lunes, mayo 05, 2008

Este es el Espíritu (III)

viernes, abril 18, 2008

Esta semana y durante las siguientes he iniciado una serie sobre técnicas de laboratorio en mi otro blog de divulgación científica. ¡Echadle un ojo, a lo mejor aprendéis cosas curiosas! También podéis preguntar por si tenéis alguna duda, y los más frikis pueden curiosear por la otra serie divulgativa que va de frikadas tolkianas. Aunque sea para aprovechar el trabajo que me está dando...;)

LAB BASICS

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sábado, abril 12, 2008

El mayor tinglado jamás montado

¿Os acordáis de mi ínclito profesor de inglés, ese coloradiense majareta tan preocupado por la política y que se creía todas las teorías de la conspiración?
Lo último en lo que quedamos fue que me diría algo cuando le viniera bien darme una de las últimas clases antes de mi lectura de la tesis. Nunca me avisó. Me mudé a las Tierras del Interior sin decirle nada y no sé si debe remorderme la conciencia por no decirle nada, aunque sea para echarle en cara por qué no me ha dicho nada. Tenía problemas con internet, y su mudanza a Suecia era inminente.
Nunca hubo demasiado buen feeling, y no creo que fuera por mi inglés. Al fín y al cabo le pagaba ¿no? Me acuerdo mucho de él; de hecho casi me da un pasmo cuando vi el gran parecido que tenía con Cary Elwes, el protagonista de la Princesa Prometida. Salvo en el bigotillo son clavaos.
Desde aquí un homenaje con un video que le hubiera encantado. Es muy conocido pero no está de más repetir su localización para los empanaos que no están en la onda de los videos por Internet.


No está mal para la resaca post-semanasantera.

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viernes, abril 11, 2008

El otro día viví una odisea buro-tramitaria kafkiana que prefiero ahorraros, relativa a conseguir una puta tarjeta sanitaria en este jodido país de las autonomías, y que para veais lo enrevesada que fue la cosa, me acabó tocando apoquinar casi 200 euros atrasados a Hacienda.

En el centro de Salud pillé un folleto suficientemente interesante como para transcribirlo y permitir que pueda estar accesible a más gente de las tierras del exterior a través de internet, aunque sólo sea para agradecer a las administrativas del centro lo mucho que me marearon, las incongruencias en la información que me daban según a la que preguntaras y la paciencia de verme allí día tras día sin matarme.

Como todo panfleto supongo que tendrá sus partes de falsedades y será tendencioso, pero de todos modos, ojo al dato. Omito las mayúsculas y las negritas del panfleto para que su tono sea más neutro.

No hay duda de que Madrid necesita más camas de hospital y más personal:
-La población se ha incrementado en cerca de un millón y medio de habitantes desde el año 2000.
-Seguimos a la cola de la Unión Europea en número de camas hospitalarias por 1000 habitantes.
-Las plantillas de trabajadores llevan varios años prácticamente congeladas.

Esto explica la actual masificación de los centros sanitarios y el deterioro de la asistencia.
En lugar de afrontar este problema, el gobierno del PP privatiza la Sanidad, cediendo a empresas privadas la gestión y explotación de 8 nuevos hospitales.
Sin embargo la experiencia de los países donde se han puesto en marcha sistemas semejantes es tan nefasta, que hasta la propia Organización Mundial de la Salud reconoce serios inconvenientes.


1. El objetivo prioritario de estos hospitales, como el de cualquier empresa privada, es la obtención de beneficios económicos para repartir entre sus accionistas (ánimo de lucro en el sistema sanitario público madrileño). Los pacientes estraán peor atendidos:
-Menos personal, más cargas de trabajo, más presión para ahorrar costes y aumentar beneficios.

-Los hospitales lucrativos tienen tasas de infecciones y de mortalidad más elevadas que los públicos.
-Los servicios "no sanitarios" se subcontratarán entre diferentes empresas, con lo que la responsabilidad se diluirá, y al final nadie se responsabilizará de nada.

2. Más dinero para los bolsillos privados, menos para tratar a los pacientes. Tendremos que pagar a estas empresas millones de euros anuales por utilizar los hospitales, dinero que dejará de dedicarse a la asistencia sanitaria; es decir: disminuirá el presupuesto real destinado a los pacientes y se deteriorá aún más la sanidad pública.

En Gran Bretaña, la apertura de este tipo de hospitales provocó la reducción del 20% del presupuesto sanitario, del 26% de camas y del 30% del personal (British Medical Journal).


3. Los 8 nuevos hospitales, al ser pequeños (excepto el de Majadahonda), carecerán de especialidades sanitarias muy demandadas, por lo que serán insuficientes para atender las necesidades de la población, en especial los procesos más costosos: cirugía especializada, pacientes ancianos y crónicos...


4. Son muchos más caros. Baste un solo ejemplo:

Hospital Central de Asturias (público): 1039 camas, coste de 350 millones de euros
Nuevo Hospital de Majadahonda (privado): 809 camas, 1200 millones de euros


El negocio de "concesión" utilizado en los 8 nuevos hospitales (Majadahonda, San Sebastián de los Reyes, Parla, Vallecas, Arganda, Coslada, Aranjuez y Valdemoro), consiste en:

-Ceder suelo público gratis a la empresa que construye el hospital.
-La Administración paga cada año, durante 30 años, por utilizarlo.
-El hospital no es público y será gestionado por empresas privadas.

-Incluso los médicos y el personal sanitario serán gestionados también a través de empresas sujetas al derecho privado.

-En el suelo sobrante tras la edificación del hospital, se montarán y explotarán todo tipo de negocios (restaurantes, aparcamientos, tiendas, ocio...), sin que los beneficios obtenidos reviertan al sector público.


Para facilitar el negocio el PP ha anunciado diversas medidas:


1. Nueva zonificación sanitaria en Madrid:
-1.800.000 madrileños serán asignados obligatoriamente a los nuevos hospitales privados.
-Se cede a una multinacional (dueña de la Fundación Jiménez Díaz y del Hospital de Valdemoro) la atención sanitaria de más de 500.000 madrileños.

Por tanto, más de 2 millones de madrileños recibirán asistencia sanitaria en hospitales privados con ánimo de lucro.

2. En los grandes hospitales públicos (12 de Octubre, La Paz, Ramón y Cajal, Clínico, Gregorio Marañón...) se está aplicando, silenciosamente y desde hace años, una política de cierre de camas que podría superar las 2000 camas privadas de nueva creación, es decir, el número total de camas hospitalarias en Madrid va a disminuir.


3- El gobierno del PP ha aprobado introducir la gestión privada en todos los actuales hospitales y centros sanitarios públicos. Con esta modificación se abrirá toda la red sanitaria pública a los intereses privados, se deteriorarán las condiciones laborales de los trabajadores del sector, se eludirán los actuales controles que se ejercen en el sector público sobre el dinero público, y la información sanitaria, prácticamente inexistente desde que gobierna el PP, será aún más opaca.
La ley 15/97 que permite la privatización de los centros sanitarios, fue posible gracias no sólo a los votos del PP, sino a los del PSOE, quien, teniendo en la actualidad mayoría parlamentaria, la mantienen, pudiendo derogarla.

Ante esta situación, desde la Coordinadora Anti Privatización de la Sanidad de Madrid, queremos hacer un llamamiento a la población para que todos tomemos conciencia, nos organicemos y luchemos para frenar el proceso de privatización de la sanidad pública.

www.casmadrid.org

Cada uno que saque sus propias conclusiones, y que opine si es un mal menor para poder sufragar un mínimo de Sanidad Pública, o el descenso a los infiernos. No he podido localizar a qué artículo del British Medical Journal se refieren porque no está bien dada la referencia, pero me creo que ese artículo exista porque he visto artículos en ese sentido. De todos modos decidme si la pretensión de disminuir camas para ahorrar dinero es conciliable con el envejecimiento progresivo de la población y la pesimista perspectiva para España en ese sentido, al tener una de las poblaciones más envejecidas del mundo. Qué será de los hospitales saturados del presente en un futuro con más población anciana. De qué manera buscan el ahorro masivo de pelas en vez de ajustarse el cinturón evitando la medicina preventiva, educando sanitariamente a la población para que no abuse de los recursos gratuitos, fomentando la atención domiciliaria o tomas medidas drásticas poco populares y anti-electoralistas como pagar por algunos servicios. Only time will tell.

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miércoles, abril 09, 2008

Mis mitos eróticos (VII): El Charlie

Debido al triste y reciente acontecimiento, debo interrumpir mi lista de mitos eróticos bidimensionales y recordar a uno de mis mitos eróticos de carne y hueso, que precisamente ahora está en eso...sólo en carne y hueso: Charlton Heston que en paz descanse. Supongo que alguien ya habrá hecho el chiste de "ahora ya le pueden arrancar el rifle de las manos" así que no lo hago yo.

No es que me mole la tanatofilia, a mí quien me molaba era el Charlie de joven, cuando sólo actuaba en superproducciones protagonizadas por un machote y tenía la boca cerrada.
Pelis de cuando los musculitos eran musculitos porque sus madres los habían parido así fornidos y habían pasado un poco por el gimnasio nada más, pero tampoco tenían mucha bola ni marcaban músculos que los anatomistas a duras penas reconocen, no como pasa ahora, que queda como el culo que los culturistas que se han puesto hasta el culo de batidos de proteínas y repeticiones se paseen por Troya, cuando todavía no se habían inventado las mancuernas.

Al Charlie te lo creías. Ni iba depilado siquiera. Porque era actor, pero lo mismo podía estar a pie de obra o cargando bombonas.

Al Charlie siempre le recordaré junto a Yul Brinner vestidos de egipcios en Los Diez Mandamientos. Lo que pasa es que en la peli Moisés envejecía muy mal y se pasaba tres cuartas partes de la peli con barba en vez de ir enseñando las rodillas siguiendo el ejemplo del faraón, como debería haber hecho. Un fallo de guión, sin duda.

La putada es bíblica porque la cosa llega a tal punto que no he podido encontrar fotos del susodicho con faldita en el gúguel, sólo de viejales. Qué lástima. Pero vamos, si sois aficionados a las pelis de Semana Santa os acordaréis.

En Ben-Hur tampoco estaba mal el muchacho, pero como en todas las pelis donde salen cristianos, se le ve un poco empanao. Aprovecho para comentar la anécdota (por si algún despistado poco cinéfilo no se la sabe) de que el director de la peli, William Wyler, quería que se percibiera tensión sexual entre los personajes de Ben-Hur y Mesala. Es decir, quería insinuar que ambos amigos habían sido en realidad amigos con derecho a roce, y así torear la censura de Hollywood. Todo muy sutil, que se leyera entre líneas. Pero como sabía que si el Charlie se enteraba de que había tensión homosexual entre los protagonistas se negaría a hacer la película (ya apuntaba maneras), sólo le comunicó sus intenciones al actor que hacía de Mesala, el muy romano Stephen Boyd, para que las tuviera en cuenta para la interpretación.
Y si no me creeis que lo hizo, ved la escena del reencuentro entre los amigos y decidme si el brillo en los ojos y la expresión de Mesala no va más allá de la felicidad de encontrarse con un colega de la infancia. En cambio el Charlie está más contenido y empanao. Asín es.

Una cosa mala de esa peli es el poco glamur de la protagonista femenina, Haya Harareet, la típica
mosca muerta pavisosa de todas las pelis donde salen cristianos, si os dais cuenta; desluce la película y no consiguió el Óscar, cawen la puta, así no habría empatado Titanic.

Mejor pareja era la que le apretaba las tuercas al Charlie en Cuando ruge la Marabunta, Eleanor Barker: un personaje femenino fuerte y sexual con picores más importantes que los de las hormigas que vendrían después, y que hace estrecharse el esfínter anal al machote del Charlie, que de tanto luchar contra la selva no había tenido tiempo de desvirgarse.
Y es que pese que algunos critican que sus personajes en las superproducciones eran algo machistas, en el fondo siempre hacía de fornido hombretón con debilidades, que las pasa putas pero al final acaba repartiendo estopa o venciendo las dificultades.

También fue de buen gusto juntarle con Sofía Loren como Doña Jimena, que es que a cualquiera que tenga al Charlie haciendo del Cid al lao se le olvida que ha matado a su padre.

Así que mejor detenerse en el Charlie con túnica, faldita, pantalones caquis, armadura y en general, traje de machote salvamundos y olvidarse del Heston que vino después, que todos tenemos derecho a que se nos vaya la pinza.

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lunes, abril 07, 2008

El individuo A está en paro y se va a vivir con su pareja. Como su situación económica no es muy boyante y no pueden permitirse alquilar un piso en las Tierras del Interior y comer al mismo tiempo, se meten en el piso viejo y vacío del individuo B, en principio, por el precio de las reparaciones y el enorme esfuerzo de limpieza. Sólo hasta el día del Juicio Final, cuando esté listo el piso de cooperativa en el que se han metido.

Como al principio hay pocos muebles y no tienen el esfuerzo del alquiler, el individuo A y su pareja piensan en ir comprando los muebles a su gusto para que les sirvan para la casa posterior. Lamentablemente sólo les da tiempo a comprarse el dormitorio porque el individuo B empieza a utilizar el piso como trastero de muebles recuperados de otro piso: sofás, mesita de mármol, lámpara de bronce, armario ropero que no cabe con el dormitorio nuevo y se tiene que ir a un cuarto de estar, una mesa de comedor...Para dejarlos ya en ese piso cuando el individuo A y su pareja se vayan. Y eso que el individuo A y su pareja ponen freno e impiden la entrada de los muebles más viejos y horrendos.
De todas maneras y a fin de mantener la paz el individuo A y su pareja aceptan esos muebles, aunque no son de su gusto, y los van colocando donde buenamente pueden.

Un día que el individuo A y su pareja pensaban dedicar la tarde a hacer unas compras necesarias
y urgentes, el individuo B les informa que van a ir a comprar unas sillas que peguen con la mesa del salón, pues las sillas de cuarto de estar que el individuo A y su pareja están utilizando momentáneamente a la espera de ser pintadas y tapizadas a su gusto no pegan con la mesa del salón y no sirven si hay invitados a comer.
El individuo A y su pareja sólo las están utilizando para esa mesa hasta que compren un juego de mesa y sillas a su gusto, con vistas a llevarlo a la nueva casa, pero el individuo B insiste en que eso es una estupidez porque se arriesgan a que la mesa no quepa en la nueva casa. No en vano algunos de sus armarios estilo Luis XV de pared a pared no cupieron en las nuevas habitaciones cuando se mudó y tuvo que dividirlos o meterlos en la habitación que no quería. Que él se encargará de comprar esas sillas para dejarlas ya en la casa.

El individuo A y su pareja acaban aceptando y sacrificando su tarde de compras para ir a un polígono lleno de tiendas de muebles. Después de mirar algunas tiendas, el individuo B ve unas sillas que pegan con la mesa en cuestión y tienen una tapicería que pega bastante con los sofás.
En individuo A y su pareja, que están hasta los cojones ya de ver muebles que no son para ellos o no son de su estilo o que en todo caso no pueden comprar, esperan sumisamente a que se finalice la transacción.

Pero el vendedor informa que no está seguro de que se fabriquen aún esas sillas con esa tapicería, y por si acaso saca un catálogo de telas, de las cuales hay pocas que peguen con los sofás, y no demasiado satisfactoriamente. En individuo A da su opinión sobre algunas de las telas y se retira de la deliberación, pensando en las otras compras que debería estar haciendo.
El individuo B pregunta "Bueno, qué tela queréis entonces". Y el individuo A contesta algo desabridamente: "¿Qué más da? Cualquiera que pegue con los sofás estará bien. Total, esas sillas no son nuestras ni nos las vamos a quedar, así que que decida el que paga".

Tras lo cual el individuo B dice "Vale, pues nada, adiós" y sale de la tienda precipitadamente. Cuando se le piden explicaciones sólo dice cosas como "Cruz y raya" (porque no quiere hablar del tema ni reconocer que está enfadado, o cuál es la causa exacta de su enfado" y "A un burro le hacían alcalde y lloraba" (pero no atiende a los argumentos que intentan aclarar un posible malentendido: no es que el individuo A y su pareja no quieran las sillas: de hecho han ido a comprarlas y las aceptarán si se las dan, sean como sean, al igual que han aceptado el 90% de muebles que ya tienen y que tampoco han escogido ni opinado sobre ellos antes de adquirirlos).

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En efecto, el individuo B es una suegra.
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jueves, abril 03, 2008

¿Cómo reciclar...?

Se me ha jodido la cámara de fotos (el famoso error E18 de las Canon, la tengo ahí a medio destripar porque necesito destornilladores de precisión difíciles de encontrar para acabar de destriparla e intentar montar las lentes de nuevo) y no puedo alegraros el día con las fotos de mi nueva casa: esos muebles wengé que se llena de polvo a los diez minutos, ese extraño misterior de las toallas de baño desteñidas, esa ínclita caldera no estanca que tendríamos que tener cerrada, esas maravillosas macetas pintadas con piel de vaca que como las vean los de Ikea me plagian la idea, esos zócalos arrancados, esos desastres perpetrados por los pintores.
Como en toda casa que ha vivido un proceso de limpieza tenemos al menos 20 kilos de basura que no sabemos cómo reciclar o dónde tirar, porque nos duele en el alma dejarla sin más al lado del contáiner. Porque en el barrio hay gitanos que rebuscan en la basura del Lidl y que se llevaron colchones y sillas, pero hay otros objetos de los cuales no he podido encontrar información sobre si se reciclan y dónde.
Tiro al océano procesloso de la red la botella con el siguiente mensaje:

¿Dónde se tiran para reciclar...

-...las bombillas fundidas?
-...los contadores viejos del gas?
-...los cedés y cintas de cassette viejos?
-...los trozos de madera y mármol?
-...un extractor de cocina grasiento?
-...cañerías antiguas?
-...sartenes viejas?
-...pinceles y brochas secos?
-...cualquier trozo de metal o plástico que no es un envase alimenticio ni una lata?
-...trozos textiles que no pueden darse a beneficencia?
-

Mucho iglú de colorines pero no hay información de qué coño hacer con otra cosa que no sea una puta lata, un periódico, una pila o una monda de patata. ¿O es simplemente que hay que conformarse con la idea de que no se puede reciclar la mayor parte de la basura que producimos?

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martes, abril 01, 2008

Síndromes de biólogos (III)

Prosigo con mi perorata sobre los biólogos que no tienen la suerte de venir de familia pija como la Obregón y no tienen contactos ni dinero para acabar de empresarios multimillonarios. La moraleja de todas estas historietas es que el futuro de los biólogos, a la mínima que estos pongan empeño y motivación, no es tan negro como se supone, si no a lo sumo gris y que para algunos es hasta blanco.

Vamos, que a pesar de pasarte toda la carrera haciendo chistes sobre biólogos que trabajan en el McDonalds, la gente motivada tiene opciones para acabar trabajando de biólogo, o sacando provecho a su formación científica, o en todo caso sacar provecho a la licenciatura currando de otra cosa pero con sueldos superiores a los de un hamburguesero. Pero la gente ni tiene motivación ni tiene hígado, y tiene horchata en vez de sangre.


Dentro de las opciones profesionales más obvias de un biólogo recién licenciado, además de las ya mencionadas de los másters, oposiciones a profesor y trabajos comerciales, está el doctorado.
"Doctorado" es una palabra terrible y compleja, frecuentemente asociada a estereotipos equivocados. Necesitaría un blog entero para corregirlos todos. Para alguien ajeno a las carreras experimentales, con una ingeniería o una carrera técnica o de humanidades, el doctorado no tiene sentido a no ser que quieras acabar de profesor universitario. También está considerado como uan especie de ampliación de estudios. No digo que no sea así en ciertas carreras. Un doctorado de investigación, desde luego, no es nada de eso. Ni tienes que acabar dando clases en una facultad, ni eres un estudiante, aunque sin duda te estás formando en la investigación. El doctorado es un trabajo en sí mismo en la que el doctorando realiza un trabajo técnico de investigación científica. Vendría a ser una especie de contrato por obra y servicio en el que hay que realizar una labor, y cuando la realizas, finaliza el contrato. El doctorado es un trabajo en sí mismo, parecido al proyecto de fin de carrera de los ingenieros, sólo que desarrollando una investigación más compleja y larga, desarrollando otras funciones (a menudo docencia, publicación científica, ponencias en congresos, etc) y cobrando.

Lamentablemente los investigadores en formación que realizan un doctorado están metidos en el mismo saco que otros doctorandos cuya labor es bibliográfica, y creo que en buena parte por eso se nos trata como a vulgares becarios fotocopiadoriles y servidores de café, estando becados, mal pagados y en unas condiciones profesionales precarias. Tras seis años de doctorado y uno de máster experimental, aún le tenía que explicar a mi madre que EVIDENTEMENTE soy yo la que escribía los artículos científicos en inglés, que el trabajo de laboratorio lo realicé yo porque los jefes no pisan el laboratorio salvo para soltar un marrón y que NO, definitamente NO, le tenía que llevar los cafés a los jefes. Al contrario, mi jefe me invitaba a chocolates a mí y me los traía.

En esa consiste la dureza del doctorado: no en la labor en sí, ya que el trabajo de investigación es creativo e interesante, aunque exigente y frustrante cuando los resultados son negativos.
Es duro por tener que aguantar que tu hermano que diga que él fue más listo que tú porque se puso a currar en vez de seguir estudiando. Es duro tener que explicar a todo el mundo que no estás estudiando, ni tienes exámenes, que no eres ningún asistente de laboratorio, y que la mayor peso de las investigaciones recae en el trabajo realizado por becarios.
Es duro vivir a base de becas que se acaban antes que la tesis y vivir a salto de mata después cuando ya tienes 30 años.
Es duro no tener un contrato con cara y ojos ni cotizar a la seguridad social y que no puedas pedir una hipoteca o pagar una televisión a plazos.
Es duro cobrar menos que algunos licenciados e ingenieros puestos a trabajar cuando por tu formación deberías cobrar más.
Es duro tener que rellenar papeles en el censo y que no haya ningún código que se aproxime ni siquiera mínimamente a la labor que realizar, como si tu trabajo fuera invisible y no existiera.
Es duro que en el INEM no sepan ni de qué va tu curro.
Es duro que las reivindicaciones de los becarios precarios tengan menos presencia en los medios que las exigencias del personal de limpieza de turno, sólo porque cuando ellos dejan de trabajar huele mal y cuando un becario hace huelga, el más perjudicado es él.

Es duro vivir en esas condiciones, estando exprimido y explotado, yendo a currar sábados y domingos y que tu familia piense "pobrecito, a ver cuándo deja de estudiar y se pone a trabajar", cobrando menos que cualquiera a tu alrededor, estando incomprendido. Sobre todo cuando frecuentemente tienes que aguantar encima la competitividad propia de la profesión, al jefe gilipollas de turno o a unos compañeros infames. Cosas como esas dilapidan cualquier motivación, como me sucedió a mí.


Pero es un grave error rechazar la posibilidad de realizar un doctorado sólo porque está mal remunerado o la situación es precaria (sobre todo cuando cada año la situación contractual y salarial de los becarios mejora y no en todos los sitios se vive tan a salto de mata). Hay gente que rechaza el trabajo de investigación de plano por varios motivos:

-La dureza, que es cierta, y ya hemos dicho mucho que buena parte de los biólogos licenciados son gentuza desmotivada con pocas ganas de currar en serio y que quieren encontrar en el plazo de un mes un trabajo de lo suyo bien pagado y de encefalograma plano. Seguir estudiando un máster o meterse en el berenjenal doctoral no les mola porque esencialmente la gente tiene leche de soja en las venas en lugar de sangre, y nada que requiera esfuerzo o sacrificio les gusta.

-El salario, pues se piensan que pueden encontrar un trabajo interesante por más de 900-1500 euros al més recién licenciaditos y sin experiencia así como así.


-Los clichés: piensan erróneamente que un investigador doctorando es un mero técnico de laboratorio tipo FP-II, que el trabajo es aburrido, no aporta nada profesionalmente y sólo merece la pena hacerlo si quieres dedicar tu vida entera a la investigación científica.


El caso es que es un gravísimo error (cometido por buena parte de los doctorandos) pensar que si haces un doctorado estás condenado sin remisión a proseguir con la carrera científica y que no puedes apearte de ese tren porque "habrías desperdiciado el tiempo". Error que los doctores europeos no cometen. Dispongo del dato, supongo que ya algo obsoleto, de que en España, a pesar de ser un país productor de muchos doctores, sólo el 30% acaban trabajando en empresas privadas, cuando en Europa ese porcentage es mucho mayor. Fijaos si el dato es malo que desde hace años se realizan jornadas de orientación profesional para doctorandos a fin de hacerles ver que OH SORPRESA, hay vida más allá de la ciencia académica, que pueden trabajar perfectamente en la empresa privada, que su capacidad se necesita en España y no tienen por qué emigrar, que las empresas los valoran. Y todo para evitar ese síndrome doctorial de "es que como he hecho el doctorado tengo que hacer investigación porque ningún otro trabajo es estupendo, ni me llenaría, y no quiero desperdiciar el tiempo que he pasado en sacar el doctorado".

Hay tanto, tanto que comentar que no sé ni por donde empezar.
Como doctoranda en busca de empleo puedo atestiguar con mi experiencia de que sí, hay ofertas de trabajo en la privada en la que exigen o es recomendable tener el doctorado hecho, o incluso sirve si lo tienes a medias. Las capacidades desarrolladas durante el doctorado y los conocimientos científicos adquiridos son demandados, y las empresas saben que ni un licenciado ni mucho menos un FP-II los poseen. Sí, hay vida fuera del mundo cerrado de la investigación. Incluso en algunos de esos trabajos cobras igual que un post-doc junior. Así que no desperdicias el tiempo que le has dedicado a la tesis: ganas algo más que una tremenda satisfacción personal. ¡¡Tienes experiencia y formación!! ¿Pero no será que detrás de esa vocación científica no se esconde otra cosa que desidia y deseo de cobrar más que en la empresa privada?

Otro síndrome doctorial es pensar que la ciencia es el único trabajo creativo, motivante y que llena del mundo. Es un trabajo interesante y por momentos apasionante, cierto, y te aporta muchas cosas, pero hay otros trabajos que también son extremadamente creativos y con los que te sientes muy realizados. ¿Por qué esa prepotencia y ese orgullo por la ciencia como si no hubiera otro trabajo interesante sobre la tierra? Sobre todo cuando hay doctorandos que son auténticos zotes creativos, con una gran incultura general y poco motivados por la ciencia que no les afecta directamente.

También he oído a menudo lamentos por no querer abandonar el trabajo de laboratorio, y temor a tener nostalgia del laboratorio si dejas la investigación. Por Eru bendito, qué soplapolleces he tenido que aguantar. El trabajo de laboratorio es monótono y cansino y nadie que quiera crecer personal y profesionalmente puede aguantar infinitos años haciendo PCRs. Virgen santa, si yo he acabé la tesis porque sentía que si cogía una pipeta más me daría una apoplejía. Como vuelva a tener que hacer una PCR creo que tendré que ir al hospital. Y hay que ser estúpido para sentir nostalgia de ir a currar el sábado y el domingo para ir a vigilar los cultivos celulares.
Además quien dice eso es porque no tiene ni puta idea de en qué consiste la carrera investigadora, que como en otdas las profesiones concentra las tareas técnicas en los primeros años, y que poco a poco se va convirtiendo en un trabajo burocrático y de gestión, tanto de la investigación, como de los fondos, de los equipos humanos etc. Se pasa del laboratorio al despacho y las pipetas ni las hueles. Esa es la progresión natural y deseable y pobre del post-doc que piense que se va a librar de acabar así. ¿Nostalgia de que no te salgan los western blots? Amos por favor, que me hierve la sangre.

¿Y por qué esa inercia por continuar con la carrera científica cuando se pasan el doctorado quejándose de la casi obligatoriedad de irse al extranjero para tener un currículum competitivo, del chapucerío de tener que estar de contratillo en contratillo hasta que algún amigo tuyo te dé una plaza fija, y que un post-doc cobra lo mismo que alguien que haya pasado unos añitos progresando en la privada?
¿Por qué no dan la cara todos esos post-docs que están quemados y que lamentan no haber entrado a tiempo en la empresa privada?
¿Por qué nadie critica a esos gilipollas que por ser los favoritos de los jefes consiguen un post-doc en un lugar poco estimulante, sólo porque se quedan en el primer sitio que los paguen?
¿Por qué se les queda cara de tontos a los que vuelven del extranjero y se tienen que conformar igualmente con un puesto peor o en peores condiciones o en pedirles a sus contactos que les den una plaza fija?
¿Por qué la gente acepta quedarse en la universidad si ni les gusta la docencia y se han pasado la vida indignados por los fraudes y politiqueos de las oposiciones?


Dignidad y respeto hacia todos los doctores que saben que tienen más opciones que seguir investigando, que no hacen el post-doc sólo pensando en el lucro, y que tienen la suficiente categoría moral para buscarse un trabajo en el que las estadísticas son creíbles, no se publican fraudes y el
Photoshop sólo se utiliza para retocar las fotos de las vacaciones.
Tiene que haber de todo en este mundo, y no todo el mundo está motivado para lo mismo.


Y a no ser que queráis que de más detalles de algo en concreto me callo porque aún no se de qué voy a acabar yo. Pero miserias y entresijos hay para contar, tela.

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martes, marzo 25, 2008

Síndromes de biólogos (II)

Prosigamos con la paranoia angainoril sobre los biólogos y las salidas profesionales de la biología, esa extraña carrera científica que parece muy amena y que va un poco de todo, de animalitos, de florecitas, y para los más enterados, hasta va de genética y esas cosas modernas. Hasta debe ir de medicina, porque a falta de un médico cerca siempre hay quien te pregunta "oye, que tú eres biólogo, ¿sabes si esta mancha es un adenocarcinoma esplénico protuberante, un eccema neuroalérgico o es que me han salpicado los macarrones?".
La pobre biología está a la espera de que un alma caritativa la escinda por fín en especialidades: los que quieran dedicarse a la investigación biomédica por un lado, los zoólogos por otro, los botánicos por otro, microbiólogos por acullá, cada uno con su título homologado. Pero de momento estamos todos metidos en un saco guarrero y aguantamos muchos prejuicios, sociales y profesionales.

Comentábamos antes que los biólogos viven muchas contradicciones. Por un lado, muchos la estudian sin una verdadera vocación, pero por otro lado muchos se resisten a acabar trabajando de algo que no sea "de lo suyo", lo cual no debería ser así, porque si estudias algo sólo por ser licenciado en algo y pasar el rato, ¿qué más te da después trabajar de una cosa diferente? ¿Por qué quejarse de las pocas salidas que hay, si en el fondo no quieres trabajar de biólogo?

Es lo que yo llamo pánico al síndrome Obregón: Anita, claro ejemplo de bióloga con tesina reciclada en empresaria (¡intrusista!) y famosa operada y tan feliz, y sólo ha utilizado su licenciatura para recalcar a quien la acuse de ignorante que ella es una señora bióloga.
Ídem con anestesistas reciclados en políticos y ex-jugadores de baloncesto haciendo anuncios de televisión y presentando programas; no creo que nadie les critique no acabar currando de lo suyo, pero es que no hay peores cadenas que las que se pone cada uno, hay gente que no quiere salir de la casilla en la que está.

Quizás el problema de la biología es que las salidas profesionales son un tanto etéreas, diversas y poco satisfactorias (en cuanto a sueldo o reconocimiento social, mayormente). Un informático (perdonad que hable tanto de ellos pero es que de eso trabajan mis más fieles lectores XD) no tiene mucho quebradero de cabeza: va a trabajar con ordenadores, haciendo sota, caballo o rey, pero de pasarse la vida delante de pantallas y teclados no les libra nadie, así que no creo que haya cabida para muchas crisis existenciales (pero si queréis otro día hablo de un informático que dejó la sota, caballo y el rey para meterse a pequeño as...;P )

Pero como ya comenté un biólogo tiene que elegir entre profesiones muy diferentes, y todas las elecciones son insatisfactorias.
No sé si es por eso o porque con el cliché de "el mercado laboral está muy mal para los biólogos y los colegios de farmacéuticos, veterinarios y médicos nos roban los trabajos" la gente tiene la excusa perfecta para no luchar y no buscar un curro de lo suyo, pero percibo mucho desinterés por las diferentes salidas. Vamos a comentar algunas de ellas.

Una de las salidas mejor pagadas para un licenciado puro y duro sin duda es la de profesor de secundaria. Las oposiciones siempre son un pequeño infierno pero el sueldo y el funcionariado lo compensan. Además, en ningún otro trabajo sin excepción se aprovechará tanto lo aprendido en la carrera, que parece que es lo les preocupa a muchos, en vez de conformarse con guardar los apuntes y dejar que cojan polvo hasta que en una mudanza los hojees y sonrías melancólicamente. Pero es tal el pánico ante la situación de las aulas y el profesorado está tan poco reconocido que sólo los más ingenuos, motivados y animosos se decantan por esta opción.

Otra salida que abunda mucho es la de comercial, con o sin experiencia. Pero claro, están tan mal considerados, tienen esa fama de pesaos-hipócritas-prostitutas y demás, que la gente huye de esa etiqueta como de la peste, y eso que se puede progresar mucho en esa profesión y ganar mucha viruta. En el culmen de la profesión de comercial están los solicitadísimos visitadores médicos, pero es que la gente tiene pavor a ese puesto. Cierto que hay que valer, tener aptitudes relacionales (olé por el eufemismo) y un código moral flexible, pero desde luego no hay paro y se gana viruta.

He ahí dos carreras profesionales bien pagadas aunque criticadas de las que la gente huye...Y es que a la gente le mola decir que pasa hambre cuando debería decir que no le gustan esos platos. Y es que curro para biólogos hay, otra cosa es que te mole.

Pero biología es como la mayoría de las carreras: con la licenciatura monda y lironda no eres nadie y tus opciones son pocas más que las ya mencionadas, por eso está más que claro que debes especializarte y adornar tu currículum, y ahí es donde la gente huye en desbandada.

Porque percibo que el personal ni quiere dar clases, ni quiere ser comercial, ni se da cuenta de que el trabajo de laboratorio "de cambiar líquidos de un tubo a otro" con encefalograma plano como digo yo está copado por los FP-II, tampoco quiere proseguir estudiando o formándose mediante másters, cursos de post-grado o doctorado (arrggg, doctorado, santiguaos).

Con los convenientes másters y post-grados tienes más que asegurado "trabajar de biólogo" en el terreno de las burocracias farmacéuticas, medio ambiente, biotecnología y demás. Además un máster experimental en un departamento de investigación puede ser suficiente para adquirir una base técnica que después es demandada en puestos de técnico superior, comercial de alto rango y otros trabajos en farmacéuticas. Ninguno de esos trabajos está mal, pero pagar la viruta que cuestan se hace muy cuesta arriba, y la gente tampoco se mete en créditos ni trabajos a media jornada para costeárselos. Así que la mayor parte de la masa de recién licenciados se pierde porque nuevamente están desmotivados y arrugan la nariz ante lo que se les ofrece. ¿¡Pero si no querían torear, pa que se meten!?

Ahora entramos en la súper-miga, y es que la palabra maligna Doctorado (Jesús, María y José, santiguaos no os vaya a entrar el demonio por los orificios del cuerpo) ha sido mencioanda. Los biólogos consecuentes, bien informados y con papis con viruta que se meten en másters de un año o dos sabiendo que después tendrán trabajo seguro, se las dan de muy astutos e inteligentes por conseguir un trabajo relacionado con la investigación y el laboratorio sin haber sufrido el calvario del doctorado.
Ah inocentes criaturas: mientras que para obtener la formación que consigues con el máster
has tenido que pagar (a menudo, una auténtica barbaridad), ¡¡¡con el doctorado cobras!!! Creo que la diferencia es más que clara.

El doctorado no deja de ser una especie de trabajo por obra y servicio. Se cobra poco y las condiciones laborales son malas, pero se acaba el proyecto, tu has recibido una formación, has desarrollado habilidades que un licenciado no tiene ni de coña, tienes amplia experiencia en una serie de técnicas, te vas con el título académico máximo a tu casa (te puede ayudar en otras oposiciones y en todo caso tu mami está orgullosa de tí) y encima has estado cobrando. Además te has quitado la espinita de haber trabajado en un laboratorio y si quieres, puedes decantarte por un trabajo más burocrático sabiendo que ya no te vas a morir sin haber probado la erótica sensación de agitar un fálico tubo de ensayo en un vórtex.


Yo creo que no está nada mal, pero volvemos a lo mismo: la gente huye de lo que cuesta esfuerzo como de la peste, y el doctorado es un pequeño infierno. Te rompes los piños con las putas raíces, pero el zumito del fruto es muy refrescante. Y a la gente no le gusta ni estudiar, ni esforzarse, le gusta que le pongan un trabajo de lo suyo en bandeja de plata.

De la mala imagen del doctorado, de lo sectario que puede ser el mundo de la investigación y de los errores de concepto que tienen los propios doctores sobre sí mismos hablaré en otra entrada si no os importa, porque si no me quedan muy largas. Sheherezada se despide hasta otro día.

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domingo, marzo 23, 2008

Síndromes de biólogos (I)

Perdonad la tristeza de la entrada anterior, pero la soledad del ama de casa que no tiene otra cosa que hacer que limpiar para nadie es lo que tiene, que da bajón. Por eso Dios inventó los gatos. Pero ya estoy bien, quedan menos persianas y cristales por limpiar, menos cosas que ordenar y todo ha vuelto a su cauce.

De mis novedades laborales os informaré cuando proceda, porque no se dice trigo hasta que está en el saco y bien atado. Paciencia. Pero no quiero dejar escapar la oportunidad de dejar por escrito algo sobre los biólogos que creo que poca gente se atreve a comunicar o a expresar, acerca de las concepciones erróneas y manías frecuentes que los biólogos tienen acerca de su profesión, de su valía o formación. Lo digo porque los giros que estoy dando en mi carrera profesional habrá más de cerebro rígido y adocenado que no los entienda.

Empezaré explicando algunas cosas sobre las personas que deciden estudiar biología y después me meteré en el terreno que yo más conozco, que es el de los biólogos metidos en investigación.

Sobre la carrera de biología: se tiene bastante asumido que, dentro de las carreras "científicas", es una carrera bastante vocacional, que es un eufemismo para decir que la gente la estudia por gusto a sabiendas de que tiene escasas salidas profesionales. La cruz de querer estudiar una carrera sin futuro la tienes que cargar desde el instituto, cuando ya lo tienes medio decidido y tienes que aguantar los lamentos de tus padres, familiares, profesores y amigos sobre por qué no estudias una cosa que esté de moda, como informática o empresariales. Creo que de todas las carreras experimentales los más cercanos en espíritu a los de letras somos los biólogos, porque nos podemos imaginar lo que han tenido que aguantar los filólogos y filósofos para justificar lo que están estudiando. Al menos los de letras pueden tranquilizar al personal avisando de que ellos lo que después harán es opositar (los pobres están tan resignados...), pero es que de un científico no se espera que oposite, se espera que trabaje de lo suyo, y creo que es una presión añadida.

De todos modos, reconozco que en biología hay mucho estudiante desmotivado, mucho médico rebotado al que no le llegó la nota para estudiar una carrera (inmerecidamente) bien considerada, y se tuvo que conformar con la escoria; o mucho farmacéutico con alergia a la química, de la misma manera que en geología hay mucho biólogo rebotado por problemas de nota de corte. Así que de vocaciones en realidad te encuentras poquitas cuando sale el tema en el bar de la facultad.

Sorprende también el alto número de biólogos atontolinaos e idealistas que no saben exactamente dónde se meten. Desde inocentes criaturas a los que les gustan las flores y los animalitos y se meten en biología pensando que les van a explicar el comportamiento de las mariposas campestres y se llevan un chasco de órdago, personas con inquietudes ecologistas que descubren que la ecología no consiste en salvar ballenas, a personas que estudian biología porque dentro de las carreras de ciencias parece entretenida pero que en el fondo, no parece que quieran dedicarse a nada relacionado con la profesión.

Es decir, se les daba bien estudiar en el instituto, estaban medio presionados para estudiar una carrera "técnica/ científica/ difícil" porque la FP y las carreras de letras "son para tontos", la biología parece amena porque te hablan de animalitos, evolución y clonación, pero en el fondo tu interés por ser biólogo es escaso.

Es lo que ocurría con mis ex-amigas de la facultad (que también son dignas de hablar de ellas algún día), que me sorprendieron un día diciéndome que ellas no querían ser ni profesoras, ni comerciales, ni trabajar en temas relacionados con el medio ambiente, ni trabajar en un laboratorio, ni mucho menos hacer el doctorado e investigar. Nada de lo que se supone que puede trabajar un biólogo. Una pasividad en cuanto a aspiraciones notable. ¿Se habían matriculado en biología o en la Fábrica de Titulados sin Experiencia para Cursillos de Java y querían acabar liberando a los informáticos de las tareas de picar teclas? Sólo una de esas amigas reconoció que a ella le interesaba la biología porque tenía espíritu de aventurera y quería ir a Tasmania para ver si el demonio de Tasmania estaba extinguido, o yo que sé qué animal extraño o una paranoia por el estilo.

No la culpo: yo misma acabé decantándome por biología por mi afición infantil a los animalitos y las flores, descartando veterinaria, por ejemplo; aunque entré más madura sabiendo que me metería en temas de genética y con clara intención de acabar trabajando de algo relacionado, o al menos intentarlo y morir con las botas puestas. Vamos, que no me pasó como otro compañero de la facultad, que entró queriendo especializarse en organismos y sistemas porque le molaban los documentales de la 2 y acabó haciendo otra especialidad "porque había que comer". Pobre ingenuo, seguramente no acabó trabajando de biólogo igualmente, ¿ por qué renunciar a las asignaturas que te gustan, si después igualmente en el curro no sueles aprovechar lo que te han enseñado en la carrera? Si algo te gusta, ¿por qué renuncias a ello? ¿Por qué ese pesimismo?

Por un lado, el eterno pesimismo de "ya que estoy en una carrera sin futuro estudiará obligado lo que tiene un ligero futuro". Por otro lado, la eterna esclavitud: pensar que lo que te enseñan en la carrera te va a marcar de por vida y va a determinar tu futuro, que no puedes apartarte ni un centímetro de la senda marcada por esas asignaturas, y que tienes que acabar obligatoriamente "trabajando de algo relacionado con esas asignaturas".

O el contrario, ser tan ciego de espíritu que eres incapaz de sentir que has ganado algo tras años de estudiar asignaturas que después no aplicas en la práctica y que te han aburrido, indignarte de las asignaturas que crees que no sirven para nada y que te disgustan, porque crees que solo deben explicarte las 4 cosas que a tí te molan, sin proporcionarte ningún otro tipo de cultura general biológica, de marco amplio donde situar tus conocimientos más específicos, de poder relacionar los conceptos de tu especialidad con otro tipo de saberes. El espíritu del renacimiento se ha perdido, la gente no quiere saber multitud de cosas, no quiere saber los porqués de muchas cosas, sólo quiere una formación profesional pero universitaria.

Por eso me sentí bastante incomprendida en ese sentido; a mi alrededor, todo eran médicos rebotados, científicos obligados, pseudobiólogos confusos e indecisos, quejosos, desmotivados y sobre todo, jóvenes con ganas de despilfarrar el dinero de los papis en el bar jugando al mus ya la butifarra, unos papis que querían que sus hijos estudiaran una carrera y se convirtieran en alguien de provecho, aunque esa carrera tuviera poco futuro.

Realmente, la gente no sabe ver más allá de lo inmediato y lo práctico. Poca gente parece tener asimilado que, independientemente de lo que trabajes después, estudiar una carrera universitaria te da un poso, un fondo y unas tablas que las empresas de lo que sean pueden aprovechar. Que no eres esclavo de las asignaturas que has estudiado ni estás obligado a trabajar "de lo tuyo" (en el sentido más concreto del término) si sientes que al final no te motiva, pero que merece la pena que saques provecho espiritual de lo que has estudiado. Que estudiar biología sirve más que para que todo el mundo crea que se te van a dar bien las preguntas verdes del Trivial, que te puede servir para tener una cultura científica y para ver el mundo con unos ojos diferentes. Y que, por qué no, aunque todo el mundo crea que acabarás opositando a la administración pública, o picando teclas, o sirviendo hamburguesas, puedes luchar por trabajar en algo para lo que tus estudios te han servido, y no caer en el pesimismo fácil de "las empresas no valoran a biólogos recién titulados sin experiencia, que injusta en la vida, pues me meteré en otra cosa porque no hay más remedio", y menos cuando te has pasado toda la puta carrera cotilleando y charlando superficialmente en el bar.

La entrada es muy larga, a ver si mañana me animo y escribo lo que queda sobre las profesiones de los biólogos, y le doy más vueltas al tema, porque lo que tiene más miga está por llegar.

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