Este es el Espíritu (III)
Etiquetas: La peña está muy mal, Veleidades
Probablemente, el único blog escrito por una mujer que jamás hablará de zapatos.
Esta semana y durante las siguientes he iniciado una serie sobre técnicas de laboratorio en mi otro blog de divulgación científica. ¡Echadle un ojo, a lo mejor aprendéis cosas curiosas! También podéis preguntar por si tenéis alguna duda, y los más frikis pueden curiosear por la otra serie divulgativa que va de frikadas tolkianas. Aunque sea para aprovechar el trabajo que me está dando...;)Etiquetas: Experiencias vitales
Etiquetas: Paranoias profundas, Veleidades
El otro día viví una odisea buro-tramitaria kafkiana que prefiero ahorraros, relativa a conseguir una puta tarjeta sanitaria en este jodido país de las autonomías, y que para veais lo enrevesada que fue la cosa, me acabó tocando apoquinar casi 200 euros atrasados a Hacienda.Etiquetas: Paranoias profundas
Debido al triste y reciente acontecimiento, debo interrumpir mi lista de mitos eróticos bidimensionales y recordar a uno de mis mitos eróticos de carne y hueso, que precisamente ahora está en eso...sólo en carne y hueso: Charlton Heston que en paz descanse. Supongo que alguien ya habrá hecho el chiste de "ahora ya le pueden arrancar el rifle de las manos" así que no lo hago yo.

Etiquetas: Paranoias profundas, Veleidades
El individuo A está en paro y se va a vivir con su pareja. Como su situación económica no es muy boyante y no pueden permitirse alquilar un piso en las Tierras del Interior y comer al mismo tiempo, se meten en el piso viejo y vacío del individuo B, en principio, por el precio de las reparaciones y el enorme esfuerzo de limpieza. Sólo hasta el día del Juicio Final, cuando esté listo el piso de cooperativa en el que se han metido.Etiquetas: Experiencias vitales
Se me ha jodido la cámara de fotos (el famoso error E18 de las Canon, la tengo ahí a medio destripar porque necesito destornilladores de precisión difíciles de encontrar para acabar de destriparla e intentar montar las lentes de nuevo) y no puedo alegraros el día con las fotos de mi nueva casa: esos muebles wengé que se llena de polvo a los diez minutos, ese extraño misterior de las toallas de baño desteñidas, esa ínclita caldera no estanca que tendríamos que tener cerrada, esas maravillosas macetas pintadas con piel de vaca que como las vean los de Ikea me plagian la idea, esos zócalos arrancados, esos desastres perpetrados por los pintores.Etiquetas: Paranoias profundas
Prosigo con mi perorata sobre los biólogos que no tienen la suerte de venir de familia pija como la Obregón y no tienen contactos ni dinero para acabar de empresarios multimillonarios. La moraleja de todas estas historietas es que el futuro de los biólogos, a la mínima que estos pongan empeño y motivación, no es tan negro como se supone, si no a lo sumo gris y que para algunos es hasta blanco. Etiquetas: Paranoias profundas
Prosigamos con la paranoia angainoril sobre los biólogos y las salidas profesionales de la biología, esa extraña carrera científica que parece muy amena y que va un poco de todo, de animalitos, de florecitas, y para los más enterados, hasta va de genética y esas cosas modernas. Hasta debe ir de medicina, porque a falta de un médico cerca siempre hay quien te pregunta "oye, que tú eres biólogo, ¿sabes si esta mancha es un adenocarcinoma esplénico protuberante, un eccema neuroalérgico o es que me han salpicado los macarrones?".Etiquetas: Paranoias profundas
Perdonad la tristeza de la entrada anterior, pero la soledad del ama de casa que no tiene otra cosa que hacer que limpiar para nadie es lo que tiene, que da bajón. Por eso Dios inventó los gatos. Pero ya estoy bien, quedan menos persianas y cristales por limpiar, menos cosas que ordenar y todo ha vuelto a su cauce.Etiquetas: Paranoias profundas