A partir de ahora cada domingo podréis disfrutar de mi faceta divulgadora. Espero que hagáis publicidad de ese blog y que lo saturéis de comentarios como haceis en el mío. Y si creeis que podéis contribuir con vuestra sapiencia, que sepáis que os podéis apuntar. :P
Probablemente, el único blog escrito por una mujer que jamás hablará de zapatos.
28 de octubre de 2007
22 de octubre de 2007
No es por hacerme la heroína pero durante este tiempo he tenido que pelear con los jefes para que se comprometan a cumplir con una fecha de depósito de tesis, terroríficamente próxima, y a que se vayan mirando las correcciones (qué agonía). A eso añadir que ya he iniciado oficialmente mi faceta de joven próxima a la independencia que tiene que limpiar su nuevo piso, con una cocina que necesitó dos nanax íntegramente para limpiar la parte de arriba de los armarios. Sólo para que os hagáis una idea. Pero tranquilos, que no cunda el pánico: sigue sin gustarme el Ikea y me temo que tanto ajuar como mobiliario tendré que buscarlo en otros sitios. Sigo conservando mis principios.
Aparte de mi trabajo por la mañana y mi otro trabajo por la tarde, sigo con mi danza del vientre semanal y he incorporado dos actividades más: escribir críticas de discos y artículos de divulgación científica (el primero sale el próximo domingo!!!!). Todo ello mientras busco curro y envío currículums, sin prisa porque me ha salido un currelo de escribir un libro de principios de genética general para pasar el rato hasta junio de 2008. Y tengo pendiente iniciar mis clases de conversación de inglés y a lo mejor hasta ocuparme de dos hurones enfermitos. Además de encargarme de las labores marujiles de prepararme la comidita, lavar, limpiar etc y tener en lista de espera hacer una reproducción en grande de uno de mis más célebres cuadros al óleo para decorar mis futuras paredes y llevar a cabo el sueño de mi vida: una manta de ganchillo que quite el hipo generación tras generación. Sin olvidar mi vida social, escasa porque soy pobre, no porque no quiera tener más. Y durmiendo ocho horas diarias (más o menos).
Así que os quiero mucho pero tanta presión por buscar información en la red concerniente a cualquiera de las anteriores ocupaciones mencionadas me deja sin ganas de comentar nada, y me deja la líbido por los suelos como para seguir comentando a buen ritmo dibujos animados macizorros. Por no comentar no comento que mi madre ya está en fase inaguantable de darme gratuitamente consejos prácticos de ama de casa del estilo "no pongas mucho vinagre en la vinagrera" cuando ella misma parece que cría moscas Drosophila, o que mi suegra se ofuscó e insinuó que no sería capaz de conseguir por mí misma una cubertería mejor que la del Real Madrid que regalaban con el Marca. Es que ni me molesto en comentarlo, vamos. Y lo de que mi madre se va a poner a tocar la gralla tampoco.
Dedico el mes de octubre a esa gente de la Viña del Señor que me encontré un día por casualidad, donde se reúnen unas buenas personas para compartir su sentimientos y de las que en la mayoría de casos, digan lo que digan ellas, no puedo si no sospechar que se trata de simples casos de solteros que no han encontrado una pareja que realmente les llene, gente con problemas psicológicos de rechazo al sexo, fobia al embarazo y al parto, terror ante el coito, pánico al sexo contrario o al compromiso, malas primeras experiencias, gente escarmentada por malas relaciones y en general, peña que intenta buscar todo tipo de razones para justificar que el sexo no es necesario ni hasta bueno. En fin, la historia de la zorra y las uvas. Pero me alegro por ellas porque sean como sean, en ese foro encuentran calma y amistad. Me voy con mis mocos a otra parte. No me abandonéis, por si acaso.
29 de septiembre de 2007
Mis mitos eróticos (VI): Numaios
Pero seguro que no estábais preparados para encajar que en el apartado de personajes humanoides, me fuera a gustar un payo azul que se pasa toooooda la santa y mítica serie Ulises 31 colgado en el aire como un jamón. Es Numaios, esa especie de híbrido entre elfo y pitufo que era el hermano de Thais, la chica protagonista de la serie y que, en el apartado de mitos eróticos infantiles masculinos seguro que también ocupaba espacio en el rinconcito más pederasta de vuestro corazón. Porque a la pobre le faltaba crecer y aumentar de todo, pero esos ojitos amarillos y rasgados no dejaban indiferente a nadie...¿A que no?
Y es que en una serie bastante lenta, aunque buena en cuanto a guión, donde abundaban tantos monstruos y criaturas extrañas, lo más potable era este muchacho, un zotriano bastante tirillas con aspecto andrógino que ejercía de hermano mayor papanatas que se queda flotando todos los santos capítulos mientras su hermana pequeña tiene que buscarse la vida para salvarle. Y es que si hubiera sido al revés no habría quedado nada original, a falta de un personaje femenino con cara y ojos en la serie (porque Penélope estaba en la Tierra viendo el programa de Patricia 31, para variar).
Así que, qué más da: unas orejas puntiagudas y un toque exótico no desagradan a nadie. Atención al parecido con cierto piloto de Fórmula 1 en la siguiente imagen (incluyendo el mohín de "no merezco que me pasen estas cosas, yo soy bueno"):
26 de septiembre de 2007
20 de septiembre de 2007
The Cubano strikes back
El Cubano es uno de esos usuarios habituales a los que conocí casi desde el primer día y que o se le ama, o se le odia. Mi jefe le tenía manía porque siempre pedía cita a última hora de la tarde y sus muestras tardaban mucho en pasar, con lo cual nos teníamos que quedar hasta las mil. Pero gracias a mis encantos femeninos, que le noquearon a la primera, conseguí que accediera de motu propio a venir más temprano y a modificar los protocolos para que las muestras pasaran más rápido. Incluso averigüé su nombre, que mi jefe no se había molestado en preguntar. Y es que no se pueden hacer comentarios amables a los usuarios el primer día que vienen, porque entonces te cogen afición y te dan la brasa en cuanto pasan por la puerta, y no paran de invitarte a tomar un café los jodíos.
El Cubano, que no hace gala de su origen en cuanto a fenotipo pero algo sí en cuanto a comportamiento, resultó ser una persona de refinados modales, amplia formación y carácter amigable, todo un bon vivant experto en tés, cafés y otros placeres de la mesa, que convive con un compañero de piso divorciado en plena caída en barrena vital.
Sus piropos caribeños y su filosofía de tomarse la vida con calma me ayudó mucho a superar los estreses doctoriales, a base de soltarme halagos y frases lapidarias del estilo "dejemos que cada día traiga sus propias angustias", y otras mejores que ya han dejado huella imborrable en mí.
El buen Cubano, que según sus propias palabras "venía a hacerme la corte y a traer unas muestras" (o en orden inverso), empezó a resultar incómodo cuando su generosidad isleña le hizo regalarme paquetes de té a granel, cajas de bolsitas de tés de sabores, bombones de los caros y a invitarme con insistencia cada día de su vida a tomar algo en el bar. Así que tuve que empezar a inventar excusas para mantener las distancias, porque su insistencia resulta épica en estos tiempos de buitres borrachos de Spanish bar que no se lanzan dos veces sobre la misma presa. Porque el Maromo no es celoso pero estas cosas le urtican la bolsa escrotal, como a todos.
Y nunca me atreví a soltarle (por si acaso) que tenía novio porque a pesar de los indicios, nunca estuve del todo segura que el pretendiera nada más que un flirt inofensivo. Al fín y al cabo, un día bromeando con él y sus compañeros, que también son usuarios, me enteré que su generosidad con los bombones y los detalles se extendía al resto de la gente. No en vano trajo dos cajas de bombones de los caros, una para mí y otra para el jefe, y sólo porque le dejamos venir un día con el portátil a solucionarle una duda habitual de software. Y es que pasarse media vida currando en un sitio donde los compañeros no te preguntan ni de ir a tomar un café de máquina causa extrañeza ante estas muestras inusitadas de generosidad humana.
Por eso cuando ha empezado el nuevo curso de "asistencia cubana" ya le estaba esperando para que me invitara al té de rigor, y tras dos anulaciones por fín he podido gorronearle al buen chaval. Pero ahora me pesa en la conciencia pues nunca he tenido mayores oportunidades que esta tarde para comentarle que tengo pareja (por si acaso), y no creo que las vuelva a tener tan buenas. Además, después de haberlas desperdiciado hoy, una corrección posterior me parecería un poco ridícula.
Sin duda algún día se descubrirá todo y quedaré muy mal, sobre todo si el pobre accede a venir a mi defensa de tesis. Yo le propondré sin compromiso si quiere venir a hacer bulto, y es capaz de aceptar amablemente. Pero es que el pobre es un despistado que tampoco ha tirado del hilo cuando tenía ocasión sobre por qué me iba a las tierras del interior ni nada, ni se ha molestado en indagar si el coto era privado... Y no sólo heso si no que ya se ha apuntado en su agenda mental que me tiene que volver a regalar té de sabores, de los que amí me gustan. ¿Galán, pagafantas, amable, cómo debo tomármelo?
Así que seguirá el culebrón intercultural de este buen hombre, del que me apena mucho que no encuentre algún día una buena moza que no le vea como un pagatés pesao (como sospecho que le ven sus compañeras). Yo pienso es mis propias compañeras, y sé de corazón que se mofarían mucho de él si le conocieran, por su aspecto, su forma de hablar y su acento. Me resulta muy fácil imaginarlas rajando a mala fe del pobre muchacho, cuando es mejor persona y más cultivada que los culoprietos calorros y macarrillas que ellas admiraban en el bar. Y es que a menudo percibo que trabo amistad con gente muy buena que le resulta repelente a los demás, y que soy algo así como un imán de indeseables excelentes. Mejorando lo presente ¿eh? no os vayáis a sentir ofendidos.
19 de septiembre de 2007
Pregunta del periódico ( y ya sabéis cual) : ¿aceptaría cereales transgénicos si sirviera para bajar los precios? Típica pregunta que incita a pensar:
a) que los transgénicos son demostradamente perjudiciales y que por ello introducen "una tara" en la materia prima que la hace más barata, cuando precisamente son productos con un valor añadido y pueden resultar más caros. Indirectamente y sin pretenderlo, meten en el subconsciente colectivo más miedo y desconfianza, saltándose el debate público sobre los transgénicos que sí ha ocurrido en otros países europeos.
b) que el aumento del precio de los cereales se debe a su escasa producción o a su venta para fines no alimenticios, cuando los expertos insisten en señalar que es un problema de intermediarios.
c) que alguien (Monsanto 666 Inc, probablemente) está planeando aprovechar la coyuntura para meter baza.
d) que se la suda lo de que la producción de cereales se dedica mayormente a la alimentación ganadera y avícola, no al consumo humano directo en productos "crudos".
¿Para qué dejar que la realidad de estropee una buena encuesta? Supongo que al periodista que se le ocurrió la pregunta mezcló la noticia sobre las hectáreas de maiz transgénico en Cataluña (récor de extensión después de Aragón en España) con el de los precios de los cereales y se quedó más ancho que alto. Lo cual me lleva a secundar la opinión vertida en otro foro de que el periodismo debería ser un postgrado y no una carrera, para evitar tropezones de indocumentados.
La respuesta a la encuesta, como era de prever, es mayoritariamente "NO" (78%), y después va el "SI" con un misterioso 28%. 78 + 28= 106%, pero a lo mejor me equivoco.
Ilustran las respuestas las opiniones de una chica muy lista, que se limita a decir que no le hace gracia la idea porque el problema es de sostenibilidad y malbaratamiento, y no de necesidad de transgénicos. Bien por ella; es responsable de comunicación y de momento no la tiro al pilón.
Después otro periodista ya dice que tenemos que perseguir la calidad sin que repercuta en nuestra salud; supongo que estará especializado en la sección de deportes porque es evidente que no ha dedicado un minuto de su tiempo en contrastar si los productos fabricados con maíz transgénico son de peor calidad o si la OMS ha advertido algún problema sanitario relacionado con ellos. Se limita a repetir clichés, como parece que hacen casi todos los periodistas.
Una dependienta dice que no acepta comer alimentos transgénicos (aaaay si tú supieras...) pero que si bajan el precio, se lo pensaría. Aaaayyy pillina, tú eres de las que te quedarías con los 3000 euros, ¿verdad? Después demuestra que no tiene ni pajolera idea del tema y que confunde los transgénicos con los productos obtenidos por biotecnología vegetal tradicional (especialmente los tomates) que buscan aumentar la durabilidad del producto aun a costa de perder sabor (el puñetero sabor viene influenciado por variables difíciles de controlar cuando seleccionas variedades), y dice que "el sabor no sería ni mucho menos el mismo". ¿Ha probado maíz transgénico para atestiguarlo? ¿Sabe en qué consiste el maíz transgénico y cuál es el gen afectado? Pero matiza, comprensiva "pero es que ahora muchas cosas no tienen ya su sabor original". Y seguro que tenía en mente los tomates, la leche, los melocotones...y todos los clichés al uso. Esta, al pilón por mezclar conceptos y no saber muy bien de lo que habla. Y los periodistas también por no saberlo comunicar. Y los de Grinpis porque los tíos malmeten que no veas.
Después, algo preocupante. Responde un cocinero: "sí, si hace falta sacrifico el hecho de que el producto sea natural si con eso bajan los precios". Que me digan donde cocina este hombre, para no ir nunca. Madre mía, como escatime con todo igual te debe dar garrafón en todo. Hombreeee, ¿no dicen siempre los cocineros que la clave está en las materias primas? Este no creo que ase pollos de corral. Después vuelve a confundir el maíz transgénico con los putos tomates del Carrefour y dice "a pesar de todo, el sabor no sería el mismo, sería mucho más artificial (esto lo sabe él por ciencia infusa, ahorrándole mucho dinero en investigaciones a Monsanto), pero todo sea para hacer más asequibles los alimentos".
Realmente, cojo el periódico que dan gratis en el bus para pasar las "estampitas" mientras como, ensuciarme las manos de tinta y dejar que su contenido me ponga nerviosa y me corrija la hipotensión, porque otra cosa...Menos mal que tengo un blog que no va de nada en concreto, porque si tuviera el de Malaprensa, no salía de la habitación del "ordena".
18 de septiembre de 2007
Recursos Humanos al pilón
El director de un Casino le propone el siguiente trato a un cliente: le entregará 10.000 euros siempre y cuando sea capaz de repartir el dinero con otra persona, y esa persona acepte el trato a la primera. Si esa persona no aceptara el trato, el director del Casino entregaría el dinero a una ONG. El cliente acepta el reto y te propone el siguiente trato: él se queda con 7000 euros, y tú con 3000.
¿Qué respondes? ¿Aceptas el trato y os quedáis los dos con vuestra parte del dinero, o lo rechazas y en ese caso los dos os quedáis sin nada?
...
Os dejo un rato para que meditéis la respuesta. ¿Aceptáis el trato y pilláis los 3000 euros o decís que "vaya morro, pues ni pa tí ni pa mí"? Escuchad la voz de vuestro corazón y responded con sinceridad.
...
Este problema no tiene solución. Cada persona puede responder lo que le plazca. No es más que una manera de ver de qué clase de barro está cocido cada uno. El trato que propone el cliente es claramente injusto, pero no se puede discutir porque entonces el dinero no es para nadie. Por eso, una persona a la que ante todo le importe lo material y no quiera arriesgarse a quedarse sin la pasta, aceptará los 3000 euros, tragándose la humillación de estar aceptando un reparto desigual. Y si rechaza el trato, estará demostrando que la justicia y la equidad le importan por encima de todo, aunque supongan perder dinero y también hacérselo perder a otro.
Esto me lo ha contado mi madre esta mañana y ATUFA QUE NO VEAS a la típica pregunta que te hacen en los test psicotécnicos de Recursos Humanos, en las entrevistas de selección de personal, para saber si eres un candidato trepa y arribista o un idealista blandengue.
Pero lo que no parece que tengan en cuenta esos arteros bicharracos de RRHH es que la gente no es blanca ni negra, si no que cambia su tonalidad gris en función de sus circunstancias.
Un joven español mileurista que no duerme pensando en cómo va a pagar un alquiler o cuándo va a encontrar trabajo indefinido tiene muchas probabilidades de acabar aceptando los putos 3000 euros, y dejar los tratos equitativos para ocasiones mejores. En cambio, una persona con la vida resuelta o un hipilollas perroflauta cuyos papis tienen segunda residencia en la playa pueden decantarse por la justicia y el buen rollito.
Por eso encuentro tremendamente unfair que haya gente que intente saber nuestra personalidad mediante dilemas como esos, porque en esta perra vida a veces dejamos los principios para las ocasiones en las que no nos jugamos el pan. Y hay gente que ha recibido tantos palos en su vida que además pensará que tanto si responde que sí como que no al dilema, los de RRHH no le van a aceptar, o bien por ambicioso o bien por estúpido.
También me recuerda a una pregunta enigmática que le hicieron a una ex-compañera en un proceso de selección para un puesto de trabajo que, desde luego, no requería unos procesos tan rebuscados. La pregunta era: "¿Te gusta el fuego?". Y se supone que sólo podías responder "sí" o "no".
Yo en su caso hubiera dibujado un asterisco y detrás del papel hubiera explicado: "Depende de la distancia a la que esté". ¿Creeis que los de RRHH me escogerían?
17 de septiembre de 2007
Pipaaaaas, cacahueeeeetes, chicleees...
Vosotros os pensaréis que para un día que salgo prontísimo del curro porque no hay nada que hacer y hasta el jefe me "echa" me iba a estar en casa acabando de introducir los últimos retoques a la tesis, ¿no? PUES NO. Para qué matarme si los jefes están a otras labores y tengo más días que longanizas. Mucho mejor perder el tiempo viendo la tele, cantando Rhapsody y practicando la risoterapia con ese gran sistema de relajación (gracias, Rober) que es cotillear lo que teclean en el Google los despistados que entran en mi blog.Llevo poco tiempo dada de alta pero ya he podido sentirme apenada por haber decepcionado a esa buena persona que buscaba "dibujos de deformes retrasados" y se encontró con una crítica literaria de una saga de fantasía. Joder, lo siento. Pero si ya viendo lo que te sale en el Google ves que no hay imágenes, ¿para qué entras?
Pero es que eso no es todo. He tenido CUATRO visitas de uno que buscaba "somos monigotes con una bolsa de cacahuetes". Vamos a ver. Yo puedo entender que alguien curiosee en la tercera entrada del Google cuando busca "eso". Pero si ya ves que sólo hablo de una bolsa de cacahuetes fosilizados, ¿para qué entrar más? Que por cierto, ya me he enterado de la historia de esos cacahuetes: son chinos y no se los come nadie porque nadie se fia de ellos. Se los trajo de viaje no sé quien. Pero tienen una pintaza que ñam...No me los como yo porque me da corte.
Lo de los cacahuetes es raro porque en ningún momento hablo de monigotes. Pero a ver, que levanten la mano (si no la tienen ocupada) las dos visitas que han entrado buscando "joven paga por ver a pareja follando". Decidme la página en la que salgo, que no me encuentro. Al menos pudieron leerse la espeluznante historia del Emperador y las chinas traficadas (ver historieta del 1 de julio). No es porno pero seguro que les entretuvo. En fin.
Yo entiendo que entre gente atraída por los mitos eróticos y el lago de los cisnes, pero es que algunas cosas son de aburrirse navegando por la web. Os iré informando porque es la monda. De momento el de los cacahuetes, candidato directito de septiembre al premio Viña del Señor, en nombre de los frikis futuros que entrarán en el blog buscando vete a saber qué.
PD: Podeis ahorraros las preposiciones y artículos en los keywords.
16 de septiembre de 2007
Esto puede seros de utilidad
El estrés es muy malo porque te hace subir la tensión, y es malo para los riñones. A grosso modo, es eso.Los psicoterapeutas saben que el secreto para no ponerse ansioso con las cosas reside en evitar los pensamientos negativos no realistas o no razonados, a base de irlos detectando, corrigiéndolos y eliminándolos.
Esto es más fácil de decir que de hacer, pero hay que ponerse a la tarea. Por nuestros riñones. Las trampas en las que caemos, resumiendo, son:*La generalización (creer que algo que me ha ocurrido muchas veces me va ha ocurrir de ahora en adelante siempre): "arrggggg no se oye el oído izquierdo de los auriculares, eso es que me he cargado la clavija del lector de cedés, como siempre ha ocurrido en mi vida".
*Leer el futuro (creer saber con un 100% de seguridad lo que nos va a ocurrir en un futuro próximo): "si me compro otro cacharro volveré a cargarme la clavija".
*Leer la mente (creer saber sin posibilidad de equivocarnos lo que piensan los demás de y/o qué hemos hecho o dicho): "si se lo digo a mi hermano me llamará Jimmi Destroza, como hacía en la infancia; el maromo me mata, pero me abronca antes".
*Etiquetado (por ejemplo, me pongo la etiqueta de que soy inútil y por tanto me creo que lo soy): "no he nacido para cuidar bien los cacharros tecnológicos, no aprenderé jamás".
*Filtrado (de una velada maravillosa con mis amigos solo me quedo con el momento en que metí la pata, no darse cuenta de todo lo positivo que ocurrió, creer que todo fue negativo por la metedura de pata): "no me ha durado nada el cacharro este, todo han sido problemas".
*Pensamientos dicotómicos (creer que todo es blanco o negro, siempre o nunca, fantástico o horrible, no creer en las zonas intermedias)...: "debería dejar de comprarme estas cosas y no usarlas más, y en paz".
Por poner un ejemplo banal en el que te entra el miedo en el cuerpo y después resulta que son los auriculares y no la clavija lo que falla, con lo que se soluciona el problema con unos auriculares nuevos sin que nadie me insulte, sin pensamientos que destruyen tu autoestima ni montarse guiones de películas en la cabeza. Eso sí, llevar las cosas de cualquier manera en el bolso es maaaalo.
Lo que el cubano que me tira los trastos en mi curro definió como "dejar que cada día traiga sus propias angustias". Pero ese mismo trabajo de desmontar los pensamientos irracionales que nos destrozan debería aplicarlo a otras cosas graves, y no lo hago para no dejaros sin blog. Además suerte tengo porque leo muchos blogs y, nenitos, no es por nada, pero mis paranoias son más saludables que las que se leen por ahí. Y si no me creeis, investigad, investigad.
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