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6 de julio de 2011

No os perdáis, chavalotes. Tengo muchas cosas de las que hablaros, pero m'he liao m'he liao, he pillao hebra y estoy segando bajo con mis ex-compañeras de curro. Como he leído no sé dónde hace poco, ¿por qué tanto sarcasmo? Porque haberles partido la cara en su momentohubiese sido ilegal.

Habíamos pasado de la Bicho al Ángel, acordaos. Los lectores masculinos podéis disfrutar visualizándola: cuerpo casi de modelo: rubia, cabello largo y fino, ojos verdes, esbelta.... Además era simpatiquísima, agradable, sonriente, chistosa, animada, juerguista, deportista, sexual. La típica chica acostumbrada a caer bien y que todo el mundo piense que es encantadora. La que chasca los dedos y ha ligao. Se ganó el empleo por sus sonrisas en la entrevista, porque su currículum era pobretón.

Pero la pobre gente como yo que ya tiene cierta mili, recordamos siempre el refrán de "bajo la mata florida, está la culebra escondida". Tras la sonrisa fácil, suele estar la manipulación y la hipocresía. Tras el humor, están las puñalas por la espalda, la crítica, el rajar por rajar, el malmeter. Quien se ríe ahora contigo, te puede poner verde en cuanto te des la espalda.
Si eres la Hembra Alfa y criticas tú primero, no sólo nadie se meterá contigo si no que todas las víboras de tu alrededor se colocarán bajo tu sombra para librarse lo más posible de tu veneno. No debes preocuparte de las harpías si formas parte de su nido. Mira que es fácil de entender, pero es que a mí no se me mete en la mollera y siempre quedo fuera del nido, así que me picotean sin piedad.


Al grano. Al Ángel su novio anterior le puso los cuernos (da mucha pena, pero menos si te enteras de que quien a hierro mata a hierro muerte, o sea, que ella también había puesto los cuernos a otro una vez), y ella, para demostrar que es "una chica independiente, que no necesita a nadie y que sabe vivir perfectamente sola", dedicó buena parte de su jornada laboral a leer perfiles de las páginas de ligue, salía de lunes a domingo arrastrando a todas sus amigas y amigos de sus amigas, alternaba con grupos diversos y se apuntaba a mil actividades mixtas para conocer a chicos nuevos hasta que, afortunadamente para el bolsillo de sus acompañantes, encontró pronto novio y sus ansias de salir amainaron.

Así pudo dedicar su jornada laboral a cosas más productivas que leer en voz alta las descripciones vergonzantes de las páginas de ligoteo, como por ejemplo: jugar a la granja del feisbuc con verdadera obsesión, comparar mujeres de futbolistas, analizar hasta con lupa todas las fotos colgadas por sus coleguis en las redes sociales, ver videos chorras en yutuf, mesenllear con el novio y en definitiva, todas las labores que se le suponen a una doctoranda en un centro de investigación científica*.

*Vamos, que la intelectualidad se le salía por las orejas. Curioso ver cómo sus dotes sociales evitaban que las técnicos, siempre criticando lo clasistas e inútiles que son los licenciados y doctoroes frente a los pobrecitos y siempre eficientes FPII, no la pusieran a caldo.

Como las mujeres tenemos la capacidad de hacer varias cosas al mismo tiempo, mientras se distraía visualmente con las labores antes descritas, parloteaba con la Chunga y la Bicho de los temas de los que hablan las mujeres serias y adultas, es decir: rajar de los demás, no dejar títere con cabeza, hablar fatal de la peña, criticar a todo bicho viviente... Ya captaís el "conceto". Todo con simpatía y buen humor porque "son buena gente".

A veces se les agriaba el humor, como cuando se pusieron a vocinglear el día que el Ángel confesó que se había saltado de tomar una píldora y se le iba a adelantar la regla, la Bicho dijo que haría lo mismo para que sus ciclos coincidieran y la Chunga se cabreó un montón porque ella no las toma y es matemática y "por su culpa iban a tener la menstruación en días distintos".

OS LO JURO. SUCEDIÓ.

Otra cosa molesta es como cuando le echaba la bronca a un compañero por rajarse siempre que organizaban algo. Ponía excusas, pero la razón auténtica es que siempre iba con su chica, y la chica se negaba a ir a ningún sitio donde estuviera la Chunga (por lo visto cuando la conoció la Chunga iba borracha y dijo tantas gilipolleces que ya no la quiere ni ver). Así que el muchacho tenía que aguantar broncas sobre "lo mal compañero y amigo que era, y que eso no se hacía". ¿Rajar por la espalda de toda la gente del curro? Es de buen compañerismo. ¿No ir a los sitios porque tu novia odia a alguien de los que van? Mal compañerismo. Esa clase de cosas.

 
A lo que iba.

Ser mas vago que la chaqueta de un guardia y acabar la tesis en 4 años en una cosa que casi nunca sucede, y cualquier doctorando sabrá que si ya es casi imposible acabar holgadadamente una tesis de investigación trabajando 10 horas diarias en 4 años, más aún lo es si te pasas el día perreando. Pero eso no fue problema para el Ángel porque sus skills sociales le permitían que alguien tan chungo como la Chunga le hiciera el trabajo monótono sin rechistar, otros becarios y técnicos hicieran por ella otros experimentos y favores y la jefa, aunque renegando, buscara bibliografía, analizara resultados, elaborara las hipótesis y redactara los artículos. Luego buscas en internet tesis similares a la tuya para fusilar la introducción, y la cosa fluye agradablemente, así que te puedes dedicar a recolectar tus fresas de la granja del feisbuc sin distracciones.

A la jefa (para que la vayais calando era una que no llamaba a los teléfonos que empezaban por 666 porque le daban miedo), que trabajaba 12 horas diarias 6 dias a la semana y se ha matado desde siempre por la ciencia (pagándolo con la salud), esa actitud le sentaba muy mal, pero la seguía renovando la beca (por piedad cristiana o algo)... De tanto en tanto le soltaba una charleta que el Ángel solucionaba con un "cambiaré" que nunca llegaba, o un "yo es que quiero salir a las 5 de la tarde porque tengo vida" (o_0), y así pasaban los años.

La jefa, como dije, provocó con sus presiones y falta de refuerzo positivo que una becaria nuestra se cambiara al grupo de la Maruja y la Bicho (malmetida por ambas, que odiaban a la jefa), pero en el Ángel sólo obtuvo algún desmayo y brotes de psoriasis. Por miedo que a la pobre le diera un patachungo por el estrés de no poder cosechar lo sembrado en el feisbuc a tiempo, la jefa aflojó su garra, y el Ángel por consejo de su médico, además de la granja del feisbuc, montó una pecera, que es muy relajante.

Tal como la describo el Ángel parece una persona inofensiva y pizpireta, pero era malmete, manipuladora y maligna cosa mala, y una palabra suya bastaba para que sus sicarias ningunearan, despreciaran, marginaran y aislaran socialmente a cualquier persona que le cayera mal. De hecho, a una chica nueva que llegó al laboratorio, de otro grupo, ya le colgó el sambenito de "lerda e idiota" al segundo día, cuando a la pobre chica no le había dado tiempo de hacer nada malo.
Cosas de la vida: el Ángel resultó ser íntima de una chica que le hizo un grave mobbing laboral a esta nueva en su anterior curro.Dios las cría muy mal muy mal, es un padre pésimo, y además deja que se junten, deberían venir los servicios sociales divinos y retirarle la custodia de too kiski porque hay que ver qué gentuza.

Pero como no hay mal que cien años dure, se le acabó la beca al Ángel y yo en mi interior organicé una fiesta, aunque la Bicho se convirtió en la nueva Hembra Alfa. Os parecerá que la Bicho es más maligna que el Ángel, pero de eso nada, porque a la Bicho se le percibía su malignidad desde kilómetros y podías ponerte en guardia, mientras que el Ángel era un demonio disfrazado, hipócrita, más falso que Judas, y por tanto, más peligroso.


A la chica nueva de marras (una molécula de oxígeno en ambiente tan espeso) a la que hicieron mobbing en el otro sitio (el mobbing es bastante frecuente en el ámbito científico y ya conocéis mi hipótesis misógina al respecto) se le notaba mucha mili, y quizás, la ayuda de un psicólogo para superar su trauma. Sus consejos eran muy sabios y parecían sacados del "Perfecto manual para no sufrir acoso laboral":

-Saludar y despedirse siempre de todo el mundo (incluso a los que nunca te contestan, sin desfallecer), contestar a todo el mundo educadamente, comentar alguna cosa superficial si toca, sin que ello repercuta en el trabajo, a fin de socializarse con todo el mundo, incluso con la gente a la que caes mal.

-Dedicar tiempo a la socialización en la sala del café, intentado intercambiar alguna palabra con todo el mundo, incluso con los que hacen por ignorarte, con constancia.

-No hablar mal nunca de los compañeros, ni participar en las críticas, ni animar a que los demás hablen mal de la gente.

-No dar detalles de la vida privada ni excesiva información íntima que pueda ser utilizada en tu contra. No responder a preguntas indiscretas.

-Tener tu puesto de trabajo limpio, no provocar desorden, reponer lo que se gasta, intentar no molestar, preguntar antes de utilizar cosas de otros y en general, hacer gala de preocupación y máximo compañerismo y convivencia, sin molestar jamás a los demás, y disculpándose enseguida si se cree que se puede haber hecho algo mal.

-Poner dinero en las porras, regalos y actividades aunque sean un atraco o no interesen, para no quedar aislado de tales actividades.

-Mostrar interés por participar en todas las cenas y reuniones extralaborales que se organicen, y si no te invitan directamente, interesarse en si puedes participar.

En general, conducta educada e intachable, sano compañerismo, amistad sólo cuando tercia, profesionalidad, paciencia y pensamiento positivo.


La pobre chica de verdad se pensaba que con esas directrices iba a llegar a algo con ese grupo. Mostré mis dudas y le avisé del percal. Ella insistió en que con sus métodos no habría problemas y que la aceptarían. Lamentablemente, yo acerté y a  los pocos días ella descubrió asombrada que pese a sus esfuerzos buenrollistas, hacían todo lo posible por evitar que se fuera a comer con ellos, hacían el vacío a sus comentarios, no la invitaban a las salidas extralaborales y si ella hacía por apuntarse, decían de ir a una pizzería (era celíaca) para ella no se acercara, esparcían bulos e infamias sobre ella para poner a la gente en su contra y en definitiva, elevaron un muro anti-integración que la desvió hacia otros grupos más amistosos. Así el bloque viboral permaneció incorrupto. Hasta aprendió que es estúpido poner dinero para regalos si después ni siquiera te preguntan por firmar la tarjeta o participar en la celebración, porque sólo te quieren por la pasta. ¿Por qué? Por caer mal a la Hembra Alfa, y punto. Y cuando le caes mal a la Hembra Alfa, también te ignoran la Hembra Beta, la Gamma, la Delta y si te descuidas, hasta la Hembra Omega.


Sé que los psicólogos que me lean se cabrearán si digo que por mucho que tú te esfuerces con tus skills sociales, si alguien quiere que no te integres en su grupo, no lo podrás hacer pese a tus esfuerzos, y que la mejor actitud frente a eso es no amargarse y pensar que las margaritas no son para los cerdos. Además, por mucho que te esfuerces en conseguir la perfección profesional, si alguien quiere hablar mal de tu trabajo lo hará, sacándole punta al menor error, echándote la culpa de cosas que no has hecho si hace falta, porque la difamación es algo natural para esta clase de gente. Y es dificil limpiar tu nombre una vez está ensuciado, porque esta clase de gentuza tiene mucha credibilidad, y sólo en petit commité puedes descubrir que hay alguna gente que tampoco las soporta, pero que no hace nada para combatir su tiranía.

Los no psicólogos dirán que la mejor actitud frente a esto es practicar el diente por diente, el beso de la muerte, el payback, pinchar las ruedas del coche, esperar con navajas a la salida. Por un lado, pasar de estos individuos es reforzarles, puesto que seguirán siendo como son impunemente, primero con uno y cuando se cansen, con otro. Pero es que tampoco puedes dedicar tu tiempo a sermonear y decir "chicas chicas, no hableis mal de la gente, paz y amor, hay que ser buenos, no seais tan malmetes, no hace falta ser amigos para ser buenos compañeros...". y rezar para que no caigan collejas. Además la gente buenecita y buenrollista, que va por la vida sin molestar y sin meterse con nadie, son víctimas propiciatorias de esta gentuza, así que no hay escapatoria. O aumentas el número de hijos de puta que hacen que esta vida sea una mierda, renunciando a ser tú y pasándote al lado oscuro, o te resignas a recibir alguna colleja y ser un outsider.

Los malos siempre ganan.

SIEMPRE.

Pero como decía Plank, la virtud no triunfa jamás, pero sus adversarios acaban por morir.

2 de julio de 2011

Y que luego se pregunten por qué no me relaciono más

En la entrada anterior hablé de una tipología de técnico y de mujer muy particular para que fuerais viendo como está el ganado en el mundo de los laboratorios. 
En realidad el encantador duo acabó siendo un trío: la Chunga, la Maruja histérica* y una nariz a una técnico pegada, que tiene el honor de ser, posiblemente, una de las peores personas que he conocido.

*Por llamarla de alguna manera; a la gente que con 30 años se va del cine viendo El Planeta de los Simios de Tim Burton porque le da pánico ver que los monos hablan y que cuando le tiene que poner gasolina al coche, llama a su marido o a su padre para que vayan a ponérsela porque ella no se atreve (entre otras anécodtas del palo), pienso que cuando menos está un pelín mal de los nervios y no les vendría mal un poquinín de terapia.



Acordaos que yo me quejaba un montón de mis compañeras de tesis: marujas, cotillas, maníacas, repelentes, marimandonas...Compañeras poco constructivas, cierto, muy latosas, aburridas y sermoneadoras. Pero no tan perversas, malvadas y manipuladoras como la tropa que me encontré en mi último puesto de trabajo. Yo me he llegado a asustar de los ejemplares humanos que me encontré allí, temiendo que fuese algo generalizado aquí por las Tierras del Interior. La peña está muy mal, dan ganas de meterse en un convento de clausura para apóstatas.

Lo de la Nariz a una Técnico Pegada (luego la llamaré por su apodo auténtico) era cosa de otro mundo. 
Yo entiendo que cuando tu jefa , a la que se le ve el cartón de que sólo contrata amiguitos y paisanos, te ha contratado seguramente por ser paisana suya, a media jornada para ayudar a una técnico que ya de por sí tiene poco trabajo y que solamente necesita ser sustituída cuando le da la migrana, te aburres un montón.

Entonces te ganas tu sueldo cotilleando en el feisbuc, mirando gilipolleces por internet, examinando qué chica tiene cara de comer mejor las pollas en los álbumes de tus amigos y parloteando con las compañeras, en concreto, rajar de cualquier aspecto personal o físico de toda persona que se cruce por el pasillo, criticar a todo ser viviente aunque no tuviera relación con ella, malmeter de mil maneras incluso contra gente inocente, pensar mal de cualquier gesto o frase, lanzar pullitas veladas así como puñaladas por la espalda y en general, hacer gala de aquello de que la mejor defensa es un buen ataque (critico a los demás y así desvío su atención sobre mí). A veces llegaba a asustar lo mal que podían hablar de gente inocente con la que apenas tenían contacto, simplemente por rajar.

Fijaos cómo sería esa chica, que sus propias compis la llamaban la Bicho, y no porque coleccionara mariposas.

¿Y a que no lo adivináis?
La Bicho y la Chunga eran intimísimas. Compartían maneras de barrio problemático. Se adoraban, se querían, se abrazaban sin ton ni son rollo Teletubbie, se besuqueaban cada día, cuando era el cumpleaños de alguna adornaban el laboratorio con globos con frases de los Lunnies escritas, y en general, demostraciones constantes de que su edad biológica era muy superior a su edad mental.**

 **A la Chunga en cambio no le caía demasiado bien la Maruja. De hecho al final se negó a ir asu boda "porque les había propuesto ir a visitar su casa y al final no las había llevado, lo cual demostraba que no era una auténtica amiga" (sic) ?????!!!! 

Luego claro, vienen los alemanes que si la productividad esto, la productividad aquello. Es que los tíos no saben valorar la amistad.

La Bicho no os penséis que era tan mala. Tenía cosas buenas, como todo el mundo. En concreto dos: que alguno de sus órganos se podría transplantar, y que hasta ella misma se dio cuenta de que perdía el tiempo miserablemernte en ese laboratorio y se fue a la privada con un empleo mejor (pobre gente). Fue tan buena noticia cuando me enteré que me tenía que pellizcar de tanta felicidad. Sin ella, el ambiente laboral mejoró enteros, como si hubieran retirado el chapapote de una playa.

La Chunga se quedó muy triste, claro, porque coincidió además que se le iban las otras amiguitas, pero con la Maruja dedicándose a sus labores y ninguna víbora más en las cercanías quedó como Hembra Alfa absoluta del laboratorio, y eso tendría que saberlo apreciar.

Me estoy pasando un huevo hablando de la Bicho, lo sé, pero todo lo anterior sólo es una introducción para hablar posiblemente de la peor persona (aunque muy ahí ahí con la Bicho) con la que yo me haya cruzado. La llamaremos, porque no se me ocurre nada mejor, el Ángel.

Al Ángel la llamo así para que os la imaginéis físicamente: alta, atlética, rubia, pelo largo y liso, piel morena, ojos verdes, dientes perfectos. 
Esa era la carcasa. El interior lo dejo para otra entrada, así me cunde y no me quedan tan largas...Ir preparándoos para el terror.

30 de junio de 2011

Si tus padres, que te quieren, te dicen que estudies, es por algo

Hace mucho tiempo que no escribo, y eso que en los últimos meses he tenido tantas experiencias "reseñables" que me da la impresión de haber vivido 5 años. Es hora de poner blanco sobre negro y dejar comentarios al respecto. Sobre algunos temas de los que hablaré, la información le puede resultar de ayuda a algún despistado que caiga en este blog por error. 
Sobre otros, más que nada lo que haré es cagarme en los muertos de algun@, ya ya sabeis lo poco discreta que soy describiendo algunas situaciones. Espero no aburrir demasiado a la gente que me sigue; espero ser constante en las publicaciones.

Hace mucho tiempo escribí unas entradas sobre la resistencia en el campo de la investigación a dejar esa industria y reciclarse en otras actividades, así como en la errónea creencia de que un doctorado no sirve de nada, y otros problemas de estudiar biología (solté 1, 2 y 3 rollos macabeos).

Cuando yo acabé la tesis estaba tan quemada de las pésimas condiciones sociolaborales que estaba resuelta a no ver jamás una pipeta en lo que me quedaba de vida, y juré por mis muertos que no haría post-doc.
Pero necesitaba un trabajo urgentemente (ya se sabe, agotas el paro mientras escribes la tesis y haces los últimos experimentos), envié un CV a una oferta que se me ajustaba como un guante (ya se sabe, como nunca esperan que te llamen) y pronto conseguí un post-doc que me atrajo en cuanto me lo describieron (escribir artículos de investigación clínica, y escribir es la parte que más me gusta).

Durante unos meses fui más feliz que una perdiz. Aunque seguía viendo pipetas, no tenía que tocarlas. Aunque no podía colocar las piernas en mi sitio de trabajo porque estábamos como piojos en costura en un laboratorio pequeño y cochambroso, estaba agusto haciendo trabajo estadístico y de escritura. La jefa era una histérica que me prohibió relacionarme de forma amistosa con los técnicos y becarios y me usaba como mera compañía para no comer sola, alejada del resto del personal del centro, a los que despreciaba, pero en los primeros momentos me sentí querida por ella, teníamos confianza y la llegué a ver como una segunda madre.
Tampoco me importaba estar con el puñado de becarias y técnicos tóxicas que me habían tocado en suerte, porque en mi posición estaba "protegida", y al fin y al cabo cumplía órdenes de no amistarme con ellas.
Llegué al punto de pensar que cuando una de las becarias se cambió de grupo lo hizo por ser una mantequitas blandas y estar malmetida, cuando es evidente que no aguantó la presión de la neurótica de mi jefa, sus desprecios y exigencias cuando ella se estaba chupando un montón de trabajo del que los demás compañeros se estaban escaqueando, y que hizo bien en seguir los venenosos consejos de cambiarse al grupo de sus amiguitas.
Lamentablemente, su trabajo recayó en mí y me tocó tocar de nuevo las pipetas, con la pereza que me daba, y compartir laboratorio con las técnicos y las becarias odiosas, que en seguida me hicieron la vida imposible.

Aprendí una cosa: que si a los FPII a los que no les llegó la nota para estudiar la carrera de Biología se les nota a veces un poquillo la amargura de ver cómo otra gente sí tiene la licenciatura y progresa, cuando el FPII elige esa opción voluntariamente, le rezuma envidia del colmillo.

Y es que hubo una época en la que menudearon ciertos consejos que triunfaron mucho, como por ejemplo que es más lucrativo poner ladrillos que estudiar medicina (ahora que se jodan esos listillos), y que tiene más salidas laborales estudiar una FPII que estudiar una carrera.

Resultado: gente muy lista estudia la FPII pensando que sólo los pringaos con titulitis estudian una carrera y después se topan con que:

a) Los trabajos de técnico tampoco es que caigan del cielo y que a veces, contratan también a licenciados. No les llueve el maná tanto como dicen.
b) Los trabajos de técnico son sumamente monótonos y fácilmente robotizables, y eso es un peligro.
c) Es tristísimo llegar con veintipocos años a tu techo profesional y salarial. El aburrimiento hace mella.
d) La falta de títulos les imposibilita acceder a becas, contratos e incluso cursos de formación, solamente por burocracia, con lo cual no pueden mejorar su posición ni su formación de forma significativa.
e) No pueden acceder a puestos más interesantes de Técnico Superior o a ciertas oposiciones.
f) Tienen que aguantar constantemente que la gente les anime a estudiar la carrera "con lo listos que son", cosa dificilmente factible llegando a cierta edad (qué perezón) y más combinándolo con un trabajo.
g) Se acomodan para siempre en su mentalidad funcionarial de "yo tengo mi horario y mis funciones, no moveré ni un dedo si no me corresponde" y "yo no sé hacer eso, no me lo pidas" y eso es difícil de cambiar para acceder a puestos mejores.
h) Lo peor de todo: ven impotentes como esos pringaos que estudiaron la carrera hacen una tesis, tienen un trabajo más enriquecedor, acceden a mejores puestos y van progresando en posición y sueldo, cuando no necesariamente son más hábiles ni más inteligentes que ellos. Ver a un torpe gilipollas ganando 500 euros más que tú al mes jode bastante, yo lo entiendo, pero deben comprender...¡¡¡que fueron ellos los que tomaron una errónea decisión!!! Así que un poco más de respeto por esos torpes gilipollas porque al menos tomaron una mejor decisión en determinado momento, y una carrera y una tesis no las regalan.

Pues había dos de estas tipas en mi laboratorio. Una maruja neurótica que tuvo una crisis existencial tras el instituto y tras un año sabático decidió que un trabajo de técnico con jornada intensiva para dar rienda suelta a sus actividades marujiles por la tarde iba más con su personalidad, y una chunga de Usera que como esos perrillos pequeños que se sienten acomplejados se pasaba el día ladrando, pero no mordiendo, y que no había querido estudiar ni trabajar al mismo tiempo ni que sus padres pagaran un crédito para hacerla estudiar. Resultado en los dos casos: una envidia y una rabia que se les salía de las orejas. Se pasaban el día quejándose de su sueldo, su discriminación y del clasismo profesional como si no hubieran elegido libremente su situación, y dándoselas de más hábiles e inteligentes que nadie.

Lamentables individuas las dos. Al menos les quedaba un consuelo: al cobrar menos y hacer un trabajo más básico, suelen ser más "indispensables" y las acaban haciendo indefinidas con más facilidad. Me hicieron renunciar a un mes de sueldo para tener dinero con el que hacer fija a la Chunga, y eso me dolió en el alma, por lo triunfante que se iba a sentir la hija de la gran puta, pero me hicieron un gran favor echándome de ese infierno...

(Continuará)

7 de marzo de 2010

It's a cold, cold world

En el planeta de donde vengo, la responsabilidad de que un recién llegado a un sitio se encuentre a gusto y cómodo recae en el anfitrión.

Si vosotros visitárais la casa de un conocido por primera vez y esa persona nada más entrar se sentara en el sofá y cogiera el mando de la tele, poniéndose a ver un programa sin haceros el menor caso, ¿qué pensaríais? Pues cuando menos pensaríais que esa persona es una grosera y una borde, que carece de un mínimo de modales y que os ha hecho vivir una situación incómoda. Seguramente os cabrearíais, tomaríais la decisión de no volver jamás o le seguiríais el juego y os quedaríais callados con cara de circunstancias.
No hace falta ser la Preysler para saber que cuando traes invitados a casa, salvo en casos de extremísima familiaridad, tienes que tener una buena cantidad de gestos corteses con ellos: llevarles el bolso y el abrigo a algún sitio, enseñarles la casa, enseñarles dónde está el baño, ofrecerles una bebida, dejarles el mejor sitio para sentarse, preguntarles cosas corteses para que se sientan cómodos, no obligarles a comer la comida que no les guste...Un buen anfitrión es el que es capaz de todas esas cortesías sin parecer hipócrita ni forzado, si no naturalmente amable.


De la misma manera, cuando vas con alguien y te encuentras con alguien conocido para tí pero no para tu pareja, las normas básicas de educación en todos los países indican que has de ser tú el que presente a los dos desconocidos, para romper el hielo. De hecho, si se quiere sacar buena nota como "presentador en sociedad" no sólo basta con decir el nombre de las personas si no que es de agradecer algún dato más que permita, en caso de que los recién presentados se queden solos y tengan que iniciar una conversación de circunstancias, ponérselo más fácil. Cosas del estilo: "Este es Manolito, que trabaja en Microsoft" (cuando se le presenta a un informático), "Esta es Pepita, que es friki de Manowar igual que tú" (para ayudar a que caiga inmediatamente simpática al manowarero interlocutor). Casi nadie hace esto último, pero si tenéis la buena idea de leeros un tratado de buenas maneras (sobre todo anglosajón) os daréis cuenta de que no son paranoias mías y que estoy en lo cierto, y que hay que dar facilidades para que la gente recién conocida pueda romper el hielo teniendo una chispa inicial con la cual encender el fuego de una conversación. De lo contrario se corre el riesgo de que dos tímidos coincidan, con el inevitable fracaso, o que un torpe ofenda a un sensible, o que un cortado tenga que aguantar a un plasta que no tienen en cuenta los intereses de la otra persona, etc.

Pero es que las normas sociales implícitas van más allá. Las personas bien nacidas no se ponen a hablar de cine delante de un ciego, no le ponen un plato de pizza delante a un celíaco, no se burlan de la gordura delante de un obeso y no hablan maravillas de la Espe delante de un progre. No es hipocresía, es educación: es tan sencillo como reservar esos temas de conversación para un rato más adecuado y con unos interlocutores más apropiados. Cortesía, se llama. En general los tratados de buenas maneras instan a evitar la religión, la política y el sexo en la mesa para no dar lugar a indigestiones y riñas.

Con la familia política ídem. No es que haya que ponerse traje y corbata cuando entra en casa la nuera o el yerno de turno, ni sacar la vajilla de plata. Pero hay que tener con el invitado unas normas corteses de simple respeto, como no obligarle a comer más de lo que desea, respetar sus ascos a ciertos ingredientes y permitirle, sin que parezca un tercer grado, que exponga algunas cosas de la vida, cómo en qué trabaja, qué tipo de música le gusta, qué bonita es la camisa que lleva. Cortesías, vaya, porque en el futuro ya habrá confianza para decir "vaya zapatos raritos llevas" o "pues yo no estoy nada de acuerdo con las corridas de toros, Cayetano".

Cuando una persona es extraordinariamente atenta y considerada, además, respeta la idiosincrasia de la gente que la rodea. Ayuda al tímido a participar en las conversaciones, simplemente llevando la conversación hacia un tema en el que él pueda meter baza, para que no quede sumido en un denso silencio. No entra en discusiones polémicas para no asustar al sensible ni toca temas que puedan violentar a una persona con inquietudes particulares, como un vegano o un ultracatólico. Eso no significa que hay que forzar a la hablar a la otra persona, porque nada peor que oir decir "Pues a Manolito le caen genial los negros" cuando estás intentando pasar cortésmente desapercibido en una mesa llena de miembros de Fuerza Nueva. A veces cuando alguien no habla es por desinterés, por discreción o porque está de mal humor y puedes meter la pata hasta el fondo si le obligas a tocar ciertos temas que esa persona está deseando evitar.
La cortesía es todo un arte, pero se basa en 99% de respeto y un 1% de protocolo social.

Estas normas tan sencillas para gente que se acaba de conocer se extienden también en el trabajo. No basta con presentar al nuevo a todo el mundo. Hay que entender que el pobre novato, aparte de sentirse torpe y descolocado, perdido y aturullado como vaca sin cencerro, será incapaz de acordarse del nombre de todo el mundo y, a no ser que tenga muchos dones sociales, le costará iniciar conversaciones con la gente. Si la gente del trabajo es amable y cortés, se lo pondrá fácil hasta que surja la necesaria confianza. Cuando alguien es nuevo es facilísimo. Le puedes preguntar que de dónde viene, dónde ha trabajado antes, qué le parece su nuevo sitio, qué tal se siente tras la nueva semana. Cuando alguien es nuevo hay muchas cosas de su vida en las que interesarse o descubrir, y no hay que esperar a que la otra persona sea un egocéntrico verborreico que vomite de nuevas a primeras todos los detalles de su vida.

Pero eso sólo ocurre en mi planeta. En la Tierra muy raramente me he topado con gente así de cortés. Sólo he encontrado bordes, torpes, descorteses y metepatas. Y en el trabajo, gente que por tu espalda te critica porque no hablas cuando ellos no se han molestado en cruzar ni una frase contigo. Gente que malmete en tu contra mintiendo sobre que no dices buenos días en el pasillo cuando tú te sientes rodeada de sordos, gente que se indigna si no conversas con ellos como si tu fueras un payaso con la obligación de entretenerles, cuando ellos tampoco mueven un dedo en conversar contigo, siendo tú el nuevo. Faltas de respeto constantes hacia tu personalidad, prejuicios, y sobretodo, críticas y rumores malintencionados que te crean mala reputación, sin que nadie, nunca, te tienda la mano de forma sincera.

Vaya puta mierda de planeta hostil que tenéis, creo que prefiero seguir siendo extraterrestre.
Vais de simpáticos e integrados, pero sois una panda de bordes y groseros hijosdeputa. Ni se os ocurra darme lecciones de modales porque en realidad dais asco.

22 de octubre de 2009

El mirlo blanco y el canto en los dientes

Tras pensar que la institución que nos contrata es una cutre que pasa olímpicamente del tema de la prevención de riesgos laborales, hoy me he reconciliado con el tema. Mientras otros compañeros contratados por otra institución tenían sus cursillos y reconocimientos médicos, "nosotros" estábamos a verlas venir, sin perro que nos ladrara y nos dijera "pues vigílate ese sobrepeso", "pues tienes la tensión pelín alta", "uhhhh que no te has vacunado de la hepatitis".
Nuestra única experiencia fue una individua con aspecto de lesbiana estereotipada que nos hizo un cutre-test sobre nuestra exposición a riesgos absurdos, como el trabajo con dinamita, sin molestarse lo más mínimo en detectar otras deficiencias, como la acumulación de 13 personas con sus enseres en un espacio de 30 metros cuadrados, el desorden, la falta de espacio material, la cantidad de estrechamientos y esquinas en las zonas de paso, la incomodidad de las zonas de trabajo, la ausencia de botiquín...
Pero hoy vino otra chica que se tomaba en serio su trabajo. Nos envió un manual y un test que teníamos que realizar para comprobar que nos habíamos leído en diagonal el manual. Eso parecía todo, pero vino en persona a entrevistarnos y ver el laboratorio con ojos más críticos que su compañera anterior.
Y ¡oh milagro!, de sus labios emanaron unas palabras poco habituales. Y es que nos preguntó la tipa, aparte de los riesgos químicos que corríamos, que si teníamos algún tipo de riesgo "psicolaboral". Casi me da un pasmo. "Con los jefes, CON LA DIRECCION, con los compañeros...". Hubo un momento de tragar saliva en el que seguro que todos pensamos mil cosas que nos agobiaban.

Si yo hubiera estado sola en la entrevista me hubiera estado dos horas poniendo los puntos sobre las íes. Pero todos nos contuvimos y le explicamos a la chica que no, que los únicos motivos de estrés psicolaboral eran los derivados de nuestro sector (cuantos deliciosos eufemismos en un rato): precariedad de los contratos, sensación de no pertenencia a ninguna empresa en concreto, malas perspectivas de futuro, roces con los compañeros motivados por la falta de espacio y medios materiales...Hubo mucha autocensura, al menos por mi parte.

Los becarios se quejaban de que "trabajaban a menudo a destajo" y que "el ritmo de trabajo solía ser muy alto". No se lo negué, claro, y me contuve la tos: es su derecho quejarse. Tienen pleno derecho a considerar "estrés psicolaboral" tener que estar a las 8 y media en el trabajo para garantizar que las juergas las dejen para el fin de semana, y salir a las 5 de la tarde sin que apenas les quede tiempo (sólo una hora diaria o dos en total) para mirar el correo, el facebook, el farmville, el puto acuario de los cojones y mil mariconadas más.

Pero yo me acordé de cuando volvía a casa a las 8 de la tarde, y en mi casa seguía trabajando en mi ordenador. De cuando llegaba el fin de semana y seguía trabajando en mi casa. De cuando mi tiempo de ocio venía determinado a mi conveniencia de pasarme a tal hora del sábado o del domingo a hacer alguna cosilla de curro. De cómo desarrollé una especie de fobia a la zona cercana a mi curro, porque apenas dejaba de pasar por allí un día. De las condiciones negreras de mi beca, inframileurista. De la precariedad de medios de mi trabajo. De cómo cuando se me acabó la beca estuve traajando mientras cobraba el paro, con la indefensión legal correspondiente. De cómo después cobré de no sé dónde, y finalmente trabajé gratis mientras dedicaba media jornada a buscarme la vida con una beca misérrima en otro sitio. De la sensación permanente de burn-out y de estar completamente sola.


Me pregunta una tipa ahora por el estrés psicolaboral y psicosocial y claro que me puedo quejar. ¿Pero con la mili que yo tengo? Contenta estoy, y hay que tener presente que esto es España, un país poco decente.
A los becarios les mandaba yo a pasar por lo que yo pasé, a ver si se quejaban de trabajar a destajo.
Después la tecnico de prevenció comprobó in situ la situación de nuestra lata de sardinas. Se escandalizó de ciertos incumplimientos en tema de salud laboral. "La salud es lo primero", insistió varias veces.
Hay que tener cuidado con insistir en estas cosas en ciertos ambientes, donde la gente confunde constatemente los derechos laborales y la preocupación por la salud sociolaboral con venir a pasarse el rato a un sitio en el que no hace falta implicarse demasiado, en el que pasar las horas muertas jugando al Farmville se considera horas trabajadas que no necesitan ser compensadas, donde tener cierta productividad se considera trabajar a destajo y donde si el jefe no comparte tus bromas de patio de instituto, se le considera un borde clasista. A ver si con el tema de "la salud es lo primero"seguimos abusando del concepto "trabajar para levantar un país".

7 de enero de 2009

Los hombres que no divertían a las mujeres (y aburrían hasta a las ovejas)

Sabéis que no puedo resistirme a criticar lo que otros ensalzan con furor cuando me parece una soberana tontería. Pero yo no tengo la culpa de que me lo pongan a huevo. El emperador más desnudo con el que me he topado últimamente es el primer libro de la pretenciosa trilogía Millenium, de Stieg Larsson, "Los hombres que no amaban a las mujeres", que tuve la debilidad de comprar a pesar de que no me acababa de dar buen pálpito.
Pero entendedlo.
Sexta edición del primer libro, y subiendo.
El segundo libro, recién sacadito a la venta, por el mismo camino.
Todo el mundo hablando de una trilogía de culto.
Fenómeno editorial sin parangón en Suecia, incluso armando rutas turísticas por los lugares y edificios descritos en el libro.
En Francia, publicitada como novela de la década.
Se dejó primero que se cuajara el boca-oreja entre los libreros para que llegara al gran público gracias a las excelentes críticas.
Personajes publicitados como inolvidables.
La trama, descrita como una obra maestra del ingenio, y que además tiene un gran contenido social (incluso he llegado a oir que en el fondo es una denuncia feminista al maltrato sistemático que las mujeres reciben por parte de los varones, incluso en los países nórdicos).
Vamos, que como casi siempre que la crítica ensalza unánimemente una novela, tenía trazas de bluff y debía comprobarlo personalmente.

Así que en los trayectos de metro de este ultimo mes de diciembre me he tragado las casi 700 páginas de este soporífero bocadillo de intrigas financieras, investigaciones periodísticas y psicopatía, que no deja de ser un best-seller del montón escrito de una manera bastante fría y sin que tenga motivos, ni por asomo, de ser considerado mejor que otras tantas novelas de intriga que se publican.

De hecho me ofende que por ejemplo, muchos letraheridos critiquen las novelillas del Reverte y ensalcen a Larsson, cuando su novela no es mucho más original que las de Reverte, su prosa desde luego no es mejor y encima su trama y personajes son tan fríos como sólo puede conseguir un sueco. Reverte no hace en sentido estricto novel negra, pero por ejemplo su patética "La piel del tambor" podría estar perfectamente firmada por Larsson, que ha tenido la suerte de morir joven para poder alimentar su mito.
Las perversiones de la novela no sorprenden desde que tenemos noticias de individuos como el monstruo de Amstetten, el protagonista masculino es un poco rancio, la protagonista femenina es tan freak que no es representativa del universo femenino en absoluto y es imposible sentirse identificada con ella, la clave de la investigación es previsible y el final está mas visto que el tebeo. Mi madre también se leyó el libro en 5 días y coincide en que no deja de ser el típico libro que sigue una plantilla predeterminada: intriga + toques sexuales + temática actual, escrito por un churrero. La novela se hace pelín larga y hay bajones en el ritmo: durante buena parte del libro no se avanza en la intriga para luego solucionarse todo rápidamente. Además, tras el clímax quedan aún un buen puñado de páginas para resolver la trama de fraude empresarial, que es como volver a comer gachas tras el arroz con bogavante: se te corta el rollo totalmente. No observo tampoco ninguna reivindicación feminista salvo la ya consabida "hay mucho psicópata suelto por ahí haciéndole pupita a jovencitas", que es algo que ya sabe cualquiera que mire los telediarios.

Vamos, que es el típico best-seller fácil de leer y que engancha, pero no más que el 80% de lo que se vende. Yo desde luego no voy a continuar leyéndome la trilogía porque me la suda de forma olímpica lo que le siga sucediendo a los dos personajes principales. Seguro que dentro del género de la novela negra hay tramas mil veces mejores.

En definitiva, que si libros así pasan por obras maestras de la literatura contemporánea y novelas que marcan una época, me dedico a hacer ganchillo y animales de abalorios. Dejo la lectura, no me jodas. No os gastéis el dinero en este libro, es un bluff, y menos cuando anda el Saramago todavía por ahí suelto.

2 de junio de 2008

¿Científicos? NO, periodistas al pilón

Hace poco publicaron un artículo en el 20minutos ( y reproducido en mil sitios más) que sabía que requería un comentario por mi parte. La falta de calidad periodística del 20minutos es proverbial, pero algo de razón tienen.

La queja habitual de los jóvenes científicos con más dignidad y ética personal suele ser que les gustaría un trabajo en el que "sólo se retocaran las fotos de las vacaciones y las estadísticas te las creyeras". Y es que, en efecto, marear los datos para que las estadísticas salgan significativas y maquillar las imágenes con el Photoshop es moneda corriente. Pero normalmente no es nada serio: eliminar todo aquello que te desvía la estadística e interpretarlas torticeramente con total descaro, ver significación donde no la hay, y marear las imágenes recortándolas para quitarles la parte fea y modificar el brillo y el contraste. Nada de eso despista a los científicos lectores, que ya sabemos que lo normal es vender un poco la moto en los papers, y compensarlo mostrándonos un poco autocríticos en la última parte de la discusión.

En los artículos se publica lo que sale o sale a medias, lo que sale mal se oculta, pero nadie tiene la culpa de que en el mundo se haya impuesto (y se siga imponiendo cada vez con más fervor) el modelo de ciencia estadounidense: hipercompetitivo, en la que sólo se consideran los resultados positivos, basados en mil y un estadísticos incomprensibles, basado en el índice de impacto de las publicaciones y en el que la gente si quiere mantener su puesto de trabajo tiene que vender a su madre con tal de publicar un paper.Y aunque los jóvenes científicos siempre se quejan de esa hipercompetitividad, que además pasa por la movilidad (mareando de país en país al pobre post-doc e impidiendo que pueda tener una vida familiar estable), y empiezan a salir voces críticas sobre lo férreo e injusto que es el sistema de índices de impacto, o la cantidad de información interesante que se pierde si no se dejan publicar los resultados negativos, lo normal es que ese modelo siga en vigencia.

La presión por publicar mucho y rápido tiene una consecuencia: el aumento del fraude. Fraude que si es de poca monta no tiene demasiada gravedad y que si tiene mucho alcance se acaba descubriendo o es contrarrestado con publicaciones sinceras en sentido contrario, pero que existe y es mayor en las revistas de más alcance, donde quieren publicar los más arribistas. Los intereses farmacéticos también crean muchos monstruos y resultados que no se cree ni su abuela, pero es que cuando la línea de investigación depende de los resultados positivos es normal que esos resultados siempre sean sospechosamente positivos y estupendos. De todas maneras esos grandes fraudes siempre son una minoría frente a la inmensa cantidad de artículos más o menos decentes, así que no debe cundir el pánico. Noticias tan torticeras como la del 20minutos lo único que crean es aún más desconfianza en la ignorante población, que se cree a pies juntillas cualquier chorrada que diga Txumari Alfaro o Greenpeace pero que desconfia de la bondad del ámbito científico serio. Gracias por la ayuda, hombre.

Otra autocrítica frecuente de los científicos es el disfuncional sistema del peer review, que para algunos es la marca indispensable de calidad de una publicación científica seria pero que para otros es una pequeña tomadura de pelo, pues es un sistema en el que un par de científicos de tu ámbito, saturados de trabajo y sin intereses económicos al respecto, no siempre con demasiada idea del contenido del artículo y que a menudo son conocidos o amigos (o peor aún, enemigos acérrimos o competidores), se leen en diagonal tu artículo y te hacen un par de observaciones críticas ( o te lo rechazan aunque esté perfecto). Los pésimos papers que a veces te llevas a los ojos son ejemplo de que algunos referees no hacen nada bien su trabajo, por dejar pasar semejante mediocridad. Aquí teneis otras críticas importantes al respecto.

Y sin embargo, pese a todas esas deficiencias el sistema peer review es necesario para que no publique todo quisqui sus salidas de olla, y que en las revistas serias se publiquen los trabajos de muy alta calidad (y algún que otro fraude bien colado). Que alguien en algún lugar hace bien las cosas es evidente, porque la ciencia avanza que es una barbaridad, pese a todo y pese a todos, ¿o no?

9 de enero de 2008

Clientes de Ikea, al pilón

Yaaaa, ya sé que soy monotemática, me repito más que el ajo. Pero es que el Universo se confabula coelhianamente en mi contra, debe ser eso. Si no, no se explica por qué cuando estoy preocupada por mi aumento exponencial de misantropía, me siguen lloviendo razones para darle la razón a Einstein cuando decía eso de que el Universo y la estupidez humanas son infinitas.

Cómo no, vagan¡bundeando por la red me he topado con un interesantísimo blog de un trabajador de Ikea que hace gala de una creatividad e ingenio envidiables a la hora de comentar con sarcasmo las estupideces que le preguntan los clientes tocacojones del Ikea. Te partes la caja en grado sumo leyéndolo. Lástima que las anécdotas con los clientes y otras quejas no dejen mucho hueco a otros comentarios interesantes, como trapos sucios de la cúpula de Ikea, mal trato por parte de los superiores, y otros detalles de su trabajo negrero.

Este blog me ha hecho sentir culpable porque, como tantos otros mileuristas en proceso de montar un piso, me he pasado y me pasaré por el Ikea para comparar precios, y decidir si me compro el horroroso objeto del Ikea a precio imabtible o me merece la pena comprar algo más original y bonito por algo más de precio. Y reconozco con orgullo que SÍ, HE ROBADO UN PUTO CATÁLOGO DE PRÉSTAMO DE 2008, porque no pienso pagar ni suplicar por un catálogo tan mal diseñado, que tiene un índice penoso y con el que no puedes hacer otra cosa que ir pasando páginas de estampitas y marcar lo que te ha llamado la atención (para después ir a la tienda y no encontrarlo bien o descubrir otras cosas mejores que no estaban en el catálogo).
Por eso no entiendo como hay gente (ejem, en quien estaré pensando) que tenga ese catálogo como un Evangelio y libro de cabecera.

Por lo demás mis compras del Ikea no han pasado de la regadera, un cepillo para fregar platos, una mesa Gallant porque necesitábamos algo urgente y barato, el cubo de mimbre para ropa Naturlig que de barato tiene lo que yo de obispo y se monta fatal, y menundencias por el estilo que irán cayendo: toallas, perchas, quizás el nórdico, macetas...Porque otras cosas o no son baratas, o son horrendas de diseño, o ya se palpa su mala calidad, o el estampado produce epilepsia y/o arrítmias.

Eso sí, el blog me ha hecho sentir culpable porque una vez que fuimos el Maromo y yo, preguntamos a un buen trabajador que pasaba por allí que dónde estaban los productos de mimbre; estábamos en la primera planta, habíamos visto cosas de mimbre, las cosas de la cocina y el dormitorio y tal y no nos acordábamos de que la vez anterior lo habíamos visto en la planta baja, en otra sección. Supongo que eso también entra dentro de las preguntas estúpidas, impacientes o molestas que denuncia el autor del blog.

Pero bueno, hay que tomarse las cosas de otra manera. Yo también trabajo atendiendo usuarios. Algunos son muy simpáticos y amables, otros incluso flirtean, como sabéis. Otros son majos pero muy plastas, gafes e irritantes. Pero otros muchos son antipáticos, bordes, estúpidos y, en general, te dan ganas de estrangularles allí mismo, pero mi ingenio no es tanto como para humillarles. Incluso esos usuarios me resultan preferibles a otra gente que he tenido que aguantar.

Por lo demás hoy en la contraportada de El Periódico entrevistaban a la autora del libro "Sin ánimo de ofender", para la gente que se molesta por los comentarios de los demás demasiado a menudo. He pensado que podía comprármelo, porque tengo clara tendencia a indignarme por todo, pero creo que no soy la única a la que le podría convenir.

Por cierto, me ha hecho gracia porque en el blog del Ikea hay un link a otro controvertido blog
que yo ya conocía, y que es un claro ejemplo de cómo tu blog tiene muchos más comentarios si eres un misógino neurótico diciendo machadas ycafrerías (aunque a veces los dardos den en diana). Si alguien tiene un amigo psicólogo o psiquiatra que busca ampliar su cartera de clientes, ya sabe. Y se echan de menos más links sobre diseñadores vomitando cuando se les menciona el Ikea.

20 de septiembre de 2007

The Cubano strikes back

Tras la vuelta de las vacaciones y a la rutina de usuarios del trabajo de tarde, esperaba con cierta ansiedad el retonno del Cubano, criatura mitológica cuyo máximo poder es no desfallecer nunca en insistencia por invitarme a tomar té. Y cómo no va a aceptar una damisela aficionada al té y con estrecheces económicas una oferta tan tentadora.

El Cubano es uno de esos usuarios habituales a los que conocí casi desde el primer día y que o se le ama, o se le odia. Mi jefe le tenía manía porque siempre pedía cita a última hora de la tarde y sus muestras tardaban mucho en pasar, con lo cual nos teníamos que quedar hasta las mil. Pero gracias a mis encantos femeninos, que le noquearon a la primera, conseguí que accediera de motu propio a venir más temprano y a modificar los protocolos para que las muestras pasaran más rápido. Incluso averigüé su nombre, que mi jefe no se había molestado en preguntar. Y es que no se pueden hacer comentarios amables a los usuarios el primer día que vienen, porque entonces te cogen afición y te dan la brasa en cuanto pasan por la puerta, y no paran de invitarte a tomar un café los jodíos.

El Cubano, que no hace gala de su origen en cuanto a fenotipo pero algo sí en cuanto a comportamiento, resultó ser una persona de refinados modales, amplia formación y carácter amigable, todo un bon vivant experto en tés, cafés y otros placeres de la mesa, que convive con un compañero de piso divorciado en plena caída en barrena vital.
Sus piropos caribeños y su filosofía de tomarse la vida con calma me ayudó mucho a superar los estreses doctoriales, a base de soltarme halagos y frases lapidarias del estilo "dejemos que cada día traiga sus propias angustias", y otras mejores que ya han dejado huella imborrable en mí.

El buen Cubano, que según sus propias palabras "venía a hacerme la corte y a traer unas muestras" (o en orden inverso), empezó a resultar incómodo cuando su generosidad isleña le hizo regalarme paquetes de té a granel, cajas de bolsitas de tés de sabores, bombones de los caros y a invitarme con insistencia cada día de su vida a tomar algo en el bar. Así que tuve que empezar a inventar excusas para mantener las distancias, porque su insistencia resulta épica en estos tiempos de buitres borrachos de Spanish bar que no se lanzan dos veces sobre la misma presa. Porque el Maromo no es celoso pero estas cosas le urtican la bolsa escrotal, como a todos.

Y nunca me atreví a soltarle (por si acaso) que tenía novio porque a pesar de los indicios, nunca estuve del todo segura que el pretendiera nada más que un flirt inofensivo. Al fín y al cabo, un día bromeando con él y sus compañeros, que también son usuarios, me enteré que su generosidad con los bombones y los detalles se extendía al resto de la gente. No en vano trajo dos cajas de bombones de los caros, una para mí y otra para el jefe, y sólo porque le dejamos venir un día con el portátil a solucionarle una duda habitual de software. Y es que pasarse media vida currando en un sitio donde los compañeros no te preguntan ni de ir a tomar un café de máquina causa extrañeza ante estas muestras inusitadas de generosidad humana.

Por eso cuando ha empezado el nuevo curso de "asistencia cubana" ya le estaba esperando para que me invitara al té de rigor, y tras dos anulaciones por fín he podido gorronearle al buen chaval. Pero ahora me pesa en la conciencia pues nunca he tenido mayores oportunidades que esta tarde para comentarle que tengo pareja (por si acaso), y no creo que las vuelva a tener tan buenas. Además, después de haberlas desperdiciado hoy, una corrección posterior me parecería un poco ridícula.
Sin duda algún día se descubrirá todo y quedaré muy mal, sobre todo si el pobre accede a venir a mi defensa de tesis. Yo le propondré sin compromiso si quiere venir a hacer bulto, y es capaz de aceptar amablemente. Pero es que el pobre es un despistado que tampoco ha tirado del hilo cuando tenía ocasión sobre por qué me iba a las tierras del interior ni nada, ni se ha molestado en indagar si el coto era privado... Y no sólo heso si no que ya se ha apuntado en su agenda mental que me tiene que volver a regalar té de sabores, de los que amí me gustan. ¿Galán, pagafantas, amable, cómo debo tomármelo?

Así que seguirá el culebrón intercultural de este buen hombre, del que me apena mucho que no encuentre algún día una buena moza que no le vea como un pagatés pesao (como sospecho que le ven sus compañeras). Yo pienso es mis propias compañeras, y sé de corazón que se mofarían mucho de él si le conocieran, por su aspecto, su forma de hablar y su acento. Me resulta muy fácil imaginarlas rajando a mala fe del pobre muchacho, cuando es mejor persona y más cultivada que los culoprietos calorros y macarrillas que ellas admiraban en el bar. Y es que a menudo percibo que trabo amistad con gente muy buena que le resulta repelente a los demás, y que soy algo así como un imán de indeseables excelentes. Mejorando lo presente ¿eh? no os vayáis a sentir ofendidos.

18 de agosto de 2007

"Canción de Hielo y Fuego" (crítica con bostezos)

Eiiiiiiiiiiiiiii nenitos, no os penseis que iba a pasar el verano sin recuperar esa sana tradición intelectual de escribir críticas de libros, en especial, libros a los que todo el mundo pone por las nubes y que yo, con mi característica acritud, nunca considero tan excepcionales... Porque no pensaríais que iba a estar perdiendo el tiempo y leyéndome más de 2000 páginas para luego no sacar provecho en el blog, ¿verdad?
Este verano he podido distraerme por fín dándole caña a la saga de Canción de Hielo y Fuego, de George RR Martin, que me venía recomendada desde varios frentes. Me habían avisado que si empezaba con ellos, que me olvidara de la vida social. Tambén hay gente que no ha podido resistir la intriga y se ha leído el último libro sin traducir. Pero yo, para variar, camino en otra órbita y no son libros que me hayan quitado el sueño, y podré esperar tranquilamente a que se publique en castellano la saga. Esto es según cómo te lo tomes, como todo.

La Saga
Esta probable hetpalogía de guiones de televisión novelados dispone de tres novelas publicadas en castellano,
Juego de Tronos, Choque de Reyes y Tormenta de Espadas, que a su vez está dividida en dos tomos. El argumento consiste en una compleja trama de múltiples personajes luchando por el Trono de Hierro y el gobierno de los Siete Reinos, dando rienda suelta a todo tipo de intrigas y traiciones y acciones violentas descritas con crudeza.
Está inspirado en la Inglaterra medieval de los York y los Lancaster, con referencias más que claras al muro de Adriano, las primitivas tribus celtas, los jinetes mongoles, los pueblos de Asia, los vikingos y demás referentes de la Europa medieval. Pero a pesar de estar ambientado en una especie de Edad Media es un libro de fantasía en el que las estaciones duran años y hay pequeñas pinceladas de acontecimientos fantásticos.

De hecho, lo más original del libro es precisamente que, a diferencia de las sagas de fantasía clásica en las que magos, dragones y razas están en extinción, en esta es precisamente la vuelta de la magia lo que se avecina, y los elementos fantásticos se van incorporando con cuentagotas. Además, y demostrando que el autor ha aprovechado su etapa de guionista televisivo, la historia se divide en tres tramas principales que transcurren paralelas, y cada capítulo narra la experiencia más o menos subjetiva de uno de los personajes, de manera que cuando acaba ese capítulo te quedas con la intriga de la continuación de esa parte de la trama y tienes que esperar varios capítulos a que se retome ese personaje.

La parte buena

Lo mejor de la trama son las originalidades comentadas y el hecho de que la escasez de fantasía agrade más a un público adulto, y la saga se aleje de las ñoñerías clásicas de razas y magos con bastón. La ambientación medieval es excelente, a años luz de tonterías tipo Eragón y demás; las costumbres castellanas, las batallas, los torneos, las armas...son extremadamente realistas y bien documentadas. La crudeza de las escenas de acción aleja el estilo de la idealización de la guerra que encontramos en muchas de estas novelas. La crueldad de la guerra, el egoísmo de los reyes, el efecto que tiene sobre los campesinos la guerra, las miserias palaciegas...todo está reflejado. Además no sólo existen héroes guapos, íntegros y valientes si no que la proliferación de minusválidos, feos de solemnidad, obesos, mutilados, quemados, deformes, retrasados mentales, cobardes y villanos ambigüos que hay en la novela hace preguntarse si el amigo Martin lo pasó bien en el Instituto. De hecho uno de los personajes más complejos e inteligentes es un enano feísimo, y hay otros personajes, sobre todo masculinos, que se alejan de los estereotipos físicos al uso.

La parte mala
La división de los capítulos tal como está planteada contribuye a mantener la intriga pero cae en el sopor. La división de las tramas hace que estas avancen muy lentas; el primer libro tarda mucho en empezar a resultar intrigante; la primer parte del tercero es un tostón y sólo empieza el interés cuando comienzan las escabechinas. Algunos personajes son insufribles y sus capítulos se hacen eternos, aparte de que se hace cansino esperar el momento de que las tramas se entrecrucen. El mismo autor parece a veces que retoma algunos personajes con cansancio y eso se deja traslucir. Las muertes de personajes al final de cada libro provoca que en el siguiente aparezcan puntos de vista nuevos de personajes a los que no se les ha cogido cariño, y también pueden aburrir.
Mientras algunas peripecias transcurren a buen ritmo y resultan interesantes, otros personajes se limitan a vagar de un lado a otro esperando que el autor les de auténtico protagonismo. Esto hace que si se lee la novela seguida haya muchos cambios de ritmo y uno empiece a preguntarse si la cosa da para tanto.
Además, los constantes giros de guión y sospresas en la historia hacen funcionar el cerebro del lector de manera que llega un momento en que no está tan desprevenido. Las sorpresas entonces se vuelven auténticas salidas de olla; se usa y se abusa de la "resucitación" de personajes presuntamente muertos, por ejemplo, lo que empieza a resultar vergonzante. Y teniendo en cuenta de que la magia adquirirá más protagonismo, la cosa huele a que las salidas de olla del autor se irán incrementando y la acosa acabe siendo una apoteosis de paranoias mentales increíbles.
Además, las escenas hiperviolentas, el sexo explícito sin venir a cuento, las violaciones, el lenguaje soez, el machismo y en definitiva, el "exceso de realismo medieval" de la novela puede herir a los más sensibles. De hecho hay un momento en el que las desgracias de los "buenos" son tantas que produce desánimo en el lector, que se pregunta realmente si va a sobrevivir alguien para llevar la cosa a buen término, o se va a seguir estirando la historia de cualquier manera. Se tocan todos los palos: incesto, violación, prostitución, aborto, abuso infantil, pederastia, parricidio...No faltan toques lésbicos e insinuaciones homosexuales. Es decir, que parece que se buscan todos los ingredientes para transgredir los límites de lo políticamente correcto.
El hecho de que muchos personajes sean muy jóvenes (vamos, niños) dificulta también que el lector más adulto se identifique con ellos o que considere que sus peripecias "adultas" son plenamente creíbles, y algunos de los personajes son realmente planos y estúpidos.

¿Y ahora qué?
Si el primer libro me pareció de dudosa calidad y el tercero me aburrió al principio y me indignó por sus trucos de chino al final, me veo ahora mismo en la tesitura de seguir leyéndome de forma cansina los tochacos para ver cómo muere este o aquel o hasta qué nivel llegan las paranoias del autor en cuestión de magia.
La historia llega a niveles de sordidez más propios de subproductos de serie B de que una novela llamada a ser un clásico y el hecho de que algunos de los personajes repelentes sean los llamados a disputarse el protagonismo futuro me produce aburrimiento.
A veces dan ganas de leer spoilers para enterarse de cómo acaban las intrigas y acabar cuanto antes con el tema.
Es una lástima que esta saga me haya pillado tan mayor y tan cansada de las intrigas violentas, porque por lo demás tiene los ingredientes óptimos para que los frikis la encumbren al altar de los clásicos de fantasía.En seguida han venido los exhaltados a decir que esta obra es mejor que la de Tolkien, pues se han dejado deslumbrar por los trucos televisivos, la violencia, la ambigüedad moral y los misterios dejados entre líneas. Es un culebrón deslumbrante que si se empieza ya no se puede dejar, y da para muchas conversaciones frikis.
Pero si a duras penas tragaba a los héroes de Michael Morcoock, que también es un clásico, ¿no pensaríais que esto lo iba a digerir mejor, verdad?


Asi que...la cosa se queda en que está bien para entretenerse y para poder seguir la serie que grabarán. A los fans de paranoias estilo Lost y demás les encantará
...a los amantes de las sutilezas románticas no tanto. Pero ardo en deseos de que algún lector de talante "objetivo" debata conmigo qué le ha parecido...

31 de julio de 2007

Periodistas al pilón YA (reloaded)

Una de las secciones más celebradas en los periódicos son las entrevistas breves publicadas en la contraportada. A los que les gusta comenzar a leer el periódico por la última página les chifla. Pero la fauna que las puebla suele ser, en el fondo, patética. Aparece gente muy friki o profesionales reguleros pero que gozan de buena presna y entre eso y que cualquier parecido entre la breve respuesta que se publica y la respuesta real que dieron debe de ser coincidencia, es fácil que parezca que el entrevistado es un pájaro de cuidado.
En la entrevista de El Periódico de hoy aparece una entrevista a la directora (se supone) de la Comisión para la Investigación de los Malos Tratos (a mujeres solamente, se supone). Nada que objetar a su profesión pero una entrevista de aire feminista en la que no queda bien claro cuál es el cargo exacto de la entrevistada en dicha organización cojea un poco. ¿En qué estaba pensando la entrevistadora?

La entrevista incluye algunas respuestas de feminismo trasnochado todo a cien que deberían chirriarle a toda persona con córtex prefrontal desarrollado.
La entrevista empieza "Nació rebelde. Y así sigue. Fiel a sus principios, no se ha casado nunca, aunque no ha renunciado ni al amor ni a la maternidad". Ya la periodista deja claro que a ella lo de mezclar churras con merinas se le da bien. Primero, llamando rebelde a la entrevistada, que no es el mejor adjetivo que puede recibir una mujer que lucha contra los estereotipos machistas. Suena a post-adolescente histérica cabreada contra el mundo, le resta credibilidad. Se supone que debería importarle dar buena imagen a la entrevistada.

Lo de que los principios del feminismo impidan a alguien casarse (entendiendo por casarse firmar el contrato matrimonial) lo discutiré mas adelante, pero ya se puede ver por donde va el tema. E insinuar que el amor y la maternidad desentonan en una personalidad feminista ya indica que la periodista tiene un cacao mental importante. Pero qué esperar de los periodistas, que se han inventado el término retrofeminista para definir a las mujeres que no renuncian a tener hijos y cuidarlos bien pese a trabajar y encima pretenden que esas mujeres vayan por el mundo diciendo que son retrofeministas a mucha honra (¡y lo conseguirán!).

La mujer entrevistada en cuestión es la típica mujer que sufrió el machismo en su casa, pues por ser la chica los padres querían que hiciera de sirvienta de su hermano. En la época en la que ella estudió la legislación era tan machista que había mucho por lo que luchar. A los 15 años decidió que no se casaría nunca, como si firmar un papel fuera a solucionarle todas las injusticias, y ahora que andará por más de los 50 sigue pensando como a los 15 años, y tan contenta. Vive en pareja, claro está, pero sin casarse, ya que "el matrimonio ahoga la relación de pareja porque es una institución que no favorece la convivencia. No beneficia ni al hombre ni a la mujer." No sabemos a qué se refiere con que el matrimonio no favorece la convivencia. ¿Es que si no estás casado no tienes que aguantar pedos y discusiones sobre quién friega los platos? La convivencia es igual de dura. ¿Y qué tiene que ver tener bien atado el tema de las pensiones por viudedad o las herencias con ahogar la relación de pareja? El matrimonio da cobertura legal, pero no ataca el amor. Si vives en pareja tienes los mismos problemas de convivencia que el no estar casados, y si te separas puedes tener más problemas legales que no si la separación está regulada.
Eso de hacerse la moderna por no casarse suena a pseudoprogresismo made in Grupo Prisa.

Pero lo que le molesta a la mujer es la sensación "de posesión" que se establece cuando te casas, porque automáticamente pasas de decir "mi novio" a "mi marido" o "mi novia" a "mi mujer", y claro, eso del "mi" es antifeminista.
Ahí es donde la pobre mujer se pone gilipollas y estropea todo lo demás que dice en la entrevista. O sea, que si hablo de mi madre es porque estoy demostrando mi dominio sobre ella, mi posesión, igual que poseo a mi jefe y a mi vecino, y ella misma habla de "sus hijos". ¿O sólo funciona entre la pareja? O sea, que ella para demostrar que es más feminista que nadie no habla de "su marido" pero sí de su "compañero", como si fuera un colega más del curro, aunque a veces le llama "el padre de su hijo" , y se queda tan a gusto y tan ancha pensando que ese trato es más igualitario. Que para esa señora la palabra "marido" sea más denigrante que "sobrino" es su problema, pero llamar a su pareja "padre de su hijo", que es el nombre que le dan las divorciadas rencorosas a su ex...pues habría que pensar qué opina el compi en cuestión...Es de suponer que no manifestará su desacuerdo, porque podría considerarse maltrato psicológico y dominación machista.

Y a todo esto, yo hablando de MI gen, MI proteína, MIS pacientes. menos mal que no pueden quejarse.

Pero ya el colmo es que al lado de la entrevista hay una columna de opinión sobre la seducción que se inicia con la cita de Baudrillard (filósofo pagafantas seguramente) que dice: "Las mujeres fingen ser como los hombres las imaginan y las representan: Por eso la feminidad no es un sexo, ni una fuerza: se trata más bien de una parodia". La de cretineces que hay que aguantar en esta vida, ¿eh?

La columnista defendía que es imposible ser una mujer de alto nivel profesional, lista y guapa, y tener colegas varones y seducirles, porque no se puede seducir a alguien con quien te codeas de igual a igual. Porque en las reuniones de trabajo, en vez de flirtear...¡¡¡trabajas!!! Y claro, eso es súper machista y va en contra de las mujeres. Porque las mujeres trabajadoras (empresarias, se supone) están hartas de oir frases del estilo "eres estupenda, pero jamás me casaría contigo" o "qué miedo me das", que por supuesto ellas interpretan como que a los hombres les da miedo casarse con mujeres de alto nivel profesional porque se sienten amenazados, y que sólo les gustan las mujeres sumisas y dependientes que no saben lo que quieren ni luchan por ello.

Es decir, que las mujeres pueden pasarse la vida diciendo "te quiero sólo como amigo" y "eres estupendo y somos almas gemelas pero no te quiero como pareja" y los hombres lo tiene que encajar con buena cara, pero por lo visto si eres una mujer trabajadora, ningún hombre tiene derecho a rechazate como pareja, todos tienen que desear casarse contigo. ¿Y si son tan liberadas por qué se sienten mal cuando un hombre las rechaza sexualmente? ¿No deberían prescindir de esas preocupaciones? ¿A ellas que más le da, si son relaciones laborales? ¿Para ligar no están las discotecas? ¿Por qué se lo toman todo a mal desde el punto de vista laboral? ¿Por qué creen que si un hombre dice que las tiene miedo es porque tiene pavor de que ganen más dinero que ellos, y no porque sean unas trepas o unas sargentas, o lo digan en otro contexto? ¿Por qué el error siempre está en los demás?
Así que así estamos: en este mundo falocéntrico las mujeres ya no pueden seducir porque no pueden seducir a sus iguales en el curro. Pos fale. ¿A cuanto se paga la columna de contraportada? Que me apunto.

Pero aún hay más. Ha
y un artículo interior en el que se habla del gran negocio en el que está convirtiéndose la búsqueda de pareja en Alemania, concretamente en Berlín. Uno de cada dos berlineses de cierta edad vive sólo y el periodista lo atribuye...¡¡tachán!! Exacto: a que los hombres buscan una mujer que acepte el "reparto de papeles" tradicional y no la encuentran, con lo cual se quedan solteros perdidos. Las alemanas no están por la labor y por eso no hay donde rascar. ¿Alguien sabe si en el plan de estudio de Periodismo hay una asignatura que se llame "Tópicos y arquetipos que se pueden dejar caer en una noticia"?

El caso es que tanto hombres como mujeres se están dejando una pasta gansa en encontrar pareja, mientras se repiten así mismos que estar soltero es estupendo. ¿En qué quedamos? ¿Y por qué no paramos nunca de echar la culpa de todo a los demás? ¿Y por qué las mujeres no caen en que cuanto más lejos estén los hombres que quieren un reparto de papeles tradicional y menos se dejen seducir, mejor que mejor? ¿Cuándo dejarán de quejarse de la falta masculina de compromiso si ellas después no quieren firmar papeles?
¿Cuándo habrá un periodista que demuestre que no le dieron el título como regalo en un restaurante chino?

9 de julio de 2007

En el 2008 os morís de gripe, chicos

Creé este blog porque me sentaba mal leer foros de internet y quería estar ocupada en algo productivo y no destructivo, y me lo tengo que tomar más en serio. Aunque de algunos foros especialmente urticantes ya no soy asidua, tengo que quitarme de muchos otros, como por ejemplo de las gilipolleces supinas de los comentarios del 20minutos y otros foros con topics de temas con los que soy muy sensible (y que ya deberíais saber cuáles son).
Porque no se me ocurrió nada más que ponerme a comparar opiniones de "Hijos de los hombres", peli que tiene algunos años y que en su día despertó mi curiosidad pero finalmente no vi. Y claro, todo el mundo poniéndola por las nubes, así que me la he bajado para quitarme el gusanillo.
Y la voy a comentar a mi estilo, pero tranquilos, que no la voy a destripar como con "La masai blanca", porque es una peli entretenida que no está de más que la veais. Claro que "La masai blanca" también era entretenida y bien poco caso que habréis hecho de verla..."Hijos de los hombres" tiene la ventaja de que destrozan más bienes inmuebles, elemento indispensable para que tenga atractivo masculino. Por lo demás es un peli previsible y ya la propia sinopsis da idea de cómo acaba el asunto. Pero yo comentaré lo que me ha llamado la atención.

Para empezar, el título es una tomadura de pelo, porque parece insinuar que la peli va de hombres embarazados que sustituyen a las mujeres estériles en el papel de poner nuevas criaturitas en el mundo, y no. Ya con el Schwarchi se rompió el molde. Tampoco queda bien claro por qué han escogido ese título, que tiene un tufillo bíblico (hay una especie de religiosidad malsana flotando por todo el metraje, mmm). La peli va de la única mujer embarazada que queda en el mundo, ni más ni menos, y cuyo hijo se utiliza como símbolo de la paz, el buen rollito, lo importante que es que nuestros hijos tengan un futuro feliz en un planeta verdecito y con aire puro blablablabla.
Vamos, que es una peli de ciencia ficción apocalíptica, ¿qué otra moraleja esperábais?
Como toda peli de ciencia ficción apocalíptica, cumple el requisito básico de estar ambientada en un futuro demasiado cercano (2027) que no se cree ni la santa madre del guionista que vaya a suceder, y el mundo entero está hecho un asquito sin remedio. Así que lo siento mucho pero yo estas pelis me las tengo que tomar como una comedia.

Vayamos por partes. En el 2008 (o sea, dentro de unos meses, ya con mi título de doctora bajo el brazo), hay una epidemia de gripe, y se carga al hijito del protagonista. Putas vacunas de los cojones. Es de suponer que la gripe se carga a media humanidad, así se le facilita el trabajo al guionista. Una de las cosas que menos han tenido en cuenta los guionistas de este tipo de películas siempre ha sido qué ocurría en el resto del mundo mientras Occidente se colapsaba.
Porque una cosa es que haya naves voladoras surcando los cielos de Nueva York y otra cosa que los jodidos pastores del Sáhara no sigan ordeñando camellos. ¡¡¡Por mucha globalización que exista es absurdo pensar que TODO el mundo va a estar igual de colapsado!!!! Los guionistas de esta película lo han solucionado cargándose África de un patachungo nuclear, y lindezas similares que supongo extensibles al resto del mundo. Y no, España no sale, aunque algo muy malito debió (deberá) pasar en Madrid, porque un amigo del protagonista algo snob se dedica a rescatar obras de arte fácilmente transportables y guardarlas en su casa: el David de Miguel Ángel, el Guernika (han conseguido sacarlo sin un rasguño, qué cabrones), las Meninas, etc. Es de suponer que las autoridades españolas estarían mientras tanto discutiendo lo que era patrimonio nacional, supranacional y de realidad nacional, y por eso no lo salvaron ellas.

Por lo demás la trama de la película se basa en que los más de 3000 millones de mujeres del planeta se quedan estériles al unísono y ya no nace ni Dios. Las neoyorquinas y las pastoras de camellos, todo el puto mundo. Por supuesto, no dan ni una sola razón convincente de por qué ocurre eso ni de por qué los científicos no logran poner remedio a la situación. En un diálogo gilipollesco que es para matar al guionista, dejan caer como posibles causas los experimentos genéticos (¿qué narices de experimentos genéticos? ¿de qué coño hablan? ¿por qué no los dejan ya en paz?) y los rayos gamma (na, por decir algo que suene a ciencia ficción), y eso porque no se les ha ocurrido decir que ha sido porque los más de 3000 millones de mujeres en el mundo se jartaron de comer Danone Green, que está hecho con gente y suplementado con fitoestrógenos que les han dejado el sistema hormonal hecho una ruina. Mira, si quiero ver pelis absurdas, prefiero una en la que los animales hablen o los protagonistas se pongan a cantar de repente, pero a mí estas patochadas de ficción me cabrean. Pero en fin, supongo que será cuestión de no buscarles el sentido y disfrutar del caos, la desolación y las explosiones.

Por si no quiere la cosa, al guionista le da el flus de convertir la inmigración ilegal, que invade literalmente la Gran Bretaña (donde sucede la acción), en la otra gran causa del caos mundial. Qué relación hay entre la esterilidad, la inmigración, y que la ciudad esté hecha una pocilga, se me escapa. Pero el caso es que hay esterilidad femenina, está todo lleno de inmigrantes zarrapastrosos con acento eslavo y pañuelo en la cabeza y la ciudad está peor que los parterres de Pamplona después de los San Fermines; individuos agonizando en el suelo incluídos. Ni qué decir tiene que el mundo está hecho un asquito de la contaminación; eso es que a Al Gore no le debió funcionar mucho su invento. Nunca acabaré de entender qué tiene que ver que haya campos de refugiados al estilo nazi con que nadie recoja las bolsas de basura en la calle y demás amachambrados que me arman los guionistas. Y otra cosa: tanta Gran Bretaña paquí, Gran Bretaña pallá...Le toca a uno las narices tanta publicidad, y que intenten situar allí todo el meollo de la problemática mundial. De dónde habrá salido el dinero para la película...

La reacción de la población es ese mundo que en cuestión de 18 años quedó peor que lo que habíamos conseguido después de 6000 años de civilización es la típica: auge de la religiosidad de todo a cien, del fundamentalismo árabe, milicias por todas partes, mujeres llorando cuando se muere la persona más joven del planeta (¿y por qué los hombres no?), suicidios subvencionados por el estado, hippies trasnochados echando mano a la marihuana... Un grupo de terroristas que defienden los derechos de los inmigrantes a golpe de bomba y matando a to quisqui, destrozando muchos bienes inmuebles, van y encuentran a la única chica embarazada del mundo (salvo que las pastoras de camellos digan lo contrario) y planean salvarla, pero con la intención maliciosa de utilizar al niño con fines políticos. Ahí es donde entra el héroe en acción, que sin comerlo ni beberlo debe ayudar a la chica, hacer de partera, conducirla a los científicos salvadores, y todo ello calzado con flip flops (¡¡¡lo juro!!). ¿A que ya os están entrando ganas de verla?
Tanto a nivel de guión como de trasfondo, es una sucesión de sinsentidos, pero la acción transcurre de una manera tan realista, la escenificación resulta tan creíble y las escenas de violencia resultan tan reconocibles, que hasta te da la impresión de que tal sarta de patrañas pudiera estar sucediendo en verdad.
Sorprendentemente, la escena del parto es bastante realista y al menos dan a entender que es un proceso de horas, y no de cinco minutos como en la mayoría de películas. No daba ni cinco céntimos por ella, y es de agradecer que hagan un intento de reflejarlo de manera "natural". Ah, y por si lo dudábais la criaturita es niña, por aquello de salvar a la humanidad, y tal. Que vamos, que no sé que pretenden ahora los guionistas. ¿Hacer que cuando crezca se la folle todo el mundo? ¿Convertirla en donante universal de óvulos? Vamos, que a mí no me acaba de cuadrar la cosa.

¿Y qué queréis que diga más? Que estoy harta de decepciones y de hacer caso a los demás, que no me puedo fiar de las opiniones de nadie, y de hecho de nadie, ni siquiera del acero, porque el padre le Conan le dijo que podía fiarse del acero y al final fue que tampoco. Por favor, protegedme de internet, es muy malo para mi salud. :_(