17 de septiembre de 2011

Primera Etapa Sarria-Santiago o "Pero qué potito y qué herboso"

SARRIA-FERREIROS (12,5 km)

Vamos a meternos en faena describiendo cómo fue nuestra experiencia antes de que se desvanezca la memoria, describiendo cada etapa. No soy buena fotógrafa ni me importa, sólo intento describir la etapa y dar recomendaciones y consejos, así como explicar anécdotas, con un poco de apoyo friki-gráfico.

Nosotros nos trasladamos en coche hasta Sarria porque para dos personas sale más barato que ir en tren-hotel por la noche (casi 80 euros por persona ???!!!!), y es importante no llegar cansado al Camino. Hay gente que llega habiendo trasnochado o con muchas horas de autobús a sus espaldas: no es recomendable. En Sarria se puede aparcar cerca de la estación de autobuses, para tenerlo fácil cuando se vuelva de Santiago. Por cierto, que creemos que nos sisaron gasolina en un pueblo cerca de Sarria, Baralla: menuda gentuza.


Ingenua de mí, mis planes eran llegar a Sarria a la hora de comer (son como unas 5 horas de viaje desde Madrid), hacer turismo por el pueblo, y si acaso empezar el camino un par o tres de kilómetros (no nos iba a dar más tiempo) y buscar albergue. Así que llegamos allí, dimos un par de vueltas hasta que encontramos la maldita estación de autobuses y nos hicimos con mucha ilusión la foto al lado del coche con toda la equipación de peregrinos. Pero hete aquí que me encuentro que lo más bonito de Sarria es esto:



Vamos, que Sarria es un gran desastre urbanístico de apenas 14000 habitantes. En lo que es el núcleo del pueblo, no hay nada que ver. Tampoco vi tiendas de souvenirs ni tiendas para peregrinos con enjundia, aunque te hace gracia empezar a ver grupos grandes de peregrinos. En Sarria hay una calle principal llena de albergues públicos y privados en la que merece la pena entrar aunque sea únicamente para coger trípticos de información, mapas y listados de albergues en el Camino (la calle Mayor). Rápidamente te das cuenta de que hay guiris por doquier. Como era la hora de comer, nos metimos en un bareto. El menú del peregrino suele costar unos 9 euros en casi todos los sitios y es un menú casero de comida guarrera, es decir: ensalada verde, macarrones, salchichas con patatas, huevos fritos con patatas, fritanga, y cosas así. Nada de sofisticación culinaria. Todo en plan como si comieras en casa de tu abuela, sólo que mi abuela se lo curraba más. Y es que enseguida te das cuenta de que en Galicia no cuidan mucho estos detalles turísticos.

El mesón de marras se llamaba "Camiño Francés"  (Calle Mayor, 19) y si no recuerdo mal, el dueño estaba viendo los toros, mientras la dueña tardaba una eternidad en cortar y freirnos las patatas, porque ni siquiera las tenía preparadas. Aunque no lo ponía en ningún cartel, descubrimos que tenían sello del peregrino, y como sabíamos que teníamos que sellar dos veces al día, y ya íbamos mal de tiempo, fuimos tan panolis de inaugurar la credencial del peregrino con ese sello (a esas horas del mediodía las iglesias, que son el mejor sitio donde conseguir los sellos, están cerradas). Afortunadamente cuando acabamos de comer también se nos ocurrió pasarnos por Protección Civil (que quedaba un poco más abajo) para que nos pusieran el segundo sello del día, y se nos pusieron por corbata porque lo primero que nos dice la tía es: "Huyyyyyy, no sé no sé si esto os sirve, vuestro primer sello no es oficial". Jaaaaaaarllllll casi nos da algo, mira que si tenemos que conseguir otra credencial o ya no nos dan la Compostela por culpa de esto...
Y es que los de Protección Civil no tenían claro si el primer sello tenía que ser oficial o no. Y es que fue allí donde descubrimos que nadie nos había dicho que los dos sellos que hay que poner al día deben ser OFICIALES (es decir, de Iglesias, ayuntamientos, Protección Civil, o albergues municipales), que sólo se diferencian de los no oficiales (los que se consiguen en cualquier comercio, albergue privado e incluso algunas casas) en que incluyen la fecha o te la ponen a mano.
Así que ya fuimos algo preocupados y encima sabiendo que nos faltaba todavía un sello para que ese día de viaje fuese válido.

Otra cosa que descubrimos sobre la marcha es que no tiene sentido decir "llego a tal pueblo y nos desviamos del Camino para hacer turismo", porque el Camino siempre transcurre al lado de las Iglesias, conventos, monasterios, casas nobiliarias, cruceiros y toda la gaita mínimamente turística que haya en el pueblo, así que simplemente haciendo el Camino, ya haces turismo. Y como digo, Sarria es un pueblo de construcción moderna y caótica bastante feo así que no merece la pena entretenerse.
Así que nos pusimos en marcha antes de lo previsto. Preguntamos que dónde estaba el famoso "primer mojón" del Camino desde Sarria y nos dijeron que siguiéramos la calle todo hacia arriba y ya lo veríamos.

Esta es la primera foto que hice en realidad: me hizo gracia la veleta de la zorra persiguiendo la gallina. El primer día es que estás eufórico y todo te hace mucha gracia así que te vuelves loco haciendo fotos estúpidas, ya podreís comparar con lo que ocurre el resto de los días.

El primer cruceiro, en un mirador con vistas a Sarria. Los cruceiros eran lugares de pausa y rezo para peregrinos, tienen mayor o menos valor en función de su factura y antigüedad y todos tiene un Cristo en una cara y una Virgen con el niño en la otra.

Lo que digo de Sarria, que si no fuera por los bosques del fondo podría parecer Arganda del Rey
o cualquier otro pueblucho. Parece como medio decente así desde lo alto, pero visto a pie de calle, creedme, es feo.

El primer y poco glamuroso primer mojón del Camino (kilómetro 111). En teoría el primero debía ser el del km 114, pero no quedaba al paso. Total, lo que necesitas hacer a pie para que te den la Compostela son 100 km, así  que tenemos 11 más de propina. ¡No os burleis de mis pintas! (Por pereza no me pongo una berenjena encima de la cara al más puro estilo "Aquí hay Tomate", que yo quería mantenerme en el economato...)

Estas cosas raras son unos plátanos muertos y vacíos que estban ancalados y parecían fantasmas, hasta les habían pintado una carita. Me hizo gracia que los dejaran así en vez de arrancarlos.


Primer monumento de enjundia en el Camino: el Convento de la Magdalena de Sarria, gótico y renacentista y regentado por los Padres Mercedarios.Cerrado a esas horas de la tarde, una gaita esto de los horarios.

Pintadas y mensaje por toooooooodo el Camino. Mensajes de amor y amistad, frases graciosas, recados, peticiones...Y en general, buen rollismo, buenos deseos y amabilidad (siempre hay algún gilipollas que escribe una bordería o una grosería). Lo de "Buen Camino" es la frase más leída y oída, te cruces con quien te cruces.

El primer MEDIO kilómetro. ¡¡¡Bieeeeennn!!! Una persona no vuelve a ser la misma después de hacer el Camino. Desde que uno peregrina a Santiago, las distancias por fín quedan claras en la cabeza, 500 metros de repente no parecen tan poco, te queda bien claro lo que representa un kilómetro, que 5 km te llevan una hora, que a lo largo de un día de turismo o compras hacer una burrada de km y que un km por la tarde cansa más que 2 km de buena mañana. Se calculan mejor las distancias y se aprende a respetar los trayectos.

Puente medieval (Ponte Áspera, que es lo marcaba el mojón) entre bosques salvando el río Pequeño, afluente del Sarria. Lástima que la mala calidad de las fotos no reflejen bien el verdor, el frescor y la belleza de esta parte del Camino. Quedaos con las sonrisas y caras de satisfacción de las fotos de estos primeros días, y ya veréis cómo luego todo cambia. Yo la verdad es que no me esperaba que los senderos fueran tan bonitos, tan cerca de las poblaciones y las carreteras, es algo que te engancha desde le primer día.



Lo dicho: senderos umbrosos, bosques tupidos, huertas, sonido de pajarillos, manzanos medio salvajes, frescor a finales de julio, todo la mar de agradable.


Boñigas de vaca y caballo con su evocador aroma. Todo tan rural y encantador que me transportaba a mis felices días de infancia en el pueblo materno (segoviano), cuando todavía había vacas sueltas y caballos y no pijos encerrados en su chalet con piscina.


Y ahora SÍ, el PRIMER kilómetro. ¡¡¡Vivaaaaaa!!! Cuando ya llevas chorropocientos estas gilipolleces dejan de hacerte gracia, por supuesto.


Pasarelas de madera, arroyuelos...Qué maravilloso día en el campo que estamos pasando....Y eso que realmente estamos cerca de las carreteras y la civilización... Pero no os creais que todo es llano y paseo campestre, porque hay unas subidas y unos repechos de la hostia...se empieza a echar de menos un bordón. Ya desde el primer día hay que hacer esfuerzos, lo que pasa es que es fácil hacerlos "en fresco".

Mensajes de ánimo de todas partes del mundo hasta en las piedras. Realmente, hay que meter un Edding gordo en la mochila.

Carteles de albergues de camino a Barbadelo. Aunque esten marcados en los mapas, rápidamente descubres que los pueblos pequeños gallegos consisten en 3 o 4 casas con sus huertos. De hecho, a veces te das cuenta de que has pasado por varios pueblos y no te has dado ni cuenta, porque no has visto nada civilizado.

Caballitos. Salvo alguna que otra boñiga, estos fueron los únicos indicios de gente haciendo el Camino a caballo. En bicicleta se apunta todo Cristo, a pie también, pero hacerlo a caballo mejor dejarlo sólo a expertos caballistas con rabadilla de acero y mmmucho dinero (si ya es algo difícil encontrar albergues que admitan bicis, encontrar albergues con cuadras es todavía más limitante). Eso só, hacer el Camino a caballo debe ser bonito de la hostia.


La famosa área de descanso de Vilei (km 108). Una cosa muy bien montada con muchas máquinas de vending, área de descanso cubierta y sello del peregrino (no oficial, por supuesto). Lamentablemente es un caso único a lo largo del Camino en Galicia y se echa de menos algo así en muchos otros puntos mucho más críticos.


Self-service stamp.


Más carteles graciosos, algunos incluso sofisticados. Como veis, los guiris se animan a escribir mogollón. La pobre chica perdió una pasta en la puta sandalia...
¿Os acordáis de Wacken? Un pueblo invadido de jevis en agosto, con vacas y campos de estiércol cibierto de plástico. En Galicia, más estiércol envuelto all around Europe, con ese olorcillo a pueblo taaan encantador.

Iglesia de Santiago en Barbadelo; cerrada. Sin campana, dejada de la mano de Dios... Sólo se consiguen sellos oficiales en las Iglesias grandes "en activo". Llegados a este punto nosotros nos estábamos poniendo muy nerviosos, porque en Barbadelo no quedaban plazas en el albergue público, nos faltaba un sello oficial todavía y el tiempo corría... A lo tonto a lo tonto llevamos 4,5 km.

Una de las pocas fuentes de agua potable que hay en el camino, y sin duda la más pintoresca, porque está presidida por Pelegrín, la mascota xabobea 2003.  Hay que saltar un poco para evitar el agua que desborda de esa especie de estanque/abrevadero. Una de las quejas frecuentes es la escasez de fuentes que hay en el Camino para poder rellenar las botellas. Y no te puedes arriesgar a beber de otro sitio si no quieres contraer una hepatitis del copón...Así que no hay que desperdiciar ninguna oportunidad.

Como quien no quiere la cosa, mojón del km 104, y nosotros temiendo que vamos a dormir al raso. Ese estrés de conseguir los sellos y encontrar cama fue lo único que nos estropeó el día. Es lamentable que el Camino se tenga que convertir en una competición por camas y sellos, por falta de albergues y organización.
¿Os habéis fijado en todas esas piedras encima de los mojones? Hay gente que se entretiene en poner una piedra en cada mojón; yo sólo lo hice en algún que otro mojón "antológico".

Más imágenes rurales: el viejo con la garrota cargando acelgas, la mujer con pañuelo y delantal encima del batín de colores grisáceos...Es como viajar a los pueblos de la España profunda de nuestra infancia. Si a un nacional ya le hace gracia descubrir que hay sitios que conservan con vigor ese estilo de vida, los japoneses es que deben flipar mogollón. Esto sí que es la España auténtica y lo demás son tonterías. Además el carácter gallego hace que las gentes de pueblo ignoren a los peregrinos y que sólo contesten cuando se les habla. En este pueblo, en pleno exceso turístico, te enteras de que te puedes comprar frambuesas y palos (bordones), pero nosotros pasamos. Si no fuera por las guías no sabríamos que estábamos en Peruscallo.

Pasamos al lado de un hórreo con unos geranios espectaculares, de los más hermosos que yo haya visto. Y claro, la dueña tuvo que poner un cartel de "prohibido coger plantas", porque la tentación es demasiado grande. Lo que pasa es que habría que ponerlo también en inglés...

Hórreos, hórreos y más hórreos, más o menos modiciados y reformados. Llega un tiempo que dejan de admirarte, ya los iremos viendo.


El mojón del km 100, no digo más. Más pintarrajeao que yo que sé y con más piedras encima que casi ningún otro. ¡La Compostela es nuestra!
Esta foto sólo tiene explicación porque es la del primer mojón por debajo de los 100 km.

Arrea. Esta foto está hecha DESDE ARRIBA de un camino. En teoría por este camino deben subir bicicletas. Yo la verdad es que flipaba muchas veces de los andurriales por donde nos metían, tanto a nivel de pendiente como a nivel como a nivel de cantidad de piedras. Quien no tenga una bicicleta a prueba de catástrofes y no sea un auténtico experto solucionando pinchazos y problemas mecánicos, que se abstenga de hacer el Camino. Aunque hay muchos que hacen trampa y se saltan todas las dificultades saliéndose a la carretera...Las losas de piedra no están pensadas para las bicicletas, me temo, sino para facilitar el paso en la época de lluvias...
Pues a eso de las siete o las ocho de la tarde, ya pensando que vamos a dormir al raso, y después de ver que no había plaza en el albergue público de Morgade (si no me falla la memoria), encontramos las dos últimas plazas disponibles en el albergue de Ferreiros (de 22 plazas) y por fín suspiramos tranquilos y ponemos el segundo sello oficial. Hemos recorrido 12,5 km aproximadamente cuando en realidad sólo pensábamos andar dos o tres, pero la falta de interés por Sarria y la ausencia de albergues en el Camino, nos han empujado más lejos. Eso que nos ahorramos en las jornadas siguientes.
El pueblo es pequeño y sólo dispone del bareto anexo al albergue, super cutre, y otro bar más grande en el que cenamos un bocadillo de pan gallego que yo, personalmente, no me pude ni acabar.
También tuvimos nuestro primer contacto con el albergue municipal, las sábanas de celulosa desechables, las duchas sin casi privacidad, loas aseos minúsculos y el intenso olor a reflex. Esa un sitio pequeño pero lo recuerdo con cariño porque la gente estuvo callada y fue respetuosa con el descanso de los demás. Como anécdota curiosa, la del cartel de las zapatillas:
Mira qué caso hace la gente:
¡¡Felices sueños, ahora que no estamos muy cansados y hemos disfrutado de la belleza del primer día del Camino!! Sin embargo, el nerviosismo que hemos pasado por haber llegado tarde a los albergues (pobre de tí como no estés "colocado" a las 5 de la tarde) y los sellos oficiales nos jugará una mala pasada al día siguiente...
CONTINUARÁ.

3 comentarios:

  1. ¿La única diferencia entre sello oficial y "pirata" es la fecha, la cual puede estar escrita a mano? Mí no comprender. ¿Entonces no es facilísimo escribirle la fecha al pirata para convertirlo en oficial? Entiendo que la gracia está en hacer las cosas bien, pero bueno, si es por desconocimiento o por una "emergencia", tiene pinta de poder arreglarse muy fácilmente, ¿no?

    Respecto a que la gente sólo te habla cuando le hablas, supongo que será en esos pueblos porque ven turistas todos los días a todas horas, pero te aseguro que en muchos otros pueblos de la región cada vez que te cruzas con alguien por el camino lo habitual es que te diga hola aunque no te haya visto en tu vida, y si das un paseo te pasas el rato hola-hola-hola-hola. Imagino que será así en toda España. El carácter gallego tiene muchas manifestaciones, pero esa no es una de ellas :P

    Curiosidad: en Malta hay una iglesia llamada Sarria http://i786.photobucket.com/albums/yy143/chupijuai/cousas/floriana-s-sarria-church-history.jpg

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  2. Muchos sellos oficiales van acompañados de la fecha, puesta por otro sello. No puedes disimular que eres un sello oficial solamente por la fecha porque canta un huevo que "MESON MANOLO" no es una Iglesia ni una parroquia. Los sellos hablan por sí mismos. Ademas la gente respeta mucho esto de los sellos y CASI en ningun comercio privado hacen por poner la fecha. También recomiendan que los sellos no solo sean oficiales sino que encima sean de parroquias, porque por lo visto a alguien, al pedir la Compostela, se le quejaron por las pocas iglesias que habia visitado (y parte de razón no les falta, al fin y al cabo el origen del Camino es religioso). O sea que más vale que haya unos cuantos sellos con cruces.
    La gente parece bastante legal, pero supongo que en caso extremo puedes dejar el hueco del sello oficial que te faltaba del dia anterior y pedir en algun sitio que te pongan el sello con fecha del día antes. Total, los sellos privados sirven para atestiguar que si que has estado en ese pueblo, y si no has podido poner el segundo sello por una cuestion de horarios es muy triste que te dejen sin el. Pero desde luego en las Iglesias se lo toman en serio.

    En los pueblos rurales realmente la gente sólo es conversadora en los bares y mesones, en la que sí te suelen preguntar de dónde vienes, o dónde paras hoy. Quien más y quien menos te desea "Buen Camino", pero los peregrinos son dejados a su aire y si quieres más interacción con las gentes de allí, me temo que el esfuerzo ha de venir principalmente del peregrino. Con la cantidad de extranjeros que hay no me extraña por otro lado que la gente no hable así como así, no vaya a ser que el peregrino no se entere ni pizca.

    Gracias por el comentario, como siempre!

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  3. En esta web podéis ver otro tipo de mojones, en este caso de los Pirineos:
    www.mojonesdelospirineos.com
    Saludos

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