
b) Que los creadores japoneses están todos de encerrar, porque esa esbelta moza que se sumerge con el macizo y parece que está a punto a besarle es en realidad...¡¡un tío!!
Bueno, una criatura andrógina al borde de la anorexia que es la auténtica heroína de la saga. Esta es la imagen más masculina que se puede encontrar de él/ella:La serie RG Veda es una adaptación de uno de estos comics enfermizos japoneses que yo no sé valorar en absoluto, pero mi amiga friki de la facultad me recomendó los dibujos, prescindiendo del argumento. De hecho, no me acuerdo si llegué a ver algo de la serie...
Atención a esta pose intelectual y a esos peazos pectorales. Estos japoneses sí que saben diseñar vestuario masculino. El héroe en cuesión se llama Yasha-oh, es un payo muy recto y muy formal que tiene una espada legendaria (al menos la de metal, la tradicional) y es el protector de la criaturita andrógina anterior...Y os podeís imaginar lo que un artista japonés con necesidad de un terapeuta puede juguetear con la tensión sexual no se sabe si homoerótica entre los dos personajes...
La verdad es que el Yasha este es un sosete. Se le ve de poco hablar, bastante inexpresivo, tiene peor culo que los Caballeros del Zodíaco (que ya es decir), y su rectitud y nobleza es monolítica, sin la tremenda vida interior de Ikki o Henki. Un pecho, unas espaldas, unos pelos largos, un perfil apolíneo, un espíritu protector, nobleza y rectitud, repartir hostias si hace falta y poco más: eso es todo lo que se necesita para conquistar a una chica. No hace falta ni abrir la boca, fíjate.

28 de julio de 2007

Mis mitos eroticos (II): Ikki

Yo quería daros una sorpresa, pero Mightyrober me ha fastidiado uno de mis grandes mitos eróticos en un comentario de una entrada anterior, porque ya cayó en la cuenta de que el gran modelo de personaje Henki-like (machote bueno que se pasa a malo por despiste pero después vuelve al camino recto) es sin dudaaaa.....¡¡¡IKKI, tioooo buenooooo macizoooooo!!! Tenía nombre de perro, pero era el más humano de la panda.
Ah, los Caballeros del Zodíaco, esa serie pro-anorexia (atención a los pesos de los muchachos) llena de hombres con el culo pequeño y las espaldas muy anchas. Los dibujantes no fueron a la academia el día que explicaron las proporciones. Lo de aquellos tios no era nada normal. Sin mencionar los pelos de colores y las mallas arrepretadas. Yo creo que los dibujantes para inspirarse se ponían glam metal a todo trapo. Es que debía de ser la época de los cardados y las hombreras, y todo se pega.
Ikki no era un personaje principal y aparecía de higos a brevas, pero ahí residía también parte de su encanto. Eso, y que era el único que tenía pintazas de hombre-hombre, no como ese pardillo de Seiya que se ruborizaba a la mínima, o esa locaza de Shun, ni tenía hechuras de chuloplaya como Hyoga, ni iba de encandilador zen intelectual con tatuaje como Shiryu.
Ikki tenía cara de hombre y voz de
hombre, no de niñato como los demás. Su armadura también llamaba mucho la atención, aunque esas plumas de metal fijo que se le enganchaban en las puertas de los ascensores...La armadura tenía faldita, de acuerdo, pero mejor eso que no ir
de rosa, de blanco sanferminero, de verde anuncio de Rondel o de rojo y blanco como un pijama infantil.
Lo que más molaba de Ikki es que era inmortal. Nos ha jodío, así cualquiera. No importaba que le dieran estiba de la guapa; después aparecía sentado como en una taza de water en medio de un volcán,
meditando mientras hace chup chup, y al cabo de un tiempo, PAM,
recuperaba las fuerzas y se ponía a repartir estopa de nuevo. Eso de que nunca se le acabaran las pilas y ese aire intelectual de "aunque parezca que cago estoy meditando y reuniendo energía cósmica" tenía su aquel.Lo importante de Ikki es que no era un rebelde sin causa, era un malo porque el mundo lo había hecho así, que tiene un perdón. Un bueno en su fuero interno pero mal informado dispuesto a entrar en razón, que son los que me gustan a mí.Lo mejor de Ikki no es que parezca mínimamente masculino en una saca de locas, ni el morbo que tiene el hecho de que en una serie en la que todo el puto mundo se pasa el día chorrando sangre sin consecuencias, él fuera el único que tenía una cicatriz.
Ikki empezaba siendo muy malo, por venganza robaba
la armadura de Sagitario (el guionista principal de la serie era sagitario, creo, porque si no no se explica tanta parcialidad), y empieza a repartir estiba a todo quisqui. Pero al final se convierte en un lobo solitario que ayuda a los buenos cuando más deseperados están.
Todo el mundo reconoce que Ikkis tenía unos huevos catedralíceos porque fue capaz de sacrificarse por su hermano pequeño( el gay). La historia es más que conocida pero yo la explico para recordar a la peña el extraordinario heroismo de Ikki y las salidas de olla de los guionistas japoneses.
Pues esto son todos una panda de huérfanos a los que una fundación entrena para convertirlos en defensores del bien y proteger a la reencarnación de la diosa Atenea, que es una paya con el pelo lila que se pasea en camisón. El destino del entrenamiento se elige por sorteo. Entonces va Ikki y le toca un destino normalito tirando a bien, pero a su hermano le toca el peor de todos: irse a entrenar con un payo muy malo, a aprender una técnica súper chunga, donde lo más normal era salir de allí con los pies por delante. Entonces a Shun se le queda el ojete que no le cabe un bigote de gamba, pero su hermano le echa un par y consigue darle el cambiazo de destino, para recibir en sus carnes la tortura del fatal entramiento. Porque es el típico hermano mayor que sin que nadie le diga nada se hace responsable del bienestar de su hermano menor, no como otros que yo me sé.
Total que mucho oh oh oh pero al final Ikki acaba yendo al sitio ese, que es una isla. Su entrenador es un payo horrible y terrorífico qu le pega y le humilla y le somete a todo tipo de bestialidades e insultos, y la famosa técnica tutiplén que tiene que aprender no hay manera de pillarle el tranquillo. Así que ya vemos a Ikki sufriendo lo que no está escrito, que en el fondo es una cosa muy erotizante para las mujeres, ver a un hombre interesante echándole un par y aguantando carros y carretas mientras sólo le tiembla una ceja. Bueno, la verdad es que en la serie los caballeros heridos berreaban como cerdos en matanza, pero es lo de menos.
Y todo esto sin mentar su hermano ni acordarse de la madre de nadie, que tiene más mérito.

El caso es que el pobre Ikki vivia sin vivir en él, pero como Dios
aprieta pero no ahoga, ahí estaba la dulce y virginal hija del maestro dispuesta a curarle las heridas y a tratarle amablemente (creo que a escondidas, porque no creo que el maestro consintiera la peligrosa mezcla de chica dulcecita y virginal made in mente calenturienta japonesa + chicarrón herido, mmmm, con el morbo que da un hombre vendado, despertando el instinto maternal y procreacional).
Y así fue como Ikki vivió un infierno pero sin olvidar que en el mundo existe el amor, y las sonrisas, y la dulzura, y las florecitas de la montaña, y el olor de las nubes. Pero en estas que el maestro le da la última oportunidad de matarle para conseguir la valiosa armadura del Fénix, e Ikki se niega por respeto para su matestro. La chica se interpone y su propio padre le da boleto, que es algo que está muy feo de hacerse. Y como no podía ser de otra manera, Ikki reune la ira que le faltaba para dominar la técnica tutiplén y mata al maestro. Y hale, ya se ha ganado la armadura de bronce y ya puede ir por el mundo a expandir su amargura y rencor.
Pero no pasa nada porque unas cuantas peleas después
se reencuentra con su hermano, se vuelve bueno, descubre el valor de la amistad masculina (porque cuando uno no tiene novia, le quedan los amigos) y se dedica a deleitar al espectador femenino dejándose ver de tanto en tanto atoñinando al personal cuando las cosas van muy mal dadas para los héroes principales.
Como veis no soy
ninguna friki del manga ni me acuerdo bien del argumento (que por otra parte, es una paranoia total), porque aquí lo que importa es la CARNE y los tíos buenos, pero no unos tíos cualquiera, no, no, hombres de los que ya no quedan, que los tienen como el caballo de Espartero.

No me digais que el pobrecillo no está para decirle que aún puede encontrar otra mujer de su vida.


23 de julio de 2007

Mis mitos eróticos (I): Henki

Como toda persona humana “normalmente constituída” (como le gusta decir al Arturín) yo también tengo mis iconos eróticos del cine y la televisión, y pasaré a comentarlos cuando me aburra y me entre el furor hormonal, como ahora. Vereis que en vez de poner a Brad Pitt y George Clooney como haría cualquier patética mediocre, yo destaco (en esto también) por mi originalidad y extravagancia. Y es que de hombres de carne y hueso me quedo con muy pocos, a mí los que me hicieron descubrir que era heterosexual fueron siempre monigotes. Y para que veais que no doy puntada sin hilo os explicaré los motivos de esa atracción, porque hasta detrás de las hormonas se puede encontrar un sentido.
<!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]-->
Vayamos por el primero: Hyunquel.
<!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]-->
Hyunquel que yo toda la puta vida le he llamado Henki (HENKIIIIIII TIO BUENOOOO), porque eso es lo que oía yo en la (por lo demás) mierdosilla serie de Fly (AKA Dragon Quest). Serie que veía mi hermano y de la que yo no le cogía el gustillo hasta que por casualidad empecé a ver capítulos, y menos mal, porque apareció ÉL. Henki no es que fuera muy guapo. Básicamente, tenía los pelos azules Espinete-like como todos los dibujos japoneses y además era notoriamente unicejo. Pero era el único machote humano atractivo en una serie protagonizado por un criajo, un tirillas repelente, un gafotas con rulos y un buen puñado de monstruos. Además estaba bien colocado, porque era comandante del ejercito inmortal. Y el instinto busca machos proveedores. Tenía una armadura tutiplén y era prácticamente invulnerable, cosa que da mucho morbo. Eso sí, era enemigo del protagonista y le empieza dando jarabe de palo, lo que pasa es que sale derrotado, claro.
Y ya estará todo el mundo pensando “ehhhh a Angainor le gustan los malotes”. PUES NO. Porque si os explico la historia de Henki (porque para mí siempre será Henki) veréis que de malote nada, es malo de los que en realidad es bueno, que son los que me gustan a mí: malotes despistados, pero de los que no hace falta tomarse demasiadas molestias por reeducarles, ni domarles, ni cambiarles; ellos cambian solos porque son muy listos, los malotes rebeldes 100% se los dejo a las petardas.
<!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]-->
Pues resulta que en los inicios de las guerras con el ejército maloso inmortal, Hyunkel era un niño de estos que se quedan huérfanos, y va y lo recoge un monstruo con forma de esqueleto pero de estos simpáticos, llamado Bardoss. El esqueleto Bardoos, así como con pinta de anciano, adopta al pequeño humano y le educa con todo amor y cariño, y Hyunquel es muy feliz aprendiendo los nobles valores. Pero el esqueleto bueno se ve que dejó pasar al líder del ejército bueno (el gafotas de los rulos) al refugio de los malos y un jefe malo se lo cargó. Antes de morir el esqueleto le pidió al gafotas de los rulos que cuidara del pequeño, y aceptó, pero el pequeño creció encabronado porque se pensaba que el gafotas de los rulos había matado a su padre. Así que al final se unió al ejército de los malos y se convirtió en un comandante cojonudo. Está la cosa clara, ¿no?
<!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]-->
Pues lo que ocurre es que ese muchacho tenía buen fondo, lo que pasa es que estaba un poco disperso. Pero eso es cuestión de que llegara una buena mujer y le reconvirtiera en el hombre cariñoso que él fue, jejejeje. En la serie, al final, una pedorra con el pelo rosa al que él captura, le empieza a hacer ver que está equivocado de bando, mientras empieza a surgir la tensión sexual entre ellos (porque estos guionistas japoneses son muy pervers)...No falta la genial escena en la que, enrabietado e intentando negar sus sentimientos, Hyunquel da un puñetazo al muro de piedra de la mazmorra y deja hecho un boquete, que es la típica escena de gran calado erótico que todo guionista japonés súperperver mete en la serie para que estén todas las espectadoras menores de edad aullando y babeando interiormente, mientras sus madres están en la cocina preparando la merienda y pensando "menos mal que mi hija ve estas series infantiles y no "Sensación de vivir", que sólo hacen que follar".
Mmmmmm ¿y qué pasa al final con el pobre miembro de Unicej? Pues creo que lo matan y luego los protas se meten en un berenjenal por ver si le resucitan...Y no me acuerdo muy bien, tendré que bajarme la serie para ver cómo es el final. AUnque son tantas gigas que....snif. Si conozco bien a los guionistas japoneses, resucitaría, se casaría con la pedorra, se convertiría en comandante de los buenos triunfadores y tendría medio equipo de fútbol de unicejos con el pelo rosa.
<!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]-->
Pero eso es lo de menos. HENKIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII, TIO BUENOOOOOOOOOOOOO, ya no los dibujan como tú, jodío, que no he podido encontrar ni un solo dibujo tuyo en todo tu esplendor. Da igual, a ver si me bajo los capítulos porque yo de Brad Pitt, Orlando Bloom y esta canalla no saco chicha.
Y ya está, era ése, ¿que os esperábais? No es un dibujo muy guapo, pero en el país de los ciegos el tuerto es rey. Es fuerte, es noble, es valiente, acaba en el bando correcto por sí mismo...Y no está obsesionado con su cerdo. Mil veces mejor que George Clooney, donde va a parar.