Mostrando entradas con la etiqueta Me pongo seria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Me pongo seria. Mostrar todas las entradas

21 de febrero de 2013

FIN

Hay una maldición china que dice: “Ojalá obtengas lo que deseas”, o algo por el estilo, que en versión light castellana quedaría algo así como “¿no querías caldo? Pues toma dos tazas”. Y eso es lo que me ha pasado a mí. Que por querer una taza de caldo ahora tengo dos. Tienen las mejillas regordetas y sonrosadas, el aliento les huele a yogurt y llevo casi tres meses reflejándome en sus pupilas. Por eso vengo a decir adiós, porque este blog ya no tiene sentido y no quiero que me consuma más tiempo.
Creé este blog para distraerme de ciertos pensamientos y hacer algo productivo en internet en vez de mirar foros y ahondar en mis obsesiones. No sirvió de nada: me daba pereza escribir, me desmotivaban la escasez de comentarios, y eso es un círculo vicioso que se retroalimenta. Además no me libré de mis vicios ni mis obsesiones. El propio tiempo y las experiencias recientes los liquidaron: han desaparecido porque ya no tienen sentido. Ya he jugado mis cartas, y aunque he tenido algún triunfo, he perdido la partida, así que ya me retiro del juego. He aprendido una valiosa lección: aparte de que lo que no me ha matado me ha hecho más fuerte, se me han ido de la cabeza muchas gilipolleces. Ya me ha quedado claro que no hay que elegir entre blanco o negro, y que pueden conformarte si te toca gris. Que internet es para el porno y que está plagado de imbéciles a los que no hay que hacer caso. Que es muy satisfactorio poder restregar a la gente que no se hayan cumplido sus funestos vaticinios. Que se queda una mejor cuando quema lo que antes era su Biblia y en realidad no eran más que pamplinas.

Por no perder más el tiempo con sandeces, es que no me apetece ni molestarme en replicar a ciertas evangelistas de la memez. Uno se da cuenta que ha mejorado como persona cuando da las cuentas por saldadas.

Ahora tengo nuevas cicatrices externas e internas, se han ido unos fantasmas pero me queda algún que otro duelo. Sé que con jarabe de tiempo todo se cura y no tengo nada más que airear.

Pero quiero añadir un párrafo sobre la “faceta nutricia”. Embarazo y parto son áutomáticos, incontrolados. Pero la lactancia es voluntaria. En la lactancia, una mujer se significa como madre. Requiere información, perseverancia, resistencia y esfuerzo. Otras fracasan y se quedan en el camino por ignorancia y desidia. Y yo, pese a tenerlo bien difícil, triunfo. Me dan hasta ganas de inaugurar un nuevo blog de lactancia de la ilusión que me hace ayudar a que otras mujeres puedan disfrutar de ese orgullo, porque la leche es una medicina que lo cura todo, pero no voy a tropezar dos veces con la misma piedra, ni voy a enredarme en más ambiciones.

Así que pongo fin a este blog. Pido disculpas por las promesas incumplidas, pero ya les contaré las cosas directamente a la gente que me quiere, sin tanta poesía. ¡Nos vemos en persona!

16 de febrero de 2012

Una lectura obligada

Hay gente que se sorprende de no verme leer libros de divulgación científica. La razón es que para los que trabajamos en ciencia, leernos libros que ofrecen masticaditos conceptos que ya sabemos nos aburre un poco. Tampoco tengo mucho tiempo para leer ahora (es lo que tiene no usar el transporte público) y cuando me apetece leer, me apetece leer para evadirme, no para tragarme sesudos ensayos.

Pero no quiero dejar de recomendar el que, para mí y para mucha gente, es el mejor libro de divulgación científica de la historia. Quien lo ha leído, sobre todo de jovencito, reconoce que es estupendo y que de alguna manera te marca. No es que convierta en microbiólogo a todo el que lo lee, para nada, pero es lo más parecido a una novela de aventuras que puede ser un libro de divulgación, se nota que está escrito con admiración y cariño, se lee con mucho agrado y se recuerda con una sonrisa. El típico librito que lo recomendarías con los ojos cerrados y que se gana un huequecito en el corazón.

Yo conocí de su existencia a través de mi padre, que lo leyó en su juventud. Pude conseguirlo en la biblioteca de mi facultad, porque está descatalogado. Enseguida entendí por qué lo recomendaba tanto. Mi padre y yo lo hemos estado buscando por doquier en formato físico, sin éxito. Es una vergüenza que talen árboles para publicar cualquier gilipollez y que obras maestras de la divulgación científica como esa caigan en el olvido. Debería estar en todas las bibliotecas del mundo y especialmente en la de los colegios e institutos. Qué narices, yo lo convertiría en lectura obligatoria y texto de trabajo para las clases de Ciencias Naturales. Afortunadamente rebuscando en internete se encuentra de todo y pudimos volver a leerlo en un PDF de calidad.

Seguro que más de uno ya ha deducido que sólo puedo referirme a “Cazadores de microbios” de Paul de Kruif.

No voy a dar más pistas. Sólo os facilito el enlace para que lo leáis y sobre todo se lo hagáis leer a vuestros hijos/sobrinos…pequeñuelos amados en general porque es una lectura obligada de la infancia, más que los clásicos del Barco de Vapor.

18 de enero de 2012

El efecto placebo es estupendo

No me gusta que me relacionen con grupos afines a la homeopatía, las terapias naturales y demás pero según las aficiones que tengas, ya te meten en el mismo saco. Leía un foro lleno de gente muy niu eich, de estos que van recomendando homeopatía como si de una terapia de irrefutable infalibilidad se tratase, indignándose mucho si a alguien se le ocurría decirles que eso era un timo, que estaban pagando agua al precio de ambrosía, y que se basa en el efecto placebo. A lo que responden con los mismos tópicos de siempre: que si a ellos les funciona, que si la medicina "normal" no les funcionó, que si no quieren dar dinero a la industria farmacéutica, que si la medicina alternativa es individualizada y la convencional no, que si el tratamiento holístico es un abordaje más acertado...
Todas ellas me parecen auténticas pamplinas, salvo la del abordaje holístico, con matizaciones que ya comentaré. 
Refutaré semejantes argumentos de forma sumaria.

9 de enero de 2012

El dolor es una opinión del cerebro


Ojo, este post no está escrito por un médico y carece de rigor clínico. Si te cabreas al leerlo tienes dos trabajos: enfadarte y desenfadarte. Allá tú si no estás de acuerdo con el trasfondo de la cuestión.

 Hace tiempo recomendé uno de mis blogs favoritos  (y no precisamente porque sufra migraña, si no porque creo que su visión es completamente acertada), que hará las delicias de todos aquellos que crean que la sociedad “se está amariconando” en lo referente a la actitud frente a las enfermedades. Debería ser lectura obligada de todos los que sufran de jaqueca.

Últimamente la fibromialgia protagoniza muchas de sus entradas. La disertación va en la misma línea que la de migraña: el dolor que sufren esos pacientes se debe a una evaluación errónea de un cerebro hipocondríaco y asustadizo, no a un problema fisiológico (físico, mecánico, corporal) real. Eso explica que su deambular por la consulta de reumatólogos y neurólogos sea en vano y que se resignen a su condición de enfermos crónicos e incurables.
Hay pacientes de fibromialgia que verán la luz ante dichas afirmaciones pero me da a mí, por los caminos que veo que siguen las asociaciones de estos pacientes, que la mayoría se cabrearían si leyesen una cosa así, porque están hasta las narices de que los consideren “cuentistas”. Pero no, nadie dice que sean cuentistas, ni que su dolor no sea real, si no que se están dejando coaccionar por un cerebro terrorista y paranoico que ordena que se desarrollen los mecanismos del dolor para tener al individuo bajo control por temor excesivo a una situación externa o interna que para nada justifica esa reacción.
Los migrañosos se ven convalecientes ante el pánico de su cerebro al viento sur, al chocolate, al queso curado, los cambios de tiempo y la menstruación. Los fibromiálgicos…no se pueden levantar de la cama por que su cerebro no puede con la vida misma.

Sé que es más fácil acomodarse en la opinión de tener una enfermedad gravísima, producida por problemas en los músculos y las arterias cerebrales y los genes y bla bla bla que entender la esencia del problema. Me anticipo a la ira de los pacientes y familiares de fibromiálgicos que puedan llegar a leer esto.
En el tiempo en el que yo estuve trabajando con psiquiatras, tuve entre manos la preparación de un interesante proyecto de investigación sobre fibromialgia, que finalmente quedó parado pero que me dejó algo de información al respecto.
En nuestra base de datos genética de fibromiálgicas (mi ex jefa insistía en llamarlas “enfermas de fibromialgia” por respeto, pero que se joda) abundaban las diagnosticadas también de TDAH (sobre todo con déficit de atención, que es más característico de mujeres) y/o agorafobia y/o trastorno de pánico (a las que tenían las 4 cosas, que eran un buen puñado, yo las llamaba “las del pack completo”, porque menudas joyas).
Primer dato: llamaba la atención el número de fibromiálgicas que además, eran “pelín nerviosillas, miedosas y aprensivas”.
 De hecho no sé si os acordaréis de mi ex compañera  la Maruja histérica, la chica que con 30 años tenía miedo a poner gasolina al coche y que se tuvo que salir de “El planeta de los simios” porque no podía con el miedo de ver a los monos hablando. Pues bien, su madre era fibromiálgica y su hermano TDAH, el ADN de los tres acabó en nuestra base de datos y la deseo un próspero futuro como fibromiálgica de mayor, por hijaputa.
A ojo y sin hacer estadísticas saltaba a la vista que la fibromialgia tenía una heredabilidad muy alta (madres fibromiálgicas con hijas fibromiálgicas a tutiplén cuando las hijas ya tenían cierta edad, y también tías fibromiálgicas) y que el duo madre fibromiálgica-hijo TDAH era una frecuente realidad.
Segundo dato: una base genética común parecía haber entre todos esos trastornos, que era lo que queríamos investigar y que se quedó en agua de borrajas.

Bien es cierto que el diagnóstico de estas señoras había que cogerlo con alfileres porque a muchas de ellas las había visto un doctor que era un desastre, pero ahí estaba la tendencia. De hecho este mismo doctor era el que veía como a las fibromiálgicas a las que se recetaba el mismo fármaco que a los padecientes de TDAH, mejoraban en los síntomas.
Las fibromiálgicas (hablaré en femenino porque son mayoría, pero incluyo también hombres) se quejan de que cuando acaban yendo a psicólogos y psiquiatras (a consecuencia de que muchas acaban con serios problemas de depresión y ansiedad, o porque los reumatólogos se las quitan de encima porque no pueden ayudarlas), con frecuencia se sienten poco respetadas por ellos en su enfermedad. Lo suscribo: a espaldas de las pacientes, los psiquiatras que yo conocí se cachondeaban de las fibromiálgicas (y por extensión de los enfermos con síndrome de hipersensibilidad química múltiple y otros trastornos de hipersensibilidad “a lo que sea”) y las tachaban de “panda de histéricas”. 

El hecho de que menudeen las pacientes “pensionistas” no ayuda a que se las tome en serio. Es decir, contaba un psiquiatra que lo normal es que llegue un paciente a consulta diciendo “doctor, ayúdeme como sea, lo he probado todo, quiero volver a ser el de antes, quiero tener una vida normal”. En cambio las fibromiálgicas llegaban a consulta (tras su periplo por reumatólogos) diciendo frecuentemente “tengo fibromialgia, exijo mi derecho a tener una pensión de incapacidad permanente”. Lo cual a los psiquiatras les pone la mosca detrás de la oreja. Vamos, que tienen unas actitudes un poco diferentes respecto a su enfermedad que los demás pacientes psiquiátricos.
Lo lamento por las fibromiálgicas victimistas que no se sientan reconocidas, pero es aplastante la bibliografía que describe a las fibromiálgicas como un estilo de mujer pasivo-agresivo, educada en volcarse en los demás, bastante drama-queen, ansiosa, catastrofista  y miedosa. Vamos, las típicas madres obsesas e hiperprotectoras que se han echado a la espalda, con espíritu perfeccionista y obsesivo, casa, trabajo, hijos y de todo. Abundan las mujeres que han tenido que cargar con responsabilidades a edades tempranas y las que han sufrido abusos o acontecimientos traumáticos en la infancia. Normal que se indignen cuando creen que la gente las llama vagas por no poder levantarse de la cama, cuando su vida ha consistido en lo contrario: autosacrificio, exigencia, ansiedad.

Me hace gracia porque ha caído en mis manos un articulucho turco publicado en la revista Rheumatology International que va por ese camino. La revista tiene poco índice de impacto y el trabajo es bastante cuestionable en cuanto a calidad, sobre todo en lo que respecta a tamaño muestral, caracterización demográfica de los pacientes y rigor, pero es de acceso gratuito, reciente y sirve como ejemplo de lo que se cuece.
El estudio viene a decir que la personalidad influye en el desarrollo de la fibromialgia (y no es una novedad, hay muchos otros estudios anteriores en la misma línea), presentando las fibromiálgicas unos rasgos en mayor medida que los controles: conductas de evitación de riesgo, auto trascendencia (algo así como una “personalidad propensa al misticismo y a la espiritualidad”) y menor autocontrol. Dichos rasgos se relacionaban a su vez con mayores índices de depresión, ansiedad y peor funcionamiento en la vida diaria).
Mientras en los medios salen las asociaciones de fibromialgia y síndromes de hipersensibilidad a lo que sea y nadie discute de que se tratan de enfermedades nuevas que merecen la máxima consideración y respeto, así como una pedazo de pensión por incapacidad permanente, la realidad oculta es que los clínicos se cachondean de esa gente  y que la opinión creciente de los expertos es que necesitan una buena dosis de psicoterapia cognitiva.
            
 Para los listos que se hayan dado cuenta de que es pelín contradictorio pensar que la crianza y la cultura están detrás de los síndromes de sensibilidad central y acto seguido decir que hay factores genéticos implicados: no son incompatibles. Los mecanismos biológicos que se ponen en marcha en caso de dolor están ahí, pero son el efecto, y no debemos confundirlos con la causa. Hay una susceptibilidad genética y una influencia de la genética en los rasgos de carácter (evitación de riesgos, miedo, poca tolerancia al dolor...), pero no son 100% determinantes: crianza, cultura, sociedad...es lo que enciende la mecha. Por selección natural las mujeres somos generalmente protectoras, prudentes, poco amigas del riesgo: la salud de la prole estaba en juego, y la Humanidad no se ha extinguido gracias a eso. Pero son siglos de presiones sociales y culturales los que han promovido una femineidad hipocondríaca, obsesa, pasiva, ansiosa, miedica. No son solo genes pro-fibromiálgicos lo que transmiten las madres a las hijas...

Solución: reseteado de las creencias erróneas del cerebro, pedagogía, reconquistar otro tipo de conductas.

22 de diciembre de 2011

DIEZ COSAS QUE JAMÁS DE LOS JAMASES DEBERÍAS DECIRLE A UNA PAREJA QUE TIENE PROBLEMAS DE FERTILIDAD

Por favor, pégalo en tu blog o página web personal, aunque no vaya de problemas de fertilidad, para contribuir en reeducar a la gente y que aprenda a tener más tacto y sensibilidad cuando preguntan a los demás acerca de si quieren o no tener hijos.

La infertilidad afecta a entre el 10 y el 15% de las parejas, y las causas corresponden por igual a hombres y mujeres. Es decir, que si realizas una típica pregunta cotilla, estereotipada y entrometida acerca de sus intenciones reproductivas a una persona, tendrás 1 probabilidad entre 10 de herir gravemente la sensibilidad de una persona que sufre.

No cuesta nada recordar ciertas cositas que habría que tener en cuenta en este tipo de conversaciones, sobre todo delante de "infértiles presuntos o confesos". ¡Basta ya de abusar de la paciencia y presencia de ánimo de la gente con problemas!
La infertilidad es una experiencia traumática para el que la sufre y su pareja y los psicólogos equiparan el estrés que provoca con el sufrimiento de una persona que padece cáncer o SIDA. Parece exagerado a ojos de una persona que no ha tenido problemas para tener hijos pero los que sufren la infertilidad y desean tener hijos saben que esa afirmación se acerca bastante a la realidad.
Es posible conciliar el interés natural de los cotillas por entrometerse en la vida reproductiva de los demás con el respeto hacia los sentimientos de la gente que desea tener hijos y no puede tenerlos de forma natural.

He aquí un decálogo que frases que hay que evitar en las conversaciones sobre tener niños, a fin de evitar situaciones incómodas, meteduras de pata y sobre todo, no causar una presión y un dolor añadido a una persona que ya tiene bastante sufrimiento de por sí debido a una jugarreta de la Naturaleza.
Nota: lamentablemente, estas frases están basadas en hechos reales.

UNO> "¿¿¿Y vosotros, ...para cuándo???", sus diversas subvariantes, y sobre todo, el aún más patético "¿¿¿¿Y vosotros, ...cuándo os animáis???? : hay que observar que aunque la pregunta se suele formular en plural, en el 99% de los casos la pregunta se le realiza a la mujer. Tanto si ella es la responsable de los problemas de fertilidad como si no, la "presionada" es ella (para añadir más sexismo a la pregunta, también suelen ser mujeres las que realizan esa pregunta). A veces pueden ir acompañadas de comentarios extras, como "daos prisa que se te pasa el arroz", que deberían considerarse por sí mismos motivo suficiente de asesinato. Aparte de que son preguntas entrometidas y a menudo impertinentes, puro marujeo de la peor calaña, la torpeza y falta de tacto que denotan es patente. Por un lado, si una pareja llevan años juntos y no tienen hijos, es evidente que es por un motivo legítimo: inestabilidad laboral, problemas económicos, infertilidad o simplemente, no desean tener hijos. Por tanto, asumir que "habrá un cuando", es propio de mentes cuaternarias. Sería más apropiado preguntar, en todo caso y sabiendo que es una intromisión poco educada, preguntar "¿y vosotros, pensáis tener hijos algún día?". En cuanto a asumir que si una pareja que llevan muchos años juntos y no tienen hijos es porque "aún no se han animado y que algún día lo harán"...Sin comentarios. Es propio de gentuza marujil de la peor calaña, con escasa educación y que no tiene en cuenta que puede meter seriamente la pata al olvidar que, lamentablemente, concebir no es sólo cuestión de "animarse". Hay que ser muy cenutrio y tener la empatía de una patata frita para no considerar que una pregunta así puede tener un  efecto devastador en alguien que lleva años intentando tener hijos por todos los medios, que está muy frustrada porque no lo consigue, y ya no digamos si ha tenido que enfrentarse a uno o varios abortos (ocurre en un 30% de los casos, con problemas de fertilidad o sin ellos).
¿No es evidente que no es prudente ir por el mundo preguntando que "cuándo se anima la gente" sabiendo las muchas probabilidades de meter gravemente la pata?

 DOS>"Bah, y quién quiere tener hijos hoy en día, con lo mal que está el mundo", "bah, no tengais prisas por tener hijos porque así podeís disfrutar más de la vida y teneis menos problemas", "bah, hay 7000 millones de personas en el mundo, cuanta menos gente tenga hijos, mejor" y otras subvariantes: constituyen una gravísima falta de respeto hacia los legítimos deseos de una pareja de formar una familia. No todo el mundo es tan estúpido como para poner como excusa los (eternos) problemas del mundo ni equipara tener hijos con tener una molesta almorrana. Cuando alguien desea algo que debería ser natural, romántico, agradable y sencillo y en lugar de eso, se ve frustrado y prisionero en una odisea de tratamientos médicos e incertidumbre, lo que menos desea oir es que menosprecian sus intenciones. Esos comentarios son una grosería y no ayudan en nada a sobrellevar la situación.

TRES>"A un@ amig@/prim@/compañer@/conocid@ mío le pasó lo mismo, y (se pueden añadir detalles sin importancia) al final está contentísim@ con sus mellizos": esta frase, muy frecuente en las conversaciones de infertilidad, ejemplifica cuán frecuente es el problema de la infertilidad. Todo el mundo conoce a alguien más o menos cercano con este problema. Pero...¿realmente ese comentario hace que una persona con problemas de infertilidad se sienta mejor? ¿El hecho de que tú conozcas a alguien que ha pasado por alguien similar va a aumentar en algo sus probabilidades de tener hijos? ¿Le va a hacer recobrar la salud? ¿Le va a evitar meses e incluso años de tratamientos médicos? ¿Le va aliviar la frustración que arrastra? ¿Le va a devolver el dineral que se está gastando en tratamientos? El hecho de que alguien haya tenido una experiencia, ¿significa que a todo el mundo le va a ir igual en las mismas condiciones? No, ¿verdad? Pues guárdate la experiencia de tu  amig@/prim@/compañer@/conocid@ donde te quepa porque lo que le haya pasado a esa persona no alivia en nada el dolor a los demás ni es garantía de fracaso ni éxito. Además puede causar sentimientos de desesperación en una pareja con problemas que no acaban de solucionarse, al conocer casos de fácil éxito o fracaso absoluto. Si crees que con ese tipo de comentarios estás contribuyendo a que alguien se sienta mejor, LO SIENTO PERO NO. Ni ayudas ni contribuyes a quitar hierro a la situación. Lamento quitarte protagonismo.

CUATRO>"¿Y no os parece absurdo gastaros tanto dinero en algo con tan pocas probabilidades de éxito?": Parece mentira que haya alguien con tan poca sensibilidad como para ir haciendo esas preguntas, pero existen. Como decía Mark Twain: "Mantente alejado de personas que desvalorizan tus ambiciones. Las personas bajas hacen eso". Es curioso que nadie cuestione el dinero que la gente se gasta en coches (total, para ir de un lado a otro) o en pisos (total, para cuatro paredes donde ir a dormir...).¿Merece o no merece hondanadas de hostias preguntar a unas personas que están dolidas y frustradas que si merece la pena gastarse X dinero en formar una familia? Si los hijos de puta volaran, estaríamos a la sombra.

CINCO>"¿Y no sería mejor que os hicierais la inseminación artificial (cuando se comenta que estás recurriendo a FIV/ICSI)? (o vicecersa)" : teniendo en cuenta que la gente con problemas de fertilidad está bajo tratamiento médico adecuado al nivel de su problema y por lo general, busca información desesperadamente, creer que se contribuye a la conversación cuestionando los criterios médicos y ya no digamos cuestionando la prudencia, inteligencia y capacidad de juicio de la pareja que opta al tratamiento, es cuando menos, señal de ignorancia y estulticia. Aparte de nuevamente, una falta de respeto.

SEIS>(Cuando la persona afectada de infertilidad procura evitar hablar del tema o se siente incómoda si se le pregunta sobre ello): "Deberías hablar más del tema y contárselo a todo el mundo, ocultarlo sólo te producirá más dolor": Un ejemplo más de falta de respeto hacia la personalidad del interlocutor y de menosprecio hacia la gravedad de su problema. A esos listillos habría que decirles que, en contra de lo que ellos creen, los psicólogos especializados en casos de infertilidad recomiendan precisamente no converttir la infertilidad en el tema estrella de las conversaciones, confesarlo sólo a los familiares más directos, y ocultarlo a los demás si es posible. El motivo es claro: no autoetiquetarse como "el de la infertilidad", convertir  la infertilidad en la estrella de las conversaciones, ni pasarse todo el día explicando a todo el mundo los detalles obstétricos, minucias de los tratamientos, y ya no digamos, repetir cuarenta veces los sucesivos fracasos y tropezones. Así no hay manera de que una persona se pueda evadir del tema, centrarse en otras conversaciones más amenas y relajarse en las reuniones sociales. Así que no, no es lo más adecuado hablar de la infertilidad con cualquiera como quien habla del tiempo. Debe ser el afectado el que decida con quién y cuándo habla del tema, y está perfectamente ligitimado a callar los detalles que considere oportuno, eludir el tema o evitar las reuniones sociales en las que prevea que habrá algún hijo de puta dispuesto a amargarle la velada con un "¿y vosotros, cúando os animais?" o un "¿qué, todavía nada de nada?". Y si tienes morbo por saber qué tal le va el tratamiento...Te jodes y te esperas a que te hable la persona, o aprendes a preguntarlo con tacto.

SIETE> "A lo mejor deberíais dejarlo y plantearos la adopción": Sólo a un gilipollas grosero, maleducado y con escasa sensibilidad (que evidentemente no tiene problemas para tener hijos) se le ocurre pensar que la otra persona se sentirá bien oyendo esta clase de consejos, haciéndole sentir un estúpido por luchar por tener hijos biológicos, creer que la odisea de la adopción es menos dura psicológicamente que la odisea de la infertilidad y poco menos que pensar que comprándote un perro se te quita el prurito de formar una familia. Si se le dice a una mujer (es decir, si no se respeta el natural instinto de desear vivir con plenitud su sexualidad, incluyendo el embarazo, el parto y la lactancia) es aún una frase más torpe.

OCHO> (el martirio de las mujeres que quieren ser madres solteras): "¿Y no sería mejor que te follaras a alguien sin condón y te ahorraras tiempo y dinero?". Todo un prodigio de habilidades sociales, educación, sensibilidad, tacto, responsabilidad, higiene...por parte de quien formula la pregunta. Sin comentarios.

NUEVE>"Vosotros tranquilos que los hijos ya llegarán, debeis relajaros porque seguro que los nervios perjudican el resultado". Justo lo que el mundo necesita; aprendices de médicos dando lecciones antiestrés a personas con las que la Naturaleza no ha sido generosa, atribuyendo a la falta de entereza y capacidad de relajación el fracaso en los tratamientos. Puesto que para entender el tremendo duelo que supone asumir la infertilidad hay que tener problemas de fertilidad...mejor no juzgar ni dar lecciones, y mucho menos reducir de forma simplista a la relajación como el secreto del éxito de los tratamientos de fertilidad.

 DIEZ>Dramatizar delante de una persona confesa de tener problemas de infertilidad sobre problemas superficiales de tus bebés o hijos, o monopolizar la conversación hablando (egoistamente) de niños. Es normal no acordarse, y todo el mundo tiene derecho a poder comentar cosas, y sobre todo los primerizos se vuelven muy pesados y monotemáticos hablando de sus churumbeles, pero...Es toda una exhibición de tacto pensar que no es demasiado adecuado quejarse de que "tu niño no te ha dejado dormir esta noche" o que "a tu niño se le ha escapado la caca de los pañales" delante de una persona que lleva AÑOS soñando y llorando por tener un hijo y que se haría cortar un dedo de la mano (o algo más) porque sus únicos problemas en el mundo fueran que su hijo que no les deja dormir o que se le escapa el pis. Ya bien dicen que "Dios le da pan a quien no tiene dientes"... Una norma básica de educación es plantear conversaciones en las que nadie se sienta excluido ni ofendido, ya habrá otras ocasiones y grupillos de gente con las que monologar sobre los críos.
***
Y seguro que se podrían añadir muchas muchas más. ¿Qué hacer, por tanto, con alguien que tiene problemas de fertilidad, o que tarda sospechosamente en tener hijos? Pues como quien no sufre el problema no puede entender del todo su complejidad: sensibilidad, tacto, educación, prudencia, distancia y PRACTICAR LA ESCUCHA ACTIVA, sin juzgar, opinar, sermonear, criticar ni cuestionar los sueños y dolores de los demás.

Cuesta menos de lo que parece no ofender a la gente con problemas de fertilidad. Cada vez son más parejas afectadas. Es una frustración muy traumática y dolorosa. Por favor, distribuye este mensaje por la red. Quizás consigamos algún día que la gente tenga más tacto y sensibilidad enfocando ciertos temas.

GRACIAS POR TU ATENCIÓN Y COLABORACIÓN

21 de septiembre de 2011

Luego diréis que si exagero

Interrumpo la programación porque ha salido hace poco una noticia que sabéis que me toca "la tecla".
Y habrá gente que me llame maniática cuando me indigno sobre el trato animal que se da a las mujeres en el común de los paritorios españoles (ojo, y no digo que la mayoría de mujeres no se sometan a ese trato sin quejarse demasiado, aceptándolo con resignación y mansedumbre), pero es que a las pruebas me remito.

Un ginecólogo se pone a hacer unas viñetas humorísticas dignas de un criajo de 16 años que se aburre en el instituto y exhibe sus bromas de humor grueso, y otros ginecólogos que conforman la SEGO dicen amén y lo publican en su gaceta electrónica, lo que demuestra que no es cosa de uno solo, si no que en la profesión triunfa la idea. Vamos, que la visión está generalizada, normalizada.

Como suele ser usual cuando el Instituto de la Mujer se queja, enseguida las desautorizan a la voz de "feminazis", "victimistas", "quejicas" y demás, y la verdad es que más que el Instituto de la Mujer, los que tienen más razón que un santo para poner el grito en el cielo son los de la Asociación del Defensor del Paciente, porque al fin y al cabo se nota que el autor no es que se quiera burlar con maldad de la mujer en general, si no exagerar situaciones comunes de las pacientes y parturientas que tiene que atender, y canta un huevo que está basado en situaciones reales.
(Y permitidme el sexismo cuando añado: hombres tenían que ser...).

He trabajado con médicos (en mi caso psiquiatras, pero también otros) y me consta que ese desprecio hacia la parte humana de los pacientes existe. He visto veterinarios tratando con más cariño, ternura y consideración a sus pacientes que los médicos, que por distanciamiento psicológico rápidamente aprenden a considerar a los pacientes poco más que un cacho de carne. Hiela la sangre ver los chistes que hacen hablando de los problemas de salud de los demás, la escasa consideración hacia el bienestar psicológico de los pacientes y el desdén con el que comentan cada claso clínico. La rutina hace además que los pacientes pasen por sus manos como quien embute chorizos con una máquina.

¿Las defensoras del parto natural mean fuera de tiesto cuando luchan por que se respete su dignidad durante el parto cuando un miembro de la misma SEGO demuestra que su concepto de la parturienta es un cacho de carne sin cara, abierto de patas con una raja peluda?
¿Demuestra el autor de las viñetas amor o ternura hacia los recién nacidos?
¿Respeto hacia problemas fisiológicos en mujeres de edad avanzada?
Mi abuela tenía prolapso uterino e incontinencia urinaria debido a que tenía el suelo pélvico hecho un asco tras 5 partos y unos cuantos abortos, pero no veo dónde está la risa, porque todos somos hijos de alguien y por tanto causantes de daños colaterales como esos.
No creo que sea motivo de burla. Mi abuela era una persona ignorante que ni por asomo pensaba que había soluciones médicas a su problema (ni a ningún médico que la vio le dio por sacarla de esa ignorancia, por supuesto), así que cualquier mujer mayor que vaya a una consulta a solucionarse lo suyo ya merece un aplauso.

Pues nada, esta me la apunto para cuando tenga que poner un ejemplo de la "mentalidad SEGO". En cuanto a los chistes, Forges es mil veces más gracioso que el tiparraco que dibujó esas viñetas y nunca cae en el humor grueso. Habrá que preguntarle su secreto.

30 de junio de 2011

Si tus padres, que te quieren, te dicen que estudies, es por algo

Hace mucho tiempo que no escribo, y eso que en los últimos meses he tenido tantas experiencias "reseñables" que me da la impresión de haber vivido 5 años. Es hora de poner blanco sobre negro y dejar comentarios al respecto. Sobre algunos temas de los que hablaré, la información le puede resultar de ayuda a algún despistado que caiga en este blog por error. 
Sobre otros, más que nada lo que haré es cagarme en los muertos de algun@, ya ya sabeis lo poco discreta que soy describiendo algunas situaciones. Espero no aburrir demasiado a la gente que me sigue; espero ser constante en las publicaciones.

Hace mucho tiempo escribí unas entradas sobre la resistencia en el campo de la investigación a dejar esa industria y reciclarse en otras actividades, así como en la errónea creencia de que un doctorado no sirve de nada, y otros problemas de estudiar biología (solté 1, 2 y 3 rollos macabeos).

Cuando yo acabé la tesis estaba tan quemada de las pésimas condiciones sociolaborales que estaba resuelta a no ver jamás una pipeta en lo que me quedaba de vida, y juré por mis muertos que no haría post-doc.
Pero necesitaba un trabajo urgentemente (ya se sabe, agotas el paro mientras escribes la tesis y haces los últimos experimentos), envié un CV a una oferta que se me ajustaba como un guante (ya se sabe, como nunca esperan que te llamen) y pronto conseguí un post-doc que me atrajo en cuanto me lo describieron (escribir artículos de investigación clínica, y escribir es la parte que más me gusta).

Durante unos meses fui más feliz que una perdiz. Aunque seguía viendo pipetas, no tenía que tocarlas. Aunque no podía colocar las piernas en mi sitio de trabajo porque estábamos como piojos en costura en un laboratorio pequeño y cochambroso, estaba agusto haciendo trabajo estadístico y de escritura. La jefa era una histérica que me prohibió relacionarme de forma amistosa con los técnicos y becarios y me usaba como mera compañía para no comer sola, alejada del resto del personal del centro, a los que despreciaba, pero en los primeros momentos me sentí querida por ella, teníamos confianza y la llegué a ver como una segunda madre.
Tampoco me importaba estar con el puñado de becarias y técnicos tóxicas que me habían tocado en suerte, porque en mi posición estaba "protegida", y al fin y al cabo cumplía órdenes de no amistarme con ellas.
Llegué al punto de pensar que cuando una de las becarias se cambió de grupo lo hizo por ser una mantequitas blandas y estar malmetida, cuando es evidente que no aguantó la presión de la neurótica de mi jefa, sus desprecios y exigencias cuando ella se estaba chupando un montón de trabajo del que los demás compañeros se estaban escaqueando, y que hizo bien en seguir los venenosos consejos de cambiarse al grupo de sus amiguitas.
Lamentablemente, su trabajo recayó en mí y me tocó tocar de nuevo las pipetas, con la pereza que me daba, y compartir laboratorio con las técnicos y las becarias odiosas, que en seguida me hicieron la vida imposible.

Aprendí una cosa: que si a los FPII a los que no les llegó la nota para estudiar la carrera de Biología se les nota a veces un poquillo la amargura de ver cómo otra gente sí tiene la licenciatura y progresa, cuando el FPII elige esa opción voluntariamente, le rezuma envidia del colmillo.

Y es que hubo una época en la que menudearon ciertos consejos que triunfaron mucho, como por ejemplo que es más lucrativo poner ladrillos que estudiar medicina (ahora que se jodan esos listillos), y que tiene más salidas laborales estudiar una FPII que estudiar una carrera.

Resultado: gente muy lista estudia la FPII pensando que sólo los pringaos con titulitis estudian una carrera y después se topan con que:

a) Los trabajos de técnico tampoco es que caigan del cielo y que a veces, contratan también a licenciados. No les llueve el maná tanto como dicen.
b) Los trabajos de técnico son sumamente monótonos y fácilmente robotizables, y eso es un peligro.
c) Es tristísimo llegar con veintipocos años a tu techo profesional y salarial. El aburrimiento hace mella.
d) La falta de títulos les imposibilita acceder a becas, contratos e incluso cursos de formación, solamente por burocracia, con lo cual no pueden mejorar su posición ni su formación de forma significativa.
e) No pueden acceder a puestos más interesantes de Técnico Superior o a ciertas oposiciones.
f) Tienen que aguantar constantemente que la gente les anime a estudiar la carrera "con lo listos que son", cosa dificilmente factible llegando a cierta edad (qué perezón) y más combinándolo con un trabajo.
g) Se acomodan para siempre en su mentalidad funcionarial de "yo tengo mi horario y mis funciones, no moveré ni un dedo si no me corresponde" y "yo no sé hacer eso, no me lo pidas" y eso es difícil de cambiar para acceder a puestos mejores.
h) Lo peor de todo: ven impotentes como esos pringaos que estudiaron la carrera hacen una tesis, tienen un trabajo más enriquecedor, acceden a mejores puestos y van progresando en posición y sueldo, cuando no necesariamente son más hábiles ni más inteligentes que ellos. Ver a un torpe gilipollas ganando 500 euros más que tú al mes jode bastante, yo lo entiendo, pero deben comprender...¡¡¡que fueron ellos los que tomaron una errónea decisión!!! Así que un poco más de respeto por esos torpes gilipollas porque al menos tomaron una mejor decisión en determinado momento, y una carrera y una tesis no las regalan.

Pues había dos de estas tipas en mi laboratorio. Una maruja neurótica que tuvo una crisis existencial tras el instituto y tras un año sabático decidió que un trabajo de técnico con jornada intensiva para dar rienda suelta a sus actividades marujiles por la tarde iba más con su personalidad, y una chunga de Usera que como esos perrillos pequeños que se sienten acomplejados se pasaba el día ladrando, pero no mordiendo, y que no había querido estudiar ni trabajar al mismo tiempo ni que sus padres pagaran un crédito para hacerla estudiar. Resultado en los dos casos: una envidia y una rabia que se les salía de las orejas. Se pasaban el día quejándose de su sueldo, su discriminación y del clasismo profesional como si no hubieran elegido libremente su situación, y dándoselas de más hábiles e inteligentes que nadie.

Lamentables individuas las dos. Al menos les quedaba un consuelo: al cobrar menos y hacer un trabajo más básico, suelen ser más "indispensables" y las acaban haciendo indefinidas con más facilidad. Me hicieron renunciar a un mes de sueldo para tener dinero con el que hacer fija a la Chunga, y eso me dolió en el alma, por lo triunfante que se iba a sentir la hija de la gran puta, pero me hicieron un gran favor echándome de ese infierno...

(Continuará)

29 de abril de 2010

Si te descuidas te meten en Matrix

En plenas Fallas de Valencia no se le ocurre otra cosa una señora que aprovechar el gentío para repartir unos pasquines. A los psiquiatras de mi curro les produce entre indignación y risa. El folleto venía a decir (en negrita):


NIÑOS HIPERACTIVOS

¿ENFERMEDAD MENTAL?

NO TE PREOCUPES, NO ES VERDAD

LOS NIÑOS ESTÁN EN GRAVE PELIGRO DE SER MASIVAMENTE DROGADOS CON FÁRMACOS QUE ALTERAN LA MENTE Y CREAN ADICCIÓN

La propaganda hecha por Psiquiatras sobre este “trastorno” ha engañado a padres, profesores y políticos, convenciéndolos de que el comportamiento normal dela infancia ya no es normal sino un problema mental que se soluciona con drogas psiquiátricas.

Los expertos han intentado vigorosamente encontrar PRUEBAS de que la causa de este “trastorno” (y cualquier otro “problema mental”) sea un desequilibrio químico en el cerebro, pero no se ha encontrado NI UNA SOLA PRUEBA DE QUE ESTO SEA CIERTO. Lo que sí e cierto es un negocio de drogas psiquiátricas de 330 mil millones de dólares anuales.


El folleto estaba pergeñado por alguna filial en Valencia de la Comisión Ciudadana por los Derechos Humanos (CCDH), que por mucho que haya sido declarada de Utilidad Pública en España, está cofundada por el Dr. Thomas Szasz, Profesor Emérito de Psiquiatría,

y la Iglesia de la Cienciología. Sus anuncios son del palo:



Que si no se refirieran a temas serios casi daría risa, son casi peor que los peores anuncios de Greenpeace. Menos mal que los psiquiatras están acostumbrados a tratar con desequilibrados, neuróticos y locos y estas cosas se las toman con frialdad.

La cosa continuaba:



Estos son algunos de los síntomas según los psiquiatras:

-Dificultad de prestar atención

-Errores en el trabajo escolar

-Nerviosismo y no poder estar quieto

-Hablar demasiado e interrumpir a otros

Síntomas que incluirían a cualquier niño en alguna ocasión (e incluso a muchos adultos)


Es que claro, te lo pintan así y parece que te están tomando el pelo. Para llevar a cabo un diagnóstico, el comportamiento preocupante debe ser habitual y sostenido en el tiempo. Tan tontos los médicos no son, ni los padres envían a su hijo a la consulta por naderías. Los niños ya sabemos que son los niños. Los motivos diagnósticos no son tan superficiales. Leed con atención los criterios de diagnóstico para el Trastorno por déficit de atención con hiperactividad más utilizados en Psiquiatría (DSM IV,APA, 1995) y comprobaréis que son algo más rigurosos que esos que han expuesto, aparte de que hay que recordar que un comportamiento sólo se considera trastorno cuando afecta negativamente el desarrollo de las actividades cotidianas, las relaciones con los demás y la vida del afectado:


Criterios:

A. Existen 1 o 2:

1. seis (o más) de los siguientes síntomas de desatención han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo:

Desatención:

* a menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades.

* a menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas.

* a menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente.

* a menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos u obligaciones en el centro de trabajo (no se debe a comportamiento negativista o a incapacidad para comprender instrucciones).

* a menudo tiene dificultades para organizar tareas y actividades.

* a menudo evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares o domésticos).

* a menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades (p. ej. juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o herramientas).

* a menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes.

* a menudo es descuidado en las actividades diarias.

2. seis (o más) de los siguientes síntomas de hiperactividad-impulsividad han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo:



Hiperactividad

* a menudo mueve en exceso manos o pies, o se remueve en su asiento.

* a menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado.

* a menudo corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo (en adolescentes o adultos puede limitarse a sentimientos subjetivos de inquietud).

* a menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio.

* a menudo "está en marcha" o suele actuar como si tuviera un motor.

* a menudo habla en exceso

Impulsividad

* a menudo precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas.

* a menudo tiene dificultades para guardar turno.

* a menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros (p. ej. se entromete en conversaciones o juegos)

B. Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o desatención que causaban alteraciones estaban presentes antes de los 7 años de edad.

C. Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (p. ej., en la escuela [o en el trabajo] y en casa).

D. Deben existir pruebas claras de un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral.

E. Los síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (p. ej., trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o un trastorno de la personalidad).

Este mismo manual hace las siguientes subclasificaciones:

1) Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo combinado.

* Si se satisfacen los Criterios A1 y A2 durante los últimos 6 meses

2) Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio del déficit de atención.

* Si se satisface el Criterio A1, pero no el Criterio A2 durante los últimos 6 meses

3) Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio hiperactivo-impulsivo.


* Si se satisface el Criterio A2, pero no el Criterio A1 durante los últimos 6 meses

Nota de codificación. En el caso de sujetos (en especial adolescentes y adultos) que actualmente tengan síntomas que ya no cumplen todos los criterios, debe especificarse en "remisión parcial".


¿Qué ocurre realmente con los diagnósticos?

Se les hacen test con preguntas como ¿Has tenido un momento en el que nada te divierte o te interesa? (como si esto fuera algo propio de una enfermedad) y así el niño puede ser enviado a un psiquiatra y se le prescriben drogas. Las preguntas de los test están orientadas a catalogar comportamientos normales de un niño como si fueran enfermedades.


Pues volvemos a lo mismo.Cuando un padre acude al Psiquiatra con su hijo es porque se supone que la situación hace tiempo que ha dejado de parecer “normal” (a menudo estos niños rompen los matrimonios y sólo acude a la consulta uno de los progenitores; un niño de estos te puede arruinar la vida).

Los test que se utilizan en la valoración de la conducta y capacidades mentales de los pacientes no son como los test de las revistas: existen multitud de pruebas y tests en las que hay que superar una valoración mínima para que el resultado empiece a ser diagnóstico. A ver si creeis que a los niños se les hace un test gilipollas como los del Cosmopolitan y que las pruebas de diagnóstico solamente consisten entre elegir a, b o c.


¿Los efectos secundarios de estas drogas?

La agencia Británica de regulación de medicamentos advirtió a los médicos que no prescribieran drogas psiquiátricas a menores de 18 años porque hay riesgo de suicidio. Además de agitación, ansiedad, agresión, alucinaciones y despersonalización. 42.000 personas mueren cada año y se dañan a cientos de miles más.


¿Pero estamos hablando de los efectos secundarios de la medicación para el TDAH o ya nos hemos ido a hablar de todas las drogas psiquiátricas? Ya empezamos a confundir la parte por el todo y a mezclar churras con merinas. Supongo que ese párrafo hace referencia al riesgo de suicidio que conlleva recetar ciertos fármacos a personas depresivas, que por definición tienen pensamientos suicidas. Sí, los psiquiatras son conscientes de que es como ponerles una pistola en la mano, pero al menos es una manera de suicidarse poco efectiva. Por cierto, ¿es que no existe riesgo de suicio después de los 18 años? ¿Es que sólo importan los suicidios en menores? La primera frase es muy desafortunada. La cifra que dan no se sabe a qué se refiere, si al suicidio, a los muertos por tomar drogas para combatir el TDAH (si es así la cifra es falsa) y desde luego no citan la fuente, así que no es fiable.


¿Cuál es la verdad de este “trastorno”?

No todas las “Enfermedades mentales” están en la mente. Cualquiera de estos factores contribuye a problemas de salud mental y emocional:

-Nutrición no óptima

-Estimulantes

-Uso excesivo del azúcar

-Intolerancias o alergia a ciertos alimentos



Menos mal que esta gente ha venido a inventar la sopa de ajo. Si ya me vais conociendo sabréis que no confío demasiado en las capacidades de la mayoría de médicos, pero de ahí a pensar que todos son unos ineptos y unos indocumentados hay un trecho. EVIDENTEMENTE a la hora de realizar un diagnóstico un psiquiatra tiene en cuenta la presencia de circunstancias como trastornos hormonales detectables (por ejemplo, hipotiroidismo), intoxicaciones que puedan alterar el comportamiento y descartan que el paciente esté tomando psicoestimulantes u otras drogas. Cuando un niño tiene TDAH os aseguro de que no es porque tome muchas gominolas y que los hábitos alimenticios y uso de sustancias deben estar en conocimiento del psiquiatra.


En fin, que ya habéis visto de qué palo iba el folletito: inexacto, confuso, tendencioso y neurotizante, y responde a la filosofía antipsiquiátrica ciencióloga. No pasaría de anécdota si no fuera porque la gente mal informada sí hace caso a este tipo de cosas porque no analiza estos asuntos con espíritu crítico.

No era necesario ni discutirles nada ni hacerles publicidad, pero con algo tenía que rellenar el blog...